Miércoles, 4 Mayo, 2011 - 10:13

¿"La Nación" matando Coquis?

El pasado 3 de mayo La Nación publicó una nota en la que Silvina Premat daba cuenta del análisis que el periodista especializado Carlos Pagni hizo sobre el kirchnerismo en la Feria del Libro. Al parecer, uno de los eslabones de esa cadena metió la pata y aseguró, hablando de la capacidad de CFK de “consolidar poder”, que sólo ella podía “reunir a las Madres de Plaza de Mayo y al mismo tiempo a Capitanich matando tobas”.

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Es evidente que la frase existió. Seguramente Premat, mientras desgrababa la bestialidad que había escuchado de Pagni se vio en la disyuntiva de elegir entre “La Gran Bonzo” y “La Gran Poncio Pilatos”. No se inmoló. Con pulso firme y oficio, entrecomilló meticulosamente cada agravio y entregó la nota para su publicación. Hizo bien. Después, cuando Jorge Capitanich se enojó (aparte de Twitter lo habrá hecho por la vía legal) La Nación no tuvo más remedio que pedir disculpas y nadie le pudo decir nada a Premat. Pagni también le habría pedido disculpas, según el propio gobernador, pero de eso no tenemos detalle.



El párrafo completo de la nota de la discordia dice así: “Pagni enumeró cuatro razones por las que considera que Cristina Fernández se presentará a las próximas elecciones: porque Néstor Kirchner perdió en 2009 y el oficialismo no querría ser recordado por la historia como la agrupación que perdió en aquella oportunidad y no intentó superar esa derrota. Porque no se imagina a Cristina Kirchner sin la tarea presidencial (“Es probable que trabaje para no deprimirse”, comentó). Porque no hay candidato que consolide el poder como lo hace ella –“¿Quién podría reunir a las Madres de Plaza de Mayo y al mismo tiempo a Capitanich matando tobas?”, resumió-. Y porque “con la pelea con los intendentes bonaerenses” es evidente que se “está montando una ingeniería política para ganar”.



En dos “tweets” consecutivos, el gobernador chaqueño se queja: “Lamento el error que se atribuye a Carlos Pagni columnista del diario La Nación. Me trata de “asesino de tobas”. He recibido sus disculpas.”/ “Espero la aclaración del diario para mañana. Lamento el episodio y el uso que algunos difamadores profesionales dan al tema. Lo lamento!”



Y el “pedido de disculpas” de La Nación publicado este miércoles reza, como un “sueltito”, bajo el título “Capitanich”: “Durante la presentación anteayer, en la Feria del Libro, del columnista Carlos Pagni, por un error se mencionó al gobernador Jorge Capitanich vinculado con la represión de tobas, cuando sobre el mencionado gobernador no pesa ninguna acusación de esa naturaleza”.



De este tipo de subterfugios sólo podemos colegir que la soberbia editorial no tiene dueño.



Yendo hacia atrás, es impresionante cómo el analista político Pagni es capaz de simplificar cuanto escenario y dimensión se crucen en la problemática indígena regional con una fórmula tan despiadada que sólo se puede atribuir a alguien que nunca cruzó la General Paz ni físicamente ni agarrando un libro.



En la frase de Pagni (o de Premat o de La Nación o de quien sea) lo grave no es la acusación (tan exagerada que no vale la pena analizarla como agravio) contra Capitanich. Lo grave es que habla de andar “matando tobas” como si hablara de andar “comiendo chicles” o “tirando pedos”. Para él es una convención que viene bien a la hora de impactar con el discurso. En esa visión feriadelibresca hay un ejecutor, una especie de Torquemada que nunca se conmueve, y del otro lado una masa indeterminada, un montículo de cosas vivas llamado “tobas”.



Pagni habrá recordado el episodio del paraje formoseño La Primavera y sus conocimientos geopolíticos le jugaron una mala pasada. Confundió Formosa con Chaco, confundió a Insfrán con Capitanich, imaginó a Julio A. Roca purificando el desierto, justo algún chaqueño lo oyó, o algún chaqueño leyó La Nación, y se armó este lío.



Pero todo eso, la confusión y las disculpas, son un hecho menor. El trasfondo es cómo nos ven “los porteños”. O nos ven como gente buena "del Interior", humilde, con la morosidad y la calma del sabedor de amaneceres y la mar en coche (todos prejuicios vergonzantes, formas antiguas de la discriminación culposa) o nos ven, por transitividad (lo hacen nuestros gobernantes, lo hacemos nosotros), a los formoseños, a los chaqueños, a los correntinos, a los misioneros, “matando tobas”. Lo que se dice maniqueísmo porteño. La Nación lo hizo.



(*) De la Redacción de DiarioChaco.com