Miércoles, 1 Junio, 2011 - 11:03

Cipolini, enigmático, dejó a los saenzpeñenses con la boca abierta

Mientras el intendente de Sáenz Peña informaba sobre la construcción de sendas peatonales en la Avenida 33 de esa ciudad, hizo un anuncio curioso: dijo que tenía una “sorpresa” para todos los ciudadanos (y los niños en particular) que visiten el mencionado espacio verde, pero tras generar enorme expectativa se fue sin dar una sola pista de lo que tenía en mente.

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“En pocos días más descubrirán de qué se trata, pero sé que es algo que por lo novedoso va a gustar a todos y porque es algo de lo que nuestra ciudad hasta ahora carece”, sugirió intrigante, casi indescifrable. Siguió así, endulzando los oídos de los presentes con alusiones vagas en torno a lo que se construirá o se plantará o se enjaulará o se acomodará en algún lugar de la avenida hasta que, satisfecho, se retiró.



Las preguntas que surgen no tienen que ver con los procedimientos discursivos, con el protocolo, sino con la inquietud que también nos generó a nosotros: ¿Qué será lo que de un día para otro hará tan felices a los saenzpeñenses al emerger, como una aparición maravillosa, en el medio del espacio verde?



Aquí, algunas opciones:



1.
Un bosque bonsai de lapacho rosado con miniaturas de masapán que reproduzcan a todos los ciudadanos de la termal.



2.
La entrada a una línea de subterráneos que el intendente estuvo construyendo secretamente durante los últimos tres años y medio (Ramal Sáenz Peña – Resistencia – Charata, con estaciones en localidades amigas).



3.
Una jaula con dos o tres criaturas mitológicas como el Pombero, el Yaciyateré y el Curupí, o un enorme frasco lleno de luces malas que de paso sirvan para iluminar el espacio recreativo durante las noches.



4. Una escultura del propio Gerardo Cipolini de la que pendan hamacas y cuerdas para que los chicos puedan escalar.



5.
Una escultura de Carim Peche para que los chicos lo recuerden durante los próximos años (en ese caso se trataría de un claro mensaje político a su adversario interno, quizás inapropiado antes de las elecciones).



Habrá, seguramente, más y mejores alternativas para embellecer el espacio verde. Será cuestión de esperar a que Cipolini devele el misterio.