Miércoles, 22 Enero, 2020 - 12:39

Paso de la Patria - Habló el padre del menor
Cómo fue el siniestro que arrasó con la vida del abuelo y su nieto, contado por el único sobreviviente

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El pasado viernes un trágico siniestro arrasó con la vida de Abel Enríquez de 78 años y su nieto, Nehuel Enríquez, de 4. Sucedió en la ciudad turística de Paso de la Patria cerca de las 21:30, cuando ambos terminaban de hacer compras en un kiosco, el conductor de una pickup los atropelló y se dio a la fuga. 
 
El conductor, según el parte policial, era un joven de 27 años de apellido Rodríguez, quien iba acompañado por otro joven de 26, de apellido Kifferl. Ambos fueron detenidos unos 40 minutos después del hecho, tras un operativo cerrojo. Estaban alcoholizados, confirmaron fuentes policiales. Uno de ellos, hoy esta libre.
 
 
Del siniestro hubo un sobreviviente, el padre del menor e hijo del septuagenario, ambos fallecidos. Se llama Diego Enríquez y es oriundo de Rosario. En su desesperación por saber la verdad de los hechos y pedir justicia, se acercó a la redacción de Diario Chaco, acompañado de su primo Exequiel Villaslova, y contó su desgarradora versión.
 
“Mi familia es de Rosario, todos los años venimos acá, nos encanta el Paso. Vinimos con mi viejo, mi bebé de 7 meses, mi señora y mi nene de 4 años que también se fue con mi viejo. Allá tengo hermanos, pero los más cercanos son de acá”.
 
Su padre, Abel, es oriundo de Tirol, a los 14 años se fue a vivir a Rosario por trabajo. Y cada tres meses venía a visitar, comenta Diego. Además, en esta ocasión, vinieron para bautizar a su bebé de siete meses en la localidad de Itatí, Corrientes.
 
EL FATÍDICO DÍA
 
“Era viernes por la noche, cerca de las 21, el más chiquito come todo carne, fuimos al kiosquito que íbamos siempre a comprar una hamburguesa para él. Llegamos el martes, no hacía ni una semana que estábamos, la chica ya nos conocía, íbamos siempre con mi hijo o con mi viejo, y fuimos a comprar la hamburguesa.
 
Compro, cruzamos para ir para lo del primo y por ahí siento un golpe. Yo vuelo, y cuando veo, en ese trayecto que voy volando, veo a mi hijo y a mi viejo por el aire, imagínate como venía -la camioneta- y cuando doy vuelta, luego de rodar, paré. Miro a mi alrededor y veo a mi hijo y a mi viejo tirados en el piso. 
 
Lo primero que hice fue salir corriendo, muchos dicen que la camioneta paró, otros que no paró. Para mí, no paró porque si paraba, lo agarraba. 
 
Corrí, habré corrido hasta cerca de la esquina, cuando veo que no puedo seguir, me pego la vuelta.
 
En ese momento, veo a mi viejo tirado boca abajo y mi hijo todo ensangrentado, lo primero que hice fue alzar a mi hijo-relata Diego y se quiebra en llanto- y pedí ayuda.
 
 
Empezó a acercarse la gente y yo con mi hijo alzado y agonizando. No sabía que hacer 'qué hago, qué hago', decía. Vi pasar un auto y lo estaba por subir arriba, pero me dice ‘noo’, porque estaba todo ensangrentado el nene, se acercó una señora y le pedí si me lo podía tener y me subí a una moto pidiendo que me lleven a la casa de mi pariente. 
 
Me subo a la moto, damos la vuelta y me perdí, estaba ciego, ‘llevame devuelta al lugar’, le dije al hombre que me llevó y cuando llego ya estaba mi señora, mis primas y todos. 
 
Luego vino la ambulancia, llevó a mi viejo, y mi hijo agonizaba todavía. Llegamos al hospital y no pudieron hacer más nada.
 
"Mi viejo, una vez que cayó al suelo falleció. Yo fui lo toqué y ni se movió, pero mi hijo sí, seguía respirando, le costaba, pero seguía”
 
La causa de muerte de Abel fue quebramiento cervical. Murió en el acto. Su hijo, recibió varios golpes que le provocaron la muerte, minutos después del siniestro vial.
 
“Tengo moretones, me duele la cintura, tengo golpes y me mareo, pero estoy con fuerzas para seguir con esto”, agregó convincente. 
 
Diego constantemente valoró la ayuda que recibió de la gente. "La gente se portó diez puntos, todos querían ayudar, pero uno no es médico".
 
 
“Me explicaron que estaba muy golpeado el nene por eso murió, me dijo todo lo que tenía, y la verdad que es muy duro- se lamenta, pero continúa con su relato- y después a mi viejo lo trasladaron a Corrientes porque como no tenía tantos golpes le hicieron una autopsia y ahí salió que fue a causa de una fractura cervical”. 
 
“Imaginate la velocidad a la que venía y sin luz”, señaló. 
 
