Sábado, 14 Marzo, 2020 - 12:12

El hombre se escondió en una remisería
Aberrante: denuncian que abusaron dos veces de una chica con discapacidad en el centro de Sáenz Peña

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042
El hecho ocurrió este viernes por la noche en la ciudad termal y fue expuesto por un grupo de mujeres que acudieron a ayudar a la víctima. Aseguraron que el hombre se escondió en la Remissería La Luz. Contaron que la víctima “tiene problemas mentales”.
 
Una de las personas que asistió a la víctima habló con Diario Chaco y manifestó que todo comenzó alrededor de las 2 de la mañana, cuando ella junto con amigas bajaron de un departamento ubicado en la calle 15 entre 12 y 14 de Sáenz Peña y vieron que al lado de la entrada “estaba un hombre con la chica y la estaba besando, besuqueando y todo lo demás, tocándola, violándola”.
 
“Por eso fuimos a un control que estaba en la esquina, fuimos, buscamos, y le dijimos si podían ir a hacer algo y nos dijeron que no, que ellos no podían meterse, que no podían hacer nada porque los comprometía con su trabajo, pero que iban a llamar a un móvil”, agregó la chica, que además señaló que “pasó una policía, le hicimos seña y pasaron de largo. Llamamos dos veces, las dos veces dijimos que la estaban violando a una chica y la policía nos cortó la llamada”.
 
Finalmente, llegaron efectivos: “Al rato viene la policía e interrumpen el tránsito y demás. Hablan con el hombre que la estaba tocando y todo lo demás y lo dejan ir. El hombre se va riéndose con un remisero”.
 
De esa manera las chicas lograron interrumpir ese intento de abuso sexual, pero se quedaron pendientes en su departamento viendo desde allí hacia la remisería en cuestión.
 
 
“Ella tiene problemas mentales, ella no está consciente, pero el hombre que la estaba tocando sí”, comentó la mujer, que añadió que “cuando llega la policía, el hombre estaba ahí con la chica. Desde la remisería empezaron a gritarnos a la policía y a nosotros ‘qué cortamambos’”. “Ese punto cínico de que sacaban la silla y se sentaban a mirar”, señaló la testigo.
 
“Nosotros esperamos, estuvo la policía y la dejó que se quede durmiendo en la vereda. Entonces nosotros subimos a nuestro departamento y por la ventana estábamos mirando a los remiseros, que se ponían atrás de los remises y miraban y miraban, nosotros no podíamos ver para abajo”, continuó con el relato.
 
Luego, pasadas las 4 de la mañana escucharon movimientos en el mismo lugar y bajaron. Se encontraron con otro grupo que actuó de la misma forma que ellas al ver que el mismo hombre había vuelto y nuevamente estaba manoseando a la mujer.
 
En ese momento comenzaron a grabar un video para exponer la situación y cuando se dieron cuenta “los remiseros se subieron a los autos y se fueron”. “Viene la policía, vinieron dos móviles, vino la ambulancia porque queríamos que la lleven a la casa o la lleven a algún lado, porque no puede estar en la calle. Nos tomaron los datos, fuimos a hacer la denuncia, nos tomaron como que no pasa nada”, se quejó la mujer que asistió a la víctima.
 
“Y terminó todo esto 6 de la mañana rogándole nosotros a la policía que por favor la lleven a algún lado, que no la dejen tirada ahí”, dijo.
 
La joven testigo comentó que lo que vieron ellas es que el hombre “la estaba manoseando, le estaba dando besos, las chicas que vinieron después vieron que el hombre le estaba agarrando la cabeza y le estaba haciendo que lo bese”.
 
Al conocer que la mujer tiene, la chica que la ayudó contó que “le pregunté como una nena: le pregunté si –el hombre- le tocó el pecho y me dijo que sí, le pregunté si le tocó la vagina y me dijo 'sí, las piernas me tocó y me dio un puntazo en la cabeza'. Le pregunto por qué y me dice 'él me dice a mí que es mejor que me pegue a que me muerda el perro'”.
 
La mujer tiene una edad de 41 años.
 
LA VERSIÓN DE LA POLICÍA
 
Si bien coinciden los relatos, desde la policía manifestaron que cuando se hicieron presentes en el lugar del hecho, luego de la intervención invitaron a la víctima a ser trasladada hasta el nosocomio local a fines de realizarle estudios de mayor complejidad, a lo que se negó rotundamente.
 
Además, según el parte policial, también dejaron asentado que mantuvieron una comunicación telefónica con una asistente social de la Unidad de Protección Integral, a quien se puso en conocimiento los hechos, a la vez que se pidió al jefe de turno de la Comisaría Tercera lograr el contacto con algún familiar.
 
Pudieron contactar al hermano de la víctima, Pedro Gustavo Fredenchyk, quien señaló que su hermana tiene cinco hijos que viven todos con él, a la vez que confirmó que ella sufre problemas mentales.
 
Relató además, siempre según el parte policial, que Mariela “la mayor parte del tiempo vive en situación de calle y en raras ocasiones va la casa del compareciente, quien en el último tiempo se tornó agresiva con sus hijos, poniendo en riesgo la integridad física de los mismos, máxime cuando el compareciente tiene que concurrir a su lugar de trabajo”.
 
Además tomó conocimiento de que su hermana habría sido abusada sexualmente en el centro y accionó penalmente por el hecho.
 
Los exámenes realizados a la víctima dieron como resultado que no presenta signos de haber mantenido relación sexual.
 
Ahora, la mujer se encuentra en el domicilio de su hermano.
 

Notas relacionadas