Miércoles, 11 Julio, 2018 - 19:18

Apedrearon su casa y le gritaron asesina por tener colgado un pañuelo verde en la ventana

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El hecho ocurrió en la localidad bonaerense de San Martín, un grupo de hombres atacó a piedrazos el departamento de Natalia Montero, que tenía colgado en su ventana un pañuelo verde de apoyo a la Campaña Nacional por la Despenalización del Aborto. Según la denuncia, los agresores gritaban “¡Asesina!”, mientras tiraban los proyectiles.

La CADH – Coordinadora argentina por los derechos humanos- elaboró la denuncia por amenazas que la señorita Natalia Montero, integrante del Movimiento feminista MUMALA, presentó en los tribunales de la localidad San Martín, dado que ha sido “una damnificada más de las agresiones de quienes se oponen al proyecto de legalización del aborto”. Plantearon que “la contestación violenta de los autoproclamados ‘grupos pro-vida’, ante el crecimiento del apoyo a la legalización del aborto, expresada en la proliferación de los pañuelos verdes, recorre el país de punta a punta”.

Natalia integra Mumalá y viene participado como adherente y activista por la legalización del aborto, en el marco de la “Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito”.

Desde la organización comentaron “si bien el proceso de discusión dado en la Cámara de diputados, en general  fue democrático y participativo, son varias las denuncias que se han hecho en diferentes puntos del país, por las cuales se pone a la luz que muchas de las personas que vienen activando por este proyecto, han recibido distintos tipos de agresiones”. “El estallido de agresiones en la calle, en escuelas y en las redes sociales de los que se identifican con el pañuelo celeste va acompañado de los discursos criminalizadores de instituciones religiosas, médicas y educativas confesionales”, comentaron.

Concretamente, el domingo 24 de junio del corriente año, siendo aproximadamente las 22 horas, mientras Natalia estaba mirando la televisión, escuchó una serie de fuertes piedrazos que caen sobre el ventanal del balcón de su departamento, donde tiene colgado un pañuelo verde de la “Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito”; mientras se escuchaban voces masculinas que gritaban “asesina”, y otra serie de insultos.

Al respecto Natalia planteó en su denuncia: “lo ocurrido me atemoriza porque a pesar de que no logré reconocer a ninguno de los varones que llevaron adelante el hecho que vengo a denunciar, no sé si ellos a mí sí me conocen, (y siendo esto así, si están ‘organizados’ y dispuestos a acallar violentamente a todo y/o toda que piense distinto a ellos, aún con métodos violentos como éstos); ó fue simplemente un hecho ‘al azar’”. Y concluyó: “Este hecho temeroso que me sucedió, entiendo que se inscribe en las agresiones que muchas mujeres de todo el país vienen también sufriendo por su compromiso con esta causa, y a pesar del temor que esto genera individualmente, considero que en un Estado democrático no pueden suceder estas agresiones sin que el estado intervenga en su persecución y cese definitivo.”

Al otro día de sucedida esta agresión, Natalia contó al encargado del edificio lo sucedido, y este le facilitó el vídeo que había registrado la cámara de consorcio. “Allí se puede ver cómo un grupo, de aproximadamente 6 varones que pasan caminando frente a mi casa, al grito de asesina, arrojan piedras hacia el balcón”, describió.

 

CASOS QUE SE REPITEN A LO LARGO DEL PAÍS

Para mencionar alguno de los otros casos que se han registrado hasta aquí, en La Matanza, provincia de Buenos Aires, Gabriela Guerreros, pastora pentecostal que expuso en las audiencias informativas en Diputados, fue amenazada e insultada: “Abortista y asesina. Feminazi”, le dijeron.

En Carupá, San Fernando, una adolescente fue golpeada por dos varones. En el suelo, mientras escupía sangre, la patearon en el vientre y le dijeron: “Dale, abortá feminista de mierda”.

En Mendoza tres mujeres feministas, activistas por el aborto legal, fueron atacadas por dos vecinas del barrio: “Chilena, puta y abortera”, le gritó el 29 de junio a Alicia Maldonado una mujer que milita “las dos vidas” en el Barrio Cano de la ciudad de Mendoza.

En Córdoba un policía amenazó con “hacer puntería sobre pañuelos verdes” y fue echado.

En La Rioja, un médico anestesista del Hospital de la Madre y el Niño amenazó con torturar mujeres: “En mi guardia los abortos se harán sin anestesia”, había dicho.

En Cipolleti, provincia de Río Negro, mientras un grupo de adolescentes con pañuelo verde esperaba el colectivo en una plaza central durante la noche, una mujer mayor las insulto, y se abalanzó para pegarle con el bastón.

En Orán, Salta, un hombre apodado Tino Abuawad en su Facebook, posteó allí la foto de una adolescente con el pañuelo de la Campaña, amenazada por una mano que porta un arma y un rosario negro: “Creo que la pondré de foto de perfil jajaja” agregó como frase a dicha foto.

Incluso la cantante y actriz Jimena Barón, que participó del festival y vigilia del 13J en Buenos Aires, recibió amenazas de muerte contra ella y su hijo en redes sociales.

“Estos hostigamientos y amenazas contra militantes y simpatizantes a favor de la legalización del aborto pretenden ser un nuevo disciplinamiento sobre el cuerpo y pensamiento de las mujeres. Llevar el pañuelo verde podría ser una provocación y para muchos habilita directamente el maltrato patriarcal”, denunciaron desde Mumala.