Martes, 24 Mayo, 2011 - 18:34

La Fundación de Equinoterapia cumple 4 años y busca donaciones

Son 118 los chicos con capacidades diferentes se rehabilitan con equinoterapia gracias a esta entidad que funciona en localidades del interior. Mantienen 24 caballos “lo que nos significa un gasto de $ 8 mil mensuales y todo lo solventamos con recursos propios”, explica su fundador Juan Carlos Kouchs. “Aceptamos donaciones de pastura y granos, que es lo que más se necesita”.

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Juan Carlos Kouchs, fundador de la Fundación de Equinoterapia “Ian” que funciona en la localidad de Pampa del Infierno dio a conocer la forma en que están trabajando desde hace varios años con niños y jóvenes con capacidades diferentes. En la actualidad un total de 118 chicos hay inscriptos en esta fundación desde distintas localidades entre ellas, Los Frentones, Rio Muerto, Pampa del Infierno, Concepción del Bermejo, Campo Largo, Avia Terai y Presidencia Roque Sáenz Peña.



“Lo que estamos haciendo es un trabajo de concientización con la gente desde el año 2008 en que comenzamos a trabajar”, dijo su fundador al recordar que todo nace luego del nacimiento de un hijo de Kouchs con encefalopatía que tenía problemas psicomotrices.



Con entusiasmo explicó Juan Carlos que luego de un intenso trabajo y pasado tres años y medio ese niño tiene muy buen control de tronco y cabeza, comenzó a pararse y hacer sus primeros pasos, “por eso nosotros decimos que la equinoterapia funciona aparte de hacer estimulación temprana hace montas dobles y monta solo tres veces por semana en nuestras fundación”, explicó.



En la actualidad un total de 118 chicos hay inscriptos en esta fundación y trabajan sin fines de lucro, “todo nació como una idea luego de haber conocido la equinoterapia en Fontana, después me fui a capacitar a Brasil, estudie este método a fondo, me especialice en masoterapia para poder hacer masajes sobre el caballo, conocer lo que es apertura y toda la estructura ósea del ser humano que uno necesita tener ese conocimiento para trabajar con esto. La asistencia promedio es de 70 chicos en forma semanal de todas las localidades mencionadas”.



Reconoció Kouchs que “no es fácil trabajar, nosotros nos iniciamos con la venta de una planta que teníamos, yo era comerciante, y pude comprar equinos y conseguir el predio a través de la municipalidad, estamos en construcción de la Sala de Masajes, Sala de Estimulación y tenemos 24 equinos que mantener, eso es lo que más dinero nos lleva, momentáneamente lo estamos haciendo con recursos propios”, explico el fundador de esta iniciativa. Por otro lado reconoció que el Gobernador de la Provincia en una de las visitas realizadas a la fundación admiró el trabajo que estaban realizando y de la cantidad de jinetes que asisten y prometió la ayuda para la fundación con la donación de una trafic para el traslado de chicos con capacidades diferentes. Se comprometió con una ayuda mensual para que los chicos puedan tomar una merienda, para el alimento de los equinos y para la parte sanitaria de los mismos.



Los integrantes de esta fundación aceptan donaciones de personas que se presentan en dicho domicilio en Pampa del Infierno. “Aceptamos donaciones de pastura y granos, es lo que más se necesita, por lo demás diríamos que estamos completos porque los padres se han comprometido a llevar facturas, biscochos y lecha para compartir con los chicos”.



Aseguran que en este momento la preocupación que tienen es la de poder mantener a 24 equinos , lo que les significa un gasto de 8 mil pesos mensuales y todo lo solventando con recursos propios y consiguiendo algo de donaciones de lagunas estancias vecinas de la localidad.



El próximo 14 de junio esta fundación cumple tres años de existencia y el paso siguiente es continuar capacitando gente e invitarlos a la fundación para que se capaciten. Invitar a los profesionales, enfermeros, médicos, profesores de educación física, docentes para conformar también en Presidencia Roque Sáenz Peña un equipo interdisciplinario y que pueda sumarse algún neurólogo o kinesiólogo y así contribuir con mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes con capacidades diferentes.