Viernes, 20 Mayo, 2011 - 20:15

Opinión de nuestros lectores
Las denuncias del Dr. Ángel Rozas

Hace pocos días me entero por este medio que varios funcionarios del gobierno deberían acudir a los juzgados con el fin de explicar algunas cosas que supuestamente dañan su buen nombre y honor. Me parece perfecto, y creo que es muy digno para todas las personas defenderse de tales cosas. Pero leyendo esto también me acordaba de otros casos semejantes y de otros funcionarios del gobierno pertenecientes a otro partido político, ganando juicios sin la mínima investigación por aquello que se “ventilaba”.

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042


En estos tiempos noto que la querella por difamación o injurias es el delito más grave en nuestra legislación; es más grave que el robo, la malversación, la corrupción y el daño al erario público, porque quizás estemos viviendo tiempos de tan alta moralidad humana donde solo se ultraja el honor y buen nombre de las personas y no existen el robo, la malversación, la corrupción ni el daño al erario público sino solo en la mente y en la imaginación de aquellos que irresponsablemente las ventilan públicamente; por lo tanto los jueces y fiscales no las investigan ni las toman en cuenta, pasando directamente al análisis del honor del querellante, sancionando rápidamente silenciando a aquellos maleducados irresponsables que dicen mentiras de estos grandes hombres que cumplen funciones de Estado con tanta pulcritud y elevada honestidad en todos los aspectos de la vida.



Caso, como por ejemplo, “Jorge M. Capitanich Vs. Adam Pedrini”, publicado en los medios, donde Pedrini ha dañado altamente la moral y el buen nombre de Capitanich pretendiendo involucrarlo en tantas cosas de defalco y corrupción que los jueces y fiscales se dieron cuenta rápidamente que solo se trataba de mentiras perpetradas por Adam Pedrini a solo efecto de manchar el buen nombre y honor de Capitanich; resultando finalmente culpable Pedrini, debiendo pagar una fuerte suma de dinero al actual Gobernador del Chaco Capitanich para así curar las heridas causadas al ventilar tantas acusaciones falsas e indignas de investigación por parte de jueces y fiscales.



En virtud de esto le redacto una simple carta pública al Dr. Ángel Rozas, titulado:

“Al gran pueblo chaqueño, salud”. Entiéndase este título como una expresión de deseo porque mirando la descomprometida actuación de los poderes del estado puedo calificar el desempeño de los funcionarios electos y no electos como seres preocupados tan solo por sus conflictos o negocios personales sin tener en cuenta la compleja y problemática situación de quienes son su razón de trabajo: “el pueblo”.



Razón de estas disquisiciones es la continua visita a los juzgados de nuestro otrora gobernador de la provincia Dr. Ángel Rozas en demanda de su salvaguarda de honor y buen nombre tal como otros tantos funcionarios actuales, contando para tal fin con “excelentes defensas”.



Conmueve mi sentido de ciudadano la desprotección que sufre el pueblo indefenso y desprotegido de toda voluntad estatal para dar cabida a una justa defensa a sus derechos adquiridos por toda una vida de trabajo genuino y no de dádivas, prebendas o retornos que hoy son como moneda corriente. Para ilustrar mis palabras comienzo:



Carta al Doctor Ángel Rozas



“Al gran pueblo chaqueño, salud”



Con profundo respeto, me dirijo a usted con el fin de solicitarle que luego o durante sus diligencias personales haga el favor también de ver algunas causas del pueblo chaqueño, que no está organizado de modo tal de contar con un abogado que defienda sus intereses.



Concretamente le solicito que sea usted ese abogado, comenzando su defensa a los afiliados del INSSSEP respecto de nuestra Obra Social. Creo además que esto sería muy noble y redituoso para usted ya que sería el primer y único político que se ocuparía de nosotros, incluso sería un acto heroico y al mismo tiempo novedoso; y el pueblo se lo va a agradecer.



