Jueves, 23 Abril, 2020 - 20:37

¿Cuándo la mentira es la verdad?
Por Aldo Daniel Avila (*)

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Así como el aislamiento no nos permite distinguir los días y da lo mismo que sea martes o jueves o sábado, al disiparse la primera reacción a la cuarentena a que fuéramos sometidos en condición de obligatoria, comenzamos a intentar decodificar si todas las cosas que nos dijeron, realmente, tiene su correlato en la realidad.
 
Dijo el Sr. Presidente que no nos iban a cortar el suministro de energía eléctrica ni del agua ni del servicio telefónico o de internet o de televisión por cable mientras durase la cuarentena por tratarse de servicios esenciales. ¿Verdad o mentira?
 
Pero lo que se verifica es que, están suspendiendo el servicio de telefonía fija y móvil y la internet, y respecto del suministro de energía por ahora no hay gente que pueda salir a efectuar los cortes (lo dijo su gerente), pero en 60 días lo haremos con quienes se encuentren atrasados [entrevista Futuro FM-Sáenz Peña].
 
De todos modos la gente no se toma estos grandilocuentes anuncios, a pies juntillas. Por eso vemos largas colas en las oficinas habilitadas por SECHEEP para el pago de sus facturas. Hay un gran temor a quedarse sin este soporte tan vital.
Es que, francamente, que corten el suministro energético en estas circunstancias sería una verdadera crueldad.
 
Ahora bien, ¿por qué barrios creen que comenzarán los cortes? Por los de aquellos que siempre pagaron y están en condiciones de seguir solventando su consumo. Otros seguirán exentos. Como siempre.
 
¿Alguien sabe si existe una resolución que obligue a las empresas prestadoras de estos servicios (telefonía móvil y fija, televisión por cable, internet, luz, agua, etc.) a seguir brindándolo en este obligatorio aislamiento y hasta cuándo estarían obligadas a hacerlo? Nadie lo sabe. Ni siquiera si es verdad.
 
Se dijo, también, desde el gobierno, que se otorgarían créditos a los pequeños empresarios pymes y comerciantes a una tasa del 24% anual. ¿Verdad o mentira?
 
Los que intentaron obtener el beneficio en los bancos oficiales se encontraron con el pedido de tantos requisitos que desistieron de su tramitación. Deben estar al día en cuanto impuesto les corresponda, aunque lo sea de manera tangencial y tienen que acompañar hasta la constancia de haber pagado la cuota de la cooperadora de 7mo grado. No se la están haciendo nada fácil y el sector que lo pide, necesita el dinero. Y lo necesita con urgencia e inmediatez. En términos de realidad es, prácticamente, inaccesible.
 
Ni bien se decretó la cuarentena, el Presidente, en modo profesor, dijo que las tarjetas de crédito, en forma automática, darían tres meses de gracia y, después, el total de los cargos podrían ser abonados en 9 cuotas al 43% de interés. Nada barato, pero algo es algo. ¿Verdad o mentira?
 
¿Conocen a alguien a quien le haya llegado una comunicación del Banco con que opera le informe que puede hacer uso de esa opción, tal como se anunciara? Donde hay una moneda, el banco te la retiene. Como todos los pagos acordados por débito automático. Es que tanta generosidad, se limitó a los vencimientos de los resúmenes que operaron entre el 20/03 y el 12/04, que se trasladaron 13/04. 
 
O sea, en la praxis todo sigue como hasta entonces. Nos dicen, y se ponen como ejemplo, que estamos siendo exitosos en la lucha contra el COVID-19. ¿Verdad o mentira?
 
En un comparativo tenemos cada mil (1.000) casos positivos la misma cantidad de muertes que en Brasil y Ecuador. A la vez, se verifica que la mitad del personal de la salud (médicos, enfermeros, etc.), están infectados. El pico de contagiosidad que llegaría en abril pasó a mayo y ahora parece que será, en junio.
 
Se están desalojando geriátricos casi con la certeza de que todos los abuelos están contagiados y que, con seguridad, infectaron a quienes los atendían o cuidaban.
Ya se registran casos en la villa 31. Perdón, barrio 31.
 
Está todo tan bien o bajo control, ¿cómo se dice? Todas pueden ser verdades y, también, mentiras.
 
(*) Abogado