Martes, 1 Octubre, 2013 - 08:07

El Gobierno obtuvo el 8,5% de los dólares que esperaba embolsar por el CEDIN y decidió prorrogar la medida por tres meses

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La normativa fue publicada hoy en el Boletín Oficial y cuenta con la firma de la presidenta Cristina Fernández, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

El Gobierno prorrogó hoy por tres meses, a través de un decreto, el plazo de adhesión al blanqueo de capitales, con el fin de ampliar la inyección de "recursos líquidos ociosos para financiar inversiones productivas y sociales que apuntalen el proceso de crecimiento".

La normativa 1503/2013, publicada hoy en el Boletín Oficial, cuenta con la firma de la presidenta Cristina Fernández, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.

La prórroga se conoció un día después de que venciera el plazo original para la adhesión al blanqueo de capitales, que hasta ayer había despertado escaso interés, ya que sólo ingresaron 260 millones de dólares, equivalentes a un 8,5 por ciento de lo esperado por el ejecutivo nacional.  

El blanqueo de capitales que impulsó el Gobierno en un intento por obtener dólares de parte de evasores fiscales concluye hoy con más penas que gloria, dado que la administración nacional apenas embolsó el 8,5 por ciento de los 4.000 millones que pretendía recaudar de la mano de los certificados CEDIN.

Después de que administrador federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray, le recomendara a la presidenta Cristina Kirchner dar por concluido el proceso, la Casa Rosada se abstuvo de extender el plazo de vigencia de la ley de exteriorización de capitales (26.860), que se extendió por 90 días a partir del 1 de  julio pasado.

"Fue una medida que no dio el resultado que esperábamos", admitió Echegaray, en referencia a la pobre adhesión que registró la iniciativa: el Gobierno esperaba recaudar como mínimo 4.000 millones de dólares, según previsiones del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, principal impulsor de la propuesta, pero se obtuvieron menos de U$S 350 millones en un lapso de tres meses.  

En el mismo sentido se expresó el senador nacional por el Frente para la Victoria (FpV) Aníbal Fernández, quien dijo que el blanqueo "no ha dado la respuesta que se esperaba", en un intento de reanimar -supuestamente- los alicaídos mercados de la construcción e inmobiliario. 

"Creo que los montos que han ingresado han sido muy limitados", expresó, en declaraciones al canal Telefe, antes de que voceros del Banco Central dijeran esta noche a Noticias Argentinas que no tenían novedades en esa entidad sobre una eventual extensión del plazo para tramitar los certificados del blanqueo. 

La autoridad monetaria detalló, a su vez, que en el último día de vigencia de la medida, se suscribieron 1.614 CEDINes por 81,8 millones de dólares y se canjearon 36 certificados, por U$S 1,4 millones.  

"En total, se suscribieron 8.046 CEDINes por U$S 341,5 millones, de los cuales ya fueron canjeados 1.089 por un monto de U$S 68.6 millones", informó el Banco Central, por lo que el Gobierno logró recaudar apenas el 8,5% de aquellos U$S 4.000 millones de los que hablaba Moreno. 

Al respecto, el presidente del bloque de diputados nacionales de la UCR, Ricardo Gil Lavedra, sostuvo que el blanqueo fue la "crónica de un fracaso anunciado".

UN "MANOTAZO DE AHOGADO" 

"Lo dije antes y lo repito ahora, sólo dos lecturas eran posibles en el blanqueo: el manotazo de ahogado de un Gobierno cuyo modelo ya no puede esconder sus fracasos, y la oportunidad de salvarse a sí mismos y a los amigos del poder", señaló el legislador. 

Gil Lavedra indicó además que "lo interesante va a ser cuando se investigue a los pocos que ingresaron al régimen de blanqueo" y agregó: "No me caben dudas de que va a surgir más de un testaferro vinculado a las mismas personas que impulsaron esta medida". 

"Como siempre, le mintieron al pueblo. Prometieron la salvación de la economía y nada cambió, ni nada va a cambiar", enfatizó.

A su turno, el expresidente del Banco Central Aldo Pignanelli consideró que el blanqueo terminó "mal" porque el Gobierno "mintió y generó desconfianza" sobre ese mecanismo.  

"Cuando se miente de entrada, la cosa termina mal. El Gobierno dijo que (el blanqueo) era para reactivar el mercado inmobiliario, y cuando se reglamentó, quedó a las claras que era para que el Central se hiciera de reservas. Y ahí se generó la desconfianza", sostuvo el economista.

"El procedimiento elegido no era bueno", insistió, y estimó que "si se suma lo que está afuera y escondido en los colchones, cajas de seguridad, son más de 100.000 millones de dólares no  declarados".  

En declaraciones periodísticas, sostuvo que "ojalá esos dólares volviesen al país, pero para eso hay que cambiar" y aseguró que con un "30 o 40 por ciento de la economía en negro, es lógico que la gente acumule en una moneda fuerte, como el dólar", lo que genera que mantenga firme la demanda en el mercado cambiario secundario.  

El objetivo del blanqueo era que los ahorristas puedan, ingresando dinero o inversiones en el exterior, declarar esos activos y regularizar su situación frente al fisco, en momentos de drenaje de las reservas internacionales del Banco Central, ubicadas ahora en unos U$S 35.000 millones.  

La iniciativa habilitaba el ingreso al país de fondos no declarados sin tener que precisar el origen y con el beneficio adicional de no sufrir penalidades ni tener que actualizar el pago de impuestos, lo que generó duras críticas de parte del arco oposición a la propuesta oficial.  

A cambio, los ahorristas debían optar por la suscripción de dos instrumentos nominados en dólares: el Certificado de Depósito para Inversión (CEDIN) y el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Energético (BAADE), que también ofrece una versión denominada  Pagaré. 

Los CEDIN fueron ideados para reactivar los sectores de la construcción e inmobiliario, afectados por el cepo al dólar que se mantiene vigente desde hace casi dos años en el país.  

Los BAADE, en cambio, servían para financiar obras en el sector energético y pagaban una renta anual del 4 por ciento.

Fuente: 
Agencias DyN y NA.