Jueves, 19 Mayo, 2011 - 11:25

Si no cuidamos lo que es de todos, nadie cuidará lo nuestro

En la esquina de Marcelo T. de Alvear y Mitre, encontré algo que de verdad me dolió. Emplazada en el exterior del edificio de la Casa de las Culturas, la obra ganadora del Premio Bienal Internacional de Escultura 2010 se mostraba rayada con lo que parece un marcador negro. Podríamos ponernos a debatir sobre los daños que hacen los vándalos de siempre, y que destrozan muchas otras cosas, y demás. Pero lo cierto es que si no cuidamos lo que es común no podemos quejarnos si otros (a quienes corresponde) no cuidan lo nuestro.

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Una primera reflexión que hago sobre este tipo de hechos es que no entiendo cómo puede haber personas aún, inadaptadas a vivir en sociedad. Porque quien sabe convivir con (vivir con…) otros pares no daña lo que es pertenencia tanto suya, como del resto con los que (paradójicamente) vive. Luego, si, podríamos irnos a la típica reflexión de “no hacer a los otros lo que no quieres que te hagan”. También tomar el camino fácil, y es la que culpar a los adolescentes: “indisciplinados, y andan por la calle a cualquier hora, haciendo desastres…”. Y cuántas otras cosas más.



Que esta opinión no se convierta en una queja sobre la leche derramada, ni mucho menos como un dedo acusador que despotrica contra todos, todo, todo el tiempo. En primer lugar con esto informo (por decirlo así) no solamente que hay otra escultura dañada en la ciudad (Capital de las Esculturas), sino que dañaron a la obra ganadora del certamen de arte más importante del Chaco. Que está ubicada en una de las principales esquinas de la ciudad. En la vereda de uno de los edificios más recientemente inaugurado. Creo que esos son pequeños “agravantes” de lo ocurrido.



Dañar un elemento público siempre está mal: da lo mismo un banco de plaza, que el Mástil Mayor. Y que sea esta la Capital de las Esculturas no hace que si se daña una obra en otro lugar no sea grave. Solo digo que, por otra parte, después de tanto criticar la falta de obras de mejoramiento estético e integral en el centro de la ciudad, una vez que se hacen, ocurren estas cosas.



No considero que sea justo. Ni considero que los responsables de este mínimo acontecimiento (que a la larga, suma) tengan el derecho a quejarse por un bache, una garita sin techo, o una esquina fea.



Han ocurrido cosas peores, es cierto. Pero ha de ser que después de todo, es cierto eso que dicen que en algunos casos, lo importante está en los detalles. No culpo “a la sociedad que no sabemos cuidar lo que es nuestro, etc, etc”. Lo único que hago es un llamado a la solidaridad de la autocrítica, para que sepamos hasta donde cuidamos lo que es de todos, para luego pedir a los responsables que cuiden lo nuestro.



Sin contar que, en una entrevista que le hizo este medio al escultor de esta obra, reconoció mucha alegría por la fiesta que se generaba en torno al arte, y aseguró que "nunca vi algo así". Seguro que NO se refería al maltrato que reciben las obras en las calles. Que en lugar de quedar dentro de un museo, donde no se dañan, quedan al aire libre para todos... y pasa esto.



(*) De la Redacción de DiarioChaco.com