Domingo, 17 Julio, 2016 - 09:43

El campo como motor del país, exigido
Matilde Fierro

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Una frase pronunciada por el presidente Mauricio Macri durante la cena del 150 aniversario de la Sociedad Rural Argentina puso de manifiesto el exigente peso de la economía del país que recae sobre el sector agroindustrial argentino. 
   
"El campo es el motor del país. Necesitamos que sea una fuerza imparable", dijo Macri en el Auditorio Principal del predio de Palermo de la SRA. 
   
Los productores esperan ahora la baja del 5% de las retenciones a la soja para ir hacia adelante, sin embargo ya se conoció que las dudas y divergencias entre los ministros del Gabinete respecto de bajar los derechos de exportación al 25% prevalecieron: por ahora no habrá medida. 
   
Se trata de una promesa de campaña de Macri, que cumplió en diciembre cuando eliminó las retenciones a la mayoría de los productos agropecuarios y disminuyó en 5 puntos porcentuales a la soja que quedó en 30 %. Ahora le toca el turno de realizar lo mismo en este 2016 para llegar al 25%. 
   
Y ante el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, plantearon el reclamo, el presidente y vicepresidente de Acsoja (que representa a toda la cadena de valor de la oleaginosa), Rodolfo Rossi y Luis Zubizarreta, respectivamente. 
   
Los dirigentes concurrieron a la cordial mesa de trabajo con seis puntos principales, el primero fue que se concrete la baja del 5 por ciento de la retención sojera porque los productores necesitan saber cuáles serán las perspectivas de la próxima campaña 2016-2017 de granos gruesos que empieza en primavera.
   
Para colmo, la Bolsa de Comercio de Rosario a través de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) consignó que la superficie sojera puede incrementarse ya que, según sus estimaciones, 100 mil hectáreas de la zona núcleo que estaban planificadas para la siembra de trigo pasarán a soja y a maíz.  
   
Buryaile admitió ante los dirigentes de Acsoja que desde el Gobierno estaban "muy atentos respecto a las retenciones a la soja", que reconoció "impiden seguir produciendo en las zonas más alejadas de los puertos". 
   
Sin embargo tres días después cambió el discurso: "Si bien el Presidente se ha comprometido en la campaña pasada a bajar 5 puntos anuales en las retenciones a la soja, también hay una realidad fiscal a la que no se puede ser ajeno", señaló el funcionario. 
   
Afirmó: "No lo vamos a hacer este mes ni ahora, quiero quitar esta expectativa", aseguró Buryaile en declaraciones radiales.    "Hay situaciones delicadas y la decisión no pasa exclusivamente por mí", precisó y agregó que todos tienen que acomodarse a la realidad que cambió desde octubre.  
   
El caso es que los productores necesitan saber de antemano si verán reducidas las retenciones para decidir cuánta superficie implantarán y adquirir las semillas, uno de los insumos de alto costo y obtener rentabilidad.
   
Uno de los argumentos que utilizan los funcionarios que se oponen es que los números del agro son buenos con una soja que hoy se comercializa en 4300 pesos locales y unos 400 dólares en Chicago la tonelada. 
   
Con la reducción en diciembre del 5 por ciento, aducen, el  sector recibió un plus de 1.200 millones de dólares en sus ingresos y consideran que no son tiempos para otro desangre  fiscal que sería cercano a los 1.200 millones de dólares.
   
Si bien las expectativas de Macri están puestas en la respuesta del campo para levantar la alicaídas cuentas públicas, la realidad es que no todo es oro lo que brilla.    
 
Por ejemplo la crisis lechera con el cierre de tambos sigue su curso, la porcina y la de economías regionales, también.    Más de 60 dirigentes agropecuarios nucleados en el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), representantes de 32 complejos productivos de las provincias, analizaron el impacto que tuvieron las medidas económicas en el primer semestre del año.
 
Coincidieron en que la mejora en el tipo de cambio "necesaria e impostergable" fue neutralizada por el aumento considerable de los costos de producción y por el proceso inflacionario.    Por otra parte, y a pesar de las medidas que beneficiaron al campo desde diciembre, datos del Indec mostraron que la agricultura, ganadería, caza y silvicultura redujeron 16.496  puestos de trabajo en lo que va del año, lo que significa una caída de 4,7 por ciento del empleo en el campo.
 
Fuente: 
NA