Lunes, 30 Octubre, 2017 - 11:01

El calvario de una mujer: denunció a su expareja por violencia de género y tiene miedo de que la mate

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Por: Rocío Galo (*)

Mónica Adriana Kwaszko, abogada y oriunda de la provincia de Buenos Aires, se puso en pareja en 2010 con Pedro Altamirano, comandante mayor retirado de Gendarmería Nacional, y al cumplir cinco años de convivencia, él empezó a mostrarle realmente quien era. El estremecedor testimonio de una víctima de violencia de género que contó en exclusiva a Diario Chaco.

El 16 de noviembre de 2015, el ex integrante de la fuerza la golpeó fuertemente y le apuntó con un arma. “Fue a su dormitorio, busco su arma, me insultó y me apuntó con una 9 milímetros en la cabeza”, relató la mujer.

En un determinado momento, Mónica logra escapar de la situación y se dirige a la calle. “Altamirano me dice: Vení acá que yo me voy a garantizar que te vayas a Resistencia, entonces me llevo a la terminal para que me tome un colectivo a Buenos Aires”, precisó.

“Tuve que pagar con mi tarjeta de crédito los pasajes porque me fui con lo que tenía puesto, no pude sacar plata ni mi ropa de la casa donde convivíamos”, recordó. A su vez, Altamirano le dijo, según cuenta Mónica, “que si me veía en la Leonesa o en Chaco, me iba a matar”.

Dos meses después, cuando Kwaszko se aseguró, a través de los vecinos, que su ex pareja no se encontraba en su vivienda, tomó la decisión de regresar a su casa de La Leonesa para recuperar sus pertenencias. “Al llegar al pueblo, pase por la comisaría a hacer la denuncia y luego al Juzgado de Paz para que libraran una orden para que me restituyan mis cosas”.

“Cuando llegué a mi casa no me encontré con nada, sólo había algunas cosas de higiene personal”, resaltó.

El juez subrogante del Juzgado de Paz de La Leonesa, de apellido Suárez le dio a Altamirano una restricción de acercamiento el 5 de enero de 2016 en el lugar de trabajo y ámbito de desarrollo social de Mónica.

“Él violó varias veces la restricción a lo que motivó llamados al 911 por parte de vecinos, hasta amenazas a mi madre, a quien tuve que sacar del país en 48 horas porque mientras yo estaba reclamando mis derechos en Chaco, él mandaba gente mafiosa para amenazar a una señora de 79 años con discapacidad”, expresó.

"Me dijo que si me veía en la Leonesa o en Chaco, me iba a matar”

Recientemente, la Unidad Fiscal Undécima a cargo del Dr. Héctor Elio Valdivia clausuró la investigación por violencia de género, y elevó a juicio ante la Cámara del Crimen Nº 2.

Según consta en la denuncia, Altamirano fue imputado por “coacciones agravadas en contexto de la Ley Nacional 26.485, en concurso real con portación de arma de guerra sin la debida autorización legal en concurso real con amenaza simple en concurso real en contexto de la Ley 26.485 y desobediencia judicial en concurso real con privación ilegítima de la libertad”.

USO ILEGAL DE ARMAS

El calvario de Kwaszko no terminó con la causa de violencia de género, tuvo que recurrir a la Justicia para conseguir que se le ordenara a su ex pareja la prohibición de comprar, tener y portar cualquier tipo de arma de fuego.

“Luego de que el juez de Paz ordenara la restricción, el jefe de Gendarmería de ese momento hizo desaparecer ese oficio para no perjudicar a su colega. Entonces, tuve que hacer una presentación para que ubiquen en donde quedó ese oficio público”, sostuvo la damnificada.

Mirá aquí la denuncia completa realizada ante la Fiscalía Nº 11.

Pese a que también el RENAR le notificó a Altamirano que estaba inhabilitado para la compra, tenencia y portación de armas, la mujer manifestó que “tenía en su casa siete armas de fuego pero sólo dos estaban registradas”.

“Le solicité a la Fiscalía de la Dra. Irala que le sacaran las armas, entonces la doctora me dijo a los gritos, que si yo tenía miedo que me mate, que me vaya del Chaco, y que ningún juez de la provincia iba a cumplirme la orden”, manifestó la mujer.

AGRESIÓN Y USURPACIÓN DE VIVIENDA

Como si fuera poco la humillación que vivió, Mónica se va para Buenos Aires el pasado 23 de diciembre de 2016 y al regresar en febrero de 2017 encuentra en la propiedad que compartía con Altamirano, a un hombre quien se adjudicó ser dueño de la vivienda que estaba en construcción. “La casa había sido construida con mi esfuerzo económico en su mayoría mientras duró el concubinato”, remarcó.

La mujer realizó la denuncia por usurpación contra Félix Gerónimo Álvarez, un hombre de bajos recursos que habría comprado la propiedad mencionada. “Este hombre falleció de sida y toxoplasmosis en el hospital Perrando, en donde había ingresado además con un cuadro desnutrición severa, según accedimos a la historia clínica”, aseguró la mujer.

“Altamirano presentó ante la Justicia un boleto de compra-venta con fecha 8 de marzo donde él dice que le vuelve a vender a Félix Álvarez la propiedad por 60.000 pesos, hizo evasión de sellos en impuestos porque dijo en un principio que vendió en 300.000 pesos y que le pagaron 140.000 pesos de contado”, explicó Mónica.

“Entonces, yo demostré a la fiscal de la causa que Alvarezno tuvo ni tendrá nunca ese dinero para comprar mi propiedad, pasó bastante tiempo y la fiscal Scarpin todavía no me restituyó mi casa”, aseguró.

Luego, Kwaszko junto a un escribano se dirigió a la vivienda para tomar posesión de su casa y al llegar al lugar, se encuentra con tres personas que le dicen que la propiedad fue vendida por Pedro Altamirano. “Una de las personas toma un celular y llama a mi ex pareja, pone en alta voz y dice él: Si no quiere irse, c… a palos y a trompadas. Entonces, me tironearon, me arrojaron contra una estantería y fui a parar al hospital con un brazo desgarrado”, relató.

Además, denunció que “estas personas junto a Félix Alvarez que usurparon mi vivienda son criminales que con autorización y connivencia del imputado Altamirano instalaron un desarmadero ilegal de autos y motos”.

“Hasta el día de hoy no llamaron a indagatoria a ninguno de mis agresores y fue en el contexto de violencia de género. No tengo seguridad y creo que Altamirano puede cumplir su promesa de asesinarme”, finalizó.

(*) Periodista