Sábado, 8 Septiembre, 2018 - 19:44

Día del Agricultor, nada para festejar
Por Esteban Branco Capitanich

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La Agricultura Familiar en el peor momento de su historia. Quienes son Agricultores. Son los que hacen de la labranza de la tierra una cultura. Son los que acarician y cuidan la tierra, los árboles, el agua, los frutos. Los que ven todo eso como parte de su vida. No son los que agreden suelo, agua y vida, en búsqueda de fortuna a su costo. No son los agroexportadores y terratenientes favorecidos por este gobierno. No lo es la mal llamada “agricultura” industrial que destruye la cultura de cultivar la tierra.

Hoy, en este Día del Agricultor, todas las medidas, todos los privilegios, para los agroexportadores, para los terratenientes. Todos los “ajustes”, los despidos, los desalojos, los atropellos con las fuerzas del estado, todos los destratos, todas las mentiras, todos los despojos, todo para los pequeños productores. Para los únicos y auténticos Agricultores.
 
El Chaco, que ha dado pasos importantes como la creación de los Consorcios Productivos de Servicios Rurales, Ley Nro 6547 y la Ley Nro 7303 que dio nacimiento al IDRAF ( Instituto de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar).
 
Lamentablemente en ninguno de los dos casos su performance al servicio de los productores ha sido satisfactoria.
 
En los primeros, el pecado original fue la falta de concientización y capacitación que es la herramienta ideal para que sean los propios productores, pero todos participando, los que deciden el funcionamiento y el financiamiento del sistema. El muy buen intento se vio frustrado por el escaso acompañamiento que tuviera en su momento Oscar Benitez, aquel técnico que le pusiera pasión y esfuerzo sin mayor valoración por parte del estado, y que luego lamentablemente falleciera. Vaya esta mención en este día como un homenaje a este enorme hombre, probo, digno, apasionado, y con una gigante vocación de servicio.
 
Por su lado, el IDRAF no dejó de debatirse entre justificar los incumplimientos del estado y evitar mayores expresiones de reclamo de los productores. Todo el tiempo del lado equivocado. Por eso es que hoy se publicita como una gran cosa que el gobierno haya destinado $ 80 millones anuales para distribuir entre los consorcios.
 
Lo que nadie dice, es que esos $ 80 millones significan no más de $ 400 por mes por productor.
 
Si alguien cree que con ese dinero se puede desarrollar la Agricultura Familiar el Chaco está con un serio problema de evaluación de presupuesto.
 
Tampoco, y pasados ya varios años, se logró el principal objetivo de la Ley de Consorcios Productivos de Servicios Rurales que era que los fondos fluyan, “goteen” automáticamente a las cuentas de los consorcios, a modo de coparticipación, sin que sea necesaria la firma de funcionarios que ha sido históricamente yugo de clientelismo y dependencia.
 
Entonces, por diversas razones, nada que festejar y mucho por luchar. Porque no todo es responsabilidad de quienes lo hacen, sino en mayor medida de quienes dejan hacer. Y en este caso estamos hablando de más de 15 mil productores frente a un puñado de funcionarios.
 
Cuando los productores entiendan que es necesario trabajar, pero que trabajar, trabaja un buey y también un burro, pero pensar y actuar en función de las ideas solo lo hacen los hombres, quizás decidan dedicarle tiempo a la organización, la movilización y la lucha en defensa de los intereses colectivos.