Miércoles, 18 Septiembre, 2019 - 08:57

Detuvieron en Brasil a un integrante del clan Puccio

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Daniel "Maguila" Puccio era uno de los integrantes de la banda familiar que secuestró y mató a varios empresarios en Argentina en la década del '80.
 
Daniel “Maguila” Puccio, integrante del clan que cometió secuestros extorsivos durante la década del '80 e hijo de Arquímedes Puccio, fue detenido en el estado brasileño de San Pablo con un documento falso en su poder.
 
Los efectivos de la fuerza brasileña detuvieron un colectivo para hacer una inspección en un operativo antidrogas. En el transporte viajaban 15 personas, al llegar a Puccio, le pidieron los documentos y al instante se mostró nervioso. La foto de su identificación no coincidía con el nombre que aparecía en el sistema tenía registrada. Sus documentos eran falsos.
 
Los oficiales descubrieron su verdadera identidad y verificaron que no existía un pedido de captura, por lo que al hijo de Arquímedes le aplicaron una multa y le dieron un plazo de 60 días para regularizar su estadía en el país. También encontraron que tenía dólares. Maguila dijo que eran para "comprar una propiedad".
 
Daniel hoy tiene 58 años y había logrado esconderse de la ley durante más de una década, logró eludir la condena de 13 años que le habían impuesto por el secuestro de Nélida Bollini de Prado, la única sobreviviente de los cuatro empresarios que fueron secuestrados por el clan.
 
Puccio permanecerá por un tiempo aún no determinado en la cárcel CDP Pinheiros, ubicada en el barrio Vila Leopoldina, en la zona oeste de San Pablo, un penal común que tiene capacidad para 2.100 presos.
 
Luego, será llevado a la penitenciaría de Itaí, unos 300 kilómetros al oeste de la ciudad de Sao Paulo, donde funciona la única cárcel de extranjeros para Brasil, hasta el fin de su proceso por falsificación de documentos.
 
Puccio, quien no tenía pedido de captura de Interpol, mostró un documento brasileño falsificado durante un control policial al micro en el cual viajaba desde Foz de Iguazú en la ciudad de Itú, a 60 kilómetros de la ciudad de San Pablo.
 
En los tribunales de Itú un magistrado le dictó la prisión preventiva para que siga el juicio detenido primero en la cárcel de San Pablo y luego en la ciudad de Itaí. La cárcel de Itaí es la única para extranjeros de Brasil: tiene 1.600 presos, no está sobrepoblada y no hay detenidos brasileños.
 
 
Fuente: 
Noticias Argentinas