Muchos afiliados, o quizás todos, tenemos algunos cuestionamientos y creemos que, ya que usted cuenta con muchos conocidos en los distintos poderes, podría investigar lo que ocurre en el INSSSEP, como por ejemplo:



¿Por qué el afiliado, luego de la cuota obligatoria, debe pagar cada acción que realiza a causa de su enfermedad? ¿No es acaso suficiente todo el aporte de la época sana y de todos los demás afiliados sanos que participan en esa sociedad?



¿Por qué existe tan mala atención al afiliado enfermo cuando acude a hacer alguna diligencia propia de su enfermedad, demoras innecesarias, excesos de tramitación, impedimentos por cualquier motivo, falta de solidaridad por parte de los empleados de la Obra Social?



¿Por qué se hace propaganda cuando se les aumentan los honorarios a los médicos, siendo que este aumento también significaría un mayor descuento a cada afiliado? ¿De dónde sale ese dinero, y de qué modo se lo pagaría? ¿Luego se sumaría el imbatible plus que se paga en negro y en efectivo a este nuevo aumento que nos descontarán por recibo de sueldo?



¿A quién beneficia la propaganda, al afiliado o al político que cumple funciones? ¿Ayuda a la Obra Social o al partido político que está a cargo de la misma? ¿Al partido político le interesa la Obra Social o su propia promoción electoralista?



¿Han convertido al afiliado en un rehén de los médicos y de su propia Obra Social? ¿Por qué a nuestra Obra Social parece que se la rifan entre los gremios de empleados y sus autoridades del Ejecutivo? ¿El afiliado es también rehén de sus propios empleados agremiados?



¿Por qué se hace propaganda en una Obra Social del Estado donde todos los empleados de la provincia tienen la obligación de pertenecer a ella y nadie tiene la libertad de renunciar a la misma?



¿Por qué el afiliado enfermo, además de estar enfermo tiene que cumplir la función de policía o de detective privado de la Obra Social para que sus directivos se enteren ante alguna anormalidad que es de público conocimiento?



¿Al socio enfermo no le basta su propia enfermedad?, o quizás no sea socio sino un afiliado de una sociedad ajena a él.



¿Por qué el INSSSEP es como una financiera para sus afiliados? ¿Qué hacen con las utilidades? ¿Por qué una Obra Social del Estado debe tener ganancias por parte de los enfermos que son socios y pertenecen al Estado?



¿Por qué los medicamentos que nos recetan los médicos, que obligatoriamente debemos comprarlo por no tratarse de una golosina ni una ropa de moda donde uno podría elegir otra cosa, no están incluidos dentro del vademécum de la Obra Social?



¿Por qué existe vademécum? No debería existir.



¿Cómo se compran las prótesis y como se las venden a los afiliados?



¿Por qué no cubre la mayor cantidad de prácticas de odontología? ¿Por qué las que cubre son de tan baja calidad respecto de las que realmente necesita el paciente? ¿Por qué luego de esto el INSSSEP le cobra por descuento al paciente?



No quiero hacer la lista tan larga, pero aún así le digo Dr. Rozas que quizás usted pueda ayudarnos ya que a nuestro Gobernador parece que esto no le interesa, siendo que ha dejado el manejo a un trío de personas que, aparentemente, deciden según su propio parecer los destinos de todos los afiliados, quizás a cambio de algunos tres o cuatro votos más en las elecciones.



Pienso, o más bien tengo la certeza que el pueblo le va a agradecer. ¿Se acuerda cuando ha impedido que el INSSSEP pase a manos de la Nación? Hoy da la impresión que ni siquiera está en manos de la Provincia, ni de los afiliados, aunque existen representantes en nombre de ambos.



Por eso le digo Dr. Rozas, usted puede cambiar la historia política del Chaco, porque me da la impresión que todos se ocupan de sí mismos y nadie se ocupa del pueblo, parecería que solo le venden propagandas del gobierno y nadie cuida sus intereses más básicos como la salud en la enfermedad.



Lo saludo con enorme respeto, y sepa que no le escribe un radical sino un peronista que encuentra algunas cuestiones en este Gobierno.



Muchas gracias y espero pronto noticias de su accionar para bien del pueblo chaqueño.



Atentamente.



Ing. Juan C Starchevich

Charata, Chaco