Viernes, 6 Mayo, 2011 - 08:20

A cargo de la Dirección de Comercio
Operativo en el interior provincial para que no se dispare el precio del pan

El titular de la dirección de Comercio Interior, Ricardo Marimón, informó a DiarioChaco.com que este viernes se llevará a cabo un operativo en todo el interior provincial para constatar que los precios a los que los comerciantes adquieren la harina “triple cero”, subsidiada por el Estado, no excedan los parámetros fijados a nivel nacional.

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Los resultados del relevamiento serán remitidos a la Secretaría de Comercio Interior de la Nación para establecer si hay molinos que a través de sus distribuidores y representantes están violando los acuerdos rubricados oportunamente. El operativo de control consistirá en solicitar a los comerciantes, en las principales ciudades de la provincia, la documentación de la compra de harina en bolsas de 50 kilogramos. 



“Vamos a establecer si hay molinos que a través de sus comercializadoras estén vendiendo la harina por encima del precio establecido de cincuenta y dos pesos precio final (cuarenta y siente con diez más impuestos), lo cual, de confirmarse, indicaría que se está dando una situación de especulación”, señaló el funcionario.



Además indicó que en contacto con la mayoría de las intendencias “grandes” del interior y de las distintas regiones de la provincia, como Charata, Tres Isletas, Sáenz Peña, Pampa del Infierno, Pampa del Indio, los intendentes informaron que el precio final de venta del pan estaría dentro de los parámetros lógicos. 



“En Villa Ángela, al día de ayer, el pan se estaba vendiendo entre cuatro cincuenta y seis pesos, en este último caso con harina no subsidiada del tipo `cuatro ceros´, pero sabemos que en la provincia de Corrientes denuncian que se está vendiendo a siete con cincuenta y hasta ocho pesos”.



“NADIE HACE NADA”


La indicación por parte de la Secretaría de Comercio Interior de la Nación de que se releve el precio al que se vende la harina no se habría respetado prácticamente en ninguna provincia, lo que generó picos en los precios del pan que terminan impactando fuertemente en la economía doméstica.



“El problema es que si los distribuidores de harina les dicen a los clientes que pagaron la bolsa de cincuenta kilos a sesenta o setenta pesos, y éstos a su vez terminan trasladando ese incremento al precio del pan, se genera un ciclo de especulación al que es necesario poner límites”.



“Vamos a proveerle a Comercio Interior de la Nación de toda la información necesaria para establecer si hay molinos que comercializan a través de sus representantes a precios más caros”, dijo.



Finalmente admitió que no hay precios máximos para el pan, “pero se convino en sus comienzos un monto de dos pesos con cincuenta”. No obstante, reconocio que los otros componentes del pan han sufrido incrementos que encarecen el producto (“Si sólo se tratase del impacto de la harina como componente del precio final del pan, el kilo no superaría los cincuenta o sesenta centavos”, indicó).



En el caso de la ciudad de Resistencia, las panaderías que trabajan con la harina subsidiada no deberían superar los $ 4.50 por kilogramo, “siempre hablando de `pan común´”, situación que no se aplica a panaderías que trabajan con otro tipo de panificaciones.