Miércoles, 20 Febrero, 2019 - 13:48

Castelli: una lavandera encontró unos 50 mil pesos en su trabajo y los devolvió "para dar el ejemplo" a sus hijos

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042
Viviana Veliz es una trabajadora de 41 años y madre de tres hijos, actualmente solo cría a su niña de 13 años, ya que sus otros dos hijos partieron de la casa hace ya un tiempo. 
 
Tiene dos trabajos, durante la mañana se emplea en una lavandería de ropa y por las noches se dedica a la cocina, en una pizzería. Ayer, en un día normal de trabajo en el lave rap, se encontró con una situación particular: cuatro fajos de dinero que rondarían los 50 mil pesos en efectivo. Su respuesta fue inmediata, ir a devolver el dinero al hombre que le había dejado los acolchados para lavar.
 
Diario Chaco se comunicó con Viviana, quien relató cómo fue la situación “un hombre llegó ayer a la mañana a dejar dos acolchados, yo le  hago los respectivos ticket y me voy al fondo a poner la ropa a lavar, al abrir el bolso me encuentro en el fondo, con otro bolsito más pequeño donde tenía una gran cantidad de dinero”. 
 
Señaló que si bien lo primero que hizo fue sacarle una foto para mostrarle a “la patrona”, también envió la imagen a sus hijos “para mostrarle que había encontrado eso y que me dirigía a devolverle el dinero a su dueño”, relató.
 
Y que cuando llegó al comercio del hombre, a quien conocía por ser un comerciante del Castelli, éste la miró sorprendido, entonces ella le dijo: “usted se olvidó algo allá”; a lo que el hombre respondió sorprendido, ya que no recordaba haberse olvidado nada “no que me olvidé”, dice el hombre “y cuando vio el dinero, quedo anonadado porque le devolví. No paraba de agradecerme”, señaló Viviana.
 
El "lave-rap" tiene apenas un mes y medio y el hombre había llevado sus prendas por primera vez allí.
 
“El me dijo que no sabía que el dinero estaba ahí, que no se acordaba y que posiblemente lo hubiera recordado a la hora de pagar las cuentas”. 
 
Incluso, relata Viviana, el hombre me dijo que tranquilamente podía hacer pasar el dinero porque no se le hubiese ocurrido que quedase allí; “podría haber pensado que se me perdió” le dijo el comerciante, a lo que Viviana respondió “lo que no es mío, no es mío, y lo devuelvo”.