Martes, 20 Marzo, 2018 - 20:57

¿Fake news o abuso de los fueros?
Aurelio Díaz involucró a Aída Ayala en la maratón de allanamientos y pagaron justos por pecadores

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Esta mañana, el periodista Eduardo Ruiz fue objeto de los ataques de los defensores de la exintendenta de Resistencia, después de que el legislador provincial del PO, Aurelio Díaz, asegurara en un contacto telefónico que la casa de Ayala había sido allanada por la Policía. Una vez más matan al mensajero.

A lo largo de la mañana de este martes la Justicia Federal llevó a cabo al menos diecisiete allanamientos en sindicatos, empresas privadas y domicilios particulares, y también solicitó la detención de una importante cantidad de funcionarios y dirigentes.

El escenario de caos fue un inmejorable caldo de cultivo para que las noticias falsas se viralizaran en las redes, vinculando a importantes referentes de la vida política chaqueña con los arrestos que se estaban llevando a cabo. Una de esas 'fake news' fue el supuesto allanamiento a la casa de la diputada nacional Aída Ayala, y el encargado de difundirla fue nada menos que el diputado provincial Aurelio Díaz.

“No ha salido de nosotros esa información porque no la tenemos, y si la tuviéramos la vamos a decir. El diputado provincial [Aurelio Díaz] dijo 'Allanaron la casa de Aída Ayala'; le preguntamos a Mauro, porque tenemos una serie de coordenadas, de direcciones donde se están llevando a cabo los allanamientos, y ninguna coincide con el domicilio particular”, aclaró el periodista al aire.

TODO POR LA BASURA
Es de suponer que lo que llevó al legislador a dar por cierta la versión de que la exjefa municipal estaba involucrada, fueron los nombres de algunos de los nominados por la Justicia federal para ser arrestados, entre ellos Alejandro Fischer, apoderado de la Fundación Construir, y su pareja, Fátima Rigassio.

Rigassio, junto a la madre de Fischer, Nidia Mabel Juárez, son socias en la empresa Pimp, contratada durante la intendencia de Aída Ayala para hacerse cargo del tratamiento de residuos sólidos urbanos durante ocho años, por una cifra cercana a los $ 500 millones. Esa contratación fue uno de los más resonantes escándalos de los tres mandatos de Ayala.

Las presuntas relaciones entre Ayala y Fischer que echaron un manto de sospecha sobre la adjudicación del servicio de tratamiento de residuos a Pimp (repetimos: empresa de la mujer de Fischer y de su madre), comienzan con la denuncia del abogado Rolando Núñez, que advertía que Fischer había sido jefe de campaña de Aída Ayala en 2012.

Luego una empleada del entonces diputado provincial Juan José Bergia presentó -y obtuvo- una medida cautelar de la jueza de garantías María Mercedes Pereyra contra esa contratación, y el Bloque Justicialista la denunció penalmente, aunque según el titular del Centro Nelson Mandela “no se profundizó en la investigación”.

La relación entre Aída y Pimp S.A. tenía otro condimento: el director de la empresa, el abogado Rolando Javier Acuña, manejaba una Toyota Hilux propiedad del Nuevo Banco del Chaco, que también era conducida por Fischer, y utilizado por un tercer hombre: el abogado Matías Rubén Balmaceda Paiva, esposo de Maida With, hija de Aída Ayala.