Martes, 14 Mayo, 2019 - 18:48

EE.UU e Irán dicen que no quieren la guerra, pese a las crecientes tensiones

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Estados Unidos dijo hoy que no busca la guerra con Irán y el líder supremo iraní insistió en que la disputa con Washington no es militar sino una cuestión de temple, pese a altas tensiones y al despliegue de bombarderos estadounidenses en el Golfo Pérsico.
 
"Ciertamente no buscamos una guerra con Irán", dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, de visita en Rusia, un aliado de Irán que dice que la actual crisis es resultado de la decisión de Estados Unidos de retirarse del acuerdo nuclear con Irán.
 
Pero "hemos dejado en claro a los iraníes que si los intereses estadounidenses son atacados, casi con seguridad responderemos de manera apropiada", prosiguió Pompeo.
 
"Queremos que Irán se comporte como un país normal", agregó, denunciando el apoyo de Teherán a los rebeldes hutíes de Yemen, quienes están en guerra con Estados Unidos y Yemen.
 
Los hutíes "están lanzando misiles a áreas por donde viajan rusos y estadounidenses. Esos misiles podrían matar fácilmente a un ruso o a un estadounidense", señaló Pompeo.
 
Jamenei se hizo eco de la retórica de Pompeo en un discurso ante oficiales militares.
 
"Este cara a cara no es militar, porque no va a haber ninguna guerra. Ni nosotros ni ellos buscan la guerra. Saben que no va a favor de sus intereses", dijo Jamenei, según fue citado por su página web.
 
"La decisión definitiva de la nación iraní es resistir ante Estados Unidos", continuó, y añadió que "en esta pulseada, Estados Unidos se verá obligado a retroceder...porque nuestra determinación es más fuerte".
 
El líder supremo dijo que eventuales negociaciones con Estados Unidos serían un "veneno", porque Washington quiere privar a Irán de sus misiles y de su "profundidad estratégica" en Medio Oriente.
 
"Negociar con el actual gobierno estadounidense es doblemente venenoso...no son decentes, no cumplen nada", dijo, aludiendo a la retirada de Estados Unidos del acuerdo de 2015 para restringir actividades nucleares de Irán a cambio de un alivio de sanciones.
 
Trump retiró a su país del pacto el año pasado argumentando que no servía para impedir el desarrollo de sus misiles o sus acciones que desestabilizan a Medio Oriente.
 
Los otros países firmantes del acuerdo, Francia, el Reino Unido, Alemania, Rusia y China, dicen que el pacto nunca tuvo por fin lidiar con esas cuestiones y sigue siendo crucial para la seguridad regional y mundial.
 
Desde que la retirada de Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha impuesto duras sanciones económicas a Irán para socavar su influencia en Medio Oriente.
 
En los últimos días, Estados Unidos elevó la presión, desplegando un portaaviones y bombarderos B-52 con capacidad nuclear en el Golfo Pérsico para enfrentar lo que describió como nuevas amenazas iraníes.
 
El domingo pasado, misteriosos ataques no reivindicados que dañaron varios barcos petroleros en la región, incluyendo dos de Arabia Saudita, realzaron los temores a un conflicto armado.
 
Inspectores nucleares de la ONU han dicho que Irán cumple con el acuerdo, y Moscú denunció la semana pasada las sanciones estadounidenses contra Irán y pidió nuevas conversaciones para salvar el pacto.
 
Durante la visita de Pompeo, el canciller ruso, Serguei Lavrov, dijo que su país trabajará para "asegurar que la situación no degenere en un escenario militar".
 
"Espero que prevalezca la razón", dijo, y agregó que confiaba que no fueran ciertas informaciones publicadas hoy por la prensa estadounidense de que Trump planea enviar hasta 120.000 soldados si hay un conflicto con Irán.
 
El propio Trump rechazó la información de The New York Times, a la que calificó de "noticias falsas", pero no descartó desplegar "un montón más" de militares en el futuro.
 
Fuente: 
Télam