Lunes, 14 Octubre, 2019 - 18:42

Ecuador: tras el acuerdo para levantar las masivas protestas, detuvieron a dirigentes correístas

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Al menos cuatro dirigentes afines al ex presidente Rafael Correa fueron detenidos hoy en Ecuador, acusados de instigar acciones violentas, tras el acuerdo entre el gobierno y las organizaciones sociales que permitió levantar la protesta que dejó siete muertos y 1.340 heridos bajo la promesa de derogar las medidas de ajuste económico que las provocaron.
 
Los detenidos son la prefecta (gobernadora) de Pichincha, Paola Pabón, el ex legislador Virgilio Hernández -cuyas viviendas fueron allanadas- y dos personas identificadas por el Ministerio Público como Christián G. y Pablo D.
 
El Ministerio Público informó en su cuenta de Twitter que esas personas fueron capturadas “tras investigaciones con apoyo de la Policía”.
 
Agregó que en la casa de Pabón se incautaron de “equipos tecnológicos, teléfonos, sustancias sujetas a fiscalización y documentación”, y en la de Hernández se decomisaron “indicios, como dinero en efectivo, dispositivos electrónicos y otros elementos”.
 
Asimismo, la ex alcaldesa Alexandria Arce, también correísta y detenida ayer, fue acusada de “un delito de asociación ilícita relacionado con los desmanes durante las movilizaciones” y se le dictó prisión preventiva, según la agencia de noticias Europa Press.
 
Correa afirmó en Bruselas, donde reside, que el gobierno del presidente Lenín Moreno está “clínicamente muerto” y “nadie va a reconocer la autoridad”, y sostuvo que el mandatario “debería ser juzgado por crímenes”, porque “hay muertos, hay heridos, hay abusos”, informó la agencia EFE.
 
La semana pasada, Moreno acusó a Correa y a varios de sus seguidores -entre ellos, Pabón-, así como al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de organizar las protestas con el objeto de derrocarlo.
 
Mientras tanto, Quito comenzaba hoy a volver a la normalidad después de que Moreno y los líderes de tres organizaciones sociales acordaran anoche los términos para levantar las protestas que durante 11 días convirtieron a la capital en un pandemonio.
 
“Hemos hecho una elección por la paz”, dijo el mandatario, quien ratificó que “en las próximas horas” derogaría el decreto que desató las protestas, por el cual dispuso la eliminación de los subsidios a los combustibles y otras medidas de ajuste económico.
 
El jefe del Estado reiteró que “se expedirá un nuevo decreto que asegure que los recursos lleguen a quienes realmente los necesitan”.
 
En tanto, los indígenas que habían viajado a la capital para manifestarse contra esas medidas comenzaron a regresar a sus territorios en varios ómnibus, según el diario El Universo.
 
Al mismo tiempo, grupos de voluntarios -incluidos indígenas y estudiantes- se sumaron a los equipos de limpieza para retirar los escombros y la basura que llenaron las calles del centro histórico luego de 11 días de protestas.
 
De a poco iba normalizándose el tránsito de vehículos, así como la actividad en el aeropuerto de la ciudad, donde hoy seguían demorados alrededor de 40 vuelos, según informó Quiport, la empresa encargada de operarlo.
 
El acuerdo alcanzado anoche entre Moreno y las organizaciones sociales permitió también dejar sin efecto el toque de queda y la militarización que el mandatario dispuso el sábado para el área metropolitana de Quito, según fuentes del Ministerio de Defensa.
 
En cambio, hasta esta tarde no había información oficial con respecto al estado de excepción (sitio) y la mudanza de la sede del gobierno de Quito a Guayaquil, que Moreno dispuso el 3 de este mes con vigencia por 30 días.
 
Anoche, al cabo de cuatro horas de diálogo entre Moreno y los líderes de las organizaciones sociales, facilitado por la ONU y la Iglesia católica, las partes acordaron que se derogará el decreto que impuso el ajuste, se formará una comisión para analizar nuevas medidas económicas y se levantaría la protesta.
 
Las manifestaciones dejaron al menos siete muertos, 1.340 heridos y 1.152 detenidos, según reportó ayer la Defensoría del Pueblo.
 
 
Fuente: 
Télam