Jueves, 14 Noviembre, 2019 - 22:09

El espejo en que los K no quieren mirarse
Por Elina Nicoloff (*)

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Nada justifica un Golpe de Estado y punto.
 
Pero no puedo dejar de sorprenderme cuando algunos Kirchneristas defienden el obrar de Evo Morales en los meses previos a los hechos desencadenantes de la crisis institucional que vive el vecino País.
 
Y digo que me sorprende, porque con su retórica no hacen más que ningunear la conducta y la inteligencia de su líder Cristina Fernández de Kirchner.
 
La señora interpretó mejor que nadie la realidad de Latinoamérica cuando en mayo anunció quien sería su candidato a Presidente, corriéndose del lugar de estrella, para asegurar a su vez la unidad del Partido Justicialista que luego los llevaría a la victoria que los devuelve al poder a partir del 10 de diciembre. Evo no pudo o no supo –o mejor no quiso- hacerlo y pretendió perpetuarse en el Poder.
 
Cristina respetó los tiempos de la Constitución Argentina, dejó la Presidencia en diciembre de 2015, dejó pasar un período y se presentó a elecciones. Fue tan inteligente su jugada que propios y extraños no entendíamos que se corriera de la escena para ungir a un “tapado” como Alberto Fernández. Su estrategia surtió efecto, y el último 27 de octubre nos ganó en las elecciones generales.
 
El electorado también dio muestras de gran madurez, el Poder Legislativo estará equilibrado sin mayoría propia para ninguna fuerza política.
 
Es por eso que no entiendo que los K no distingan la actitud democrática de su Jefa y defiendan una conducta como mínimo autoritaria de Evo Morales.
 
La sesión del 13 de noviembre dejó ver a legisladores que están más preocupados por mantener su cuota de poder agrietando aún más a la sociedad argentina, sin tener en cuenta que en sus manos podría estar ayudar a retomar los caminos institucionales de Bolivia.
 
Podrían crear una Comisión especial de legisladores y reunirse con los líderes y dirigentes del País vecino para tratar de contribuir a su pacificación.
 
Podrían reconocer también como “autoridad” y no como Presidente a Jeanine Añez o a quien corresponda, con la única facultad de llamar a elecciones en el menor plazo posible.
 
Podrían designar veedores para evitar que los DDHH sean violados y garantizar a todos los bolivianos el derecho a elegir y ser elegidos.
 
Sin embargo, sólo defendieron a Morales porque es latinoamericano, se parece a los bolivianos y se encuentra de su lado de la grieta.
 
Mientras tanto, no valoran una de las pocas cosas que desde éste lado de la grieta puedo reconocerle a Cristina sin dudar. La ex presidente respetó los tiempos constitucionales, se presentó a comicios generales y reconoció en otro la aptitud para trabajar en equipo. Me guste o no, supo cómo hacer las cosas, muy por encima del pobre papel de los legisladores nacionales.
 
Lo reconozco.
 
(*) Abogada. Expresidente UCR Chaco.