Miércoles, 11 Marzo, 2020 - 09:55

Déficit previsional: su estructura y consecuencias
Por Rosa Myriam Petrovich (*)

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042

Ante las noticias conocidas y brindadas por distintos medios donde se informa sobre los resultados financieros del sistema previsional en el año 2019, la A.T.E.CH. considera necesario detallar lo que a continuación se expone, a los efectos de esclarecer la cuestión.

El déficit previsional citado de $ 3.352.000.000 en el año 2019 es la resultante de haberse computado los ingresos por aportes y contribuciones efectuada por los trabajadores activos y las contribuciones del Estado provincial y municipal y los recursos provenientes de leyes nacionales; a su vez los egresos de los haberes previsionales en bruto y de los gastos de funcionamiento del In.S.S.Se.P. en la proporción correspondiente (60%).

En consecuencia los gastos de funcionamiento incluidos que alcanzaron en el año 2019 un monto cercano a los $ 900.000.000, no pertenecen específicamente al sistema previsional; pero además al considerarse los haberes en bruto, se incluyen en el egreso los aportes y contribuciones a la obra social, alta complejidad y seguro del sector pasivo del In.S.S.Se.P., y que no se transfieren a esas cuentas en forma efectiva porque el Organismo solo recibe del Ministerio de Hacienda y abona mensualmente el líquido que alcanza un monto de $ 1.350.000.000 y $ 100.000.000 que corresponden a leyes especiales que deben ser cubiertos por rentas generales (BOCEP, Banco del Chaco, Ex Combatientes y Movilizados Malvinas) por lo tanto es falso que la Tesorería General cubra el bache de $ 300.000.000 mensuales como se informa. Estos aportes y contribuciones no transferidos efectivamente a las respectivas cuentas solo son asientos contables efectuados por el In.S.S.Se.P. y representaron en el año 2019 una cifra superior a los $ 2.000.000.000. Por lo tanto, deduciendo del déficit citado esta cifra por aportes y contribuciones y los gastos de funcionamiento, el déficit previsional real se reduce a $ 450.000.000 aproximadamente.

No obstante ello, la no transferencia de aportes y contribuciones mencionado ocasionaron el déficit de las cuentas de la obra social, alta complejidad y seguros, que terminaron el año 2019 en rojo, con las consecuencias por todos conocidas (reducción de los servicios, falta de medicamentos e insumos, plus generalizado y profundizado y demás).

Con respecto a los regímenes especiales, el sector docente solo se diferencia de los beneficiarios de la ley general, en la no exigencia de edad, pero que se compensa con los mayores aportes efectuados (14%), aunque en algunos casos existe una mayor exigencia de servicios y aportes (33 años), que los 30 años requeridos por la ley general. El cálculo del haber jubilatorio es similar a los restantes sectores (prorrateo sobre 120 meses y/o remuneraciones) pero para el cargo simultáneo el prorrateo es sobre 336 meses, perjudicando enormemente al sector. Además debe  considerarse que los docentes en las últimas décadas nunca fueron alcanzados con retiros anticipados, como ocurrió con otros sectores y cuyo costo asumió el Estado Provincial.

De acuerdo con las cifras brindadas el docente obtuvo en el año 2019 un superávit de $ 108.266.680 (3 %), en consecuencia el régimen especial docente desde sus inicios posee resultados positivos y contribuye solidariamente a cubrir el faltante de otros sectores deficitarios.

En lo relativo al sector municipal deficitario se menciona que el In.S.S.Se.P. debe cubrir la diferencia para que los jubilados cobren el mínimo establecido en la ley; antes de la sanción de la ley 7820/16 este costo se compensaba con el tope del haber jubilatorio, pero al producirse la derogación del haber máximo jubilatorio, este haber mínimo pasó a ser cubierto por el sistema, incrementando el desfinanciamiento del mismo, como advirtió la A.T.E.CH. al expresar su oposición a la aprobación de la ley citada.

(*) Secretaria General A.T.E.CH.