"Al otro día fui al lugar del hecho, estaba la hamburguesa y el charco de sangre de mi hijo ahí”
 
“Al otro día, no dormí, bueno no estoy durmiendo, pero me levanté a las 6 y fui al lugar de los hechos porque digo, 'a lo mejor habremos hecho algo mal nosotros'. Pero no, veníamos caminando por el costado de la calle. Estaba la hamburguesa y el charco de sangre de mi hijo ahí”, ralató. 
 
Exequiel, el primo de Diego, mencionó que "hay testigos que estuvieron en el kiosco, son 21:30, y todos coinciden en que la camioneta no paró y se dio a la fuga". 
 
LOS IMPLICADOS
 
Se trata de Marcelo Rodríguez y Alexis Kifferl, dijo Exequiel, nombres que no les fueron proveídos de manera oficial. 
 
“Son de Charata, ambos declararon, se les hizo el test de alcoholemia. Hay tolerancia cero de alcohol”, agregó.
 
"No los alcanzaron, uno me dijo que cuando se dio cuenta que estaba acelerando a 130 kilómetros por hora tuvo que dejar de acelerar”
 
Y continuó: “Fueron detenidos aproximadamente 40 minutos después, gracias al testimonio de la gente. hay testigos que los siguieron en moto, en camioneta, tenemos todos los contactos. Pero no los alcanzaron, uno me dijo que cuando se dio cuenta que estaba acelerando a 130 kilómetros por hora tuvo que dejar de acelerar”. 
 
El acusado “se declaró culpable hasta los que nos informó la policía. Entre toda la tristeza que se siente, propio de todo lo que pasó, dice que ‘si tiene que cumplir una condena, la va a cumplir’”. 
 
SOSPECHAS
 
Exequiel, está comprometido con el caso, es joven y está predispuesto a ir hacia la verdad y hacer justicia por sus familiares. Señaló que para ellos-los familiares de las víctimas- quien se declaró como conductor y como culpable del homicidio, es decir Rodríguez, no fue quien manejaba esa noche la camioneta.
 
Es que los familiares consideran que hubo incongruencias, ya que testigos aseguran que este joven no era quien manejaba la camioneta, sino el acompañante, Alexis Kifferl, que hoy se encuentra libre. 
 
En su declaración- a la cual no tuvieron acceso, solo les informaron de manera extraoficial- dice que, efectivamente, “agarró las llaves que el dueño de la camioneta había dejado sobre la mesa, pero no sabe decir qué fue lo que pasó luego. Estaba tan alcoholizado que no sabe lo que paso”, agregó Exequiel. 
 
“Tenemos varios testigos que siguieron a la camioneta que nos dijeron que él no era el conductor de la camioneta y todos declaran que la persona que quedó libre es el real conductor”, aseveró.
 
“Sabemos extraoficialmente que el declaró, que a él se lo pasó a buscar después de lo que pasó y él recién ahí sube a la camioneta”, afirma con certeza Exequiel. 
 
“Sabemos que son de Charata, el supuesto acompañante tendría una empresa de transporte y que el abogado del seguro de la camioneta lo sacó, no sabemos por qué, pero él está libre”, señala por el joven de 26 años, Alexis Kifferl.
 
EL SILENCIO 
 
"Tuvimos que llevar por nuestra cuenta los cuerpos, mi sindicato me ayudó"
 
Hasta el momento, no recibieron llamada alguna ni de las autoridades, ni de la fiscalía interviniente, el único contacto que tienen, según precisaron, es el oficial Maza, de la Policía de Corrientes. 
 
“Tuvimos que llevar por nuestra cuenta los cuerpos, mi sindicato -de empleados municipales de Capitán Bermúdez- me ayudó”, señaló Diego.
 
“No me llamó nadie, ni a mis familiares directos. Por eso empecé a dar notas para que este caso se visibilice”, agregó.
 
“Mi abogado no tiene nada, ningún papel, ninguna actuación, ningún testimonio, nada. Nuestro único contacto directo es con un oficial”, manifestó impotente.
 
Supimos por redes sociales de que uno de los detenidos quedó libre y fuimos hasta Paso de la Patria a sacarnos la duda”. Algo que finalmente les confirmaron desde la comisaría local.
 
Otras de las incongruencias que notaron fueron respecto de los testigos y sus declaraciones. “Hay mucho dolor en Paso de la Patria, es un trauma por todo lo que pasó. Quieren que nosotros seamos testigos de su declaración porque hay algunos que declararon que no tienen copias de sus testimonios”, remarcó Diego. 
 
Sin embargo, destacó el apoyo de los médicos y vecinos que se acercaron. “El médico se portó muy bien y la gente siempre nos brindó su ayuda”.
 
 
“Pedimos justicia, no queremos que quede en el olvido e impune, mucho más, sabiendo que puede haber alguna irregularidad”, afirmó.
 
“No tenemos llamados ni de la justicia, ni de los representantes políticos a cargo, de ninguna autoridad, jefes de policía, nada. No tenemos nada”, lamentó Diego.
 
“No queremos que se tome como un caso más, como un accidente. Lo que pasó es una imprudencia, una negligencia. Esto no tiene que volver a pasar”, finalizó Diego, el padre e hijo de las víctimas.
 
 

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