Miércoles, 27 Abril, 2011 - 08:07

El voto electrónico: que no intervengan "poderes extraños"

Ante algunas apreciaciones falaces corresponde aclarar que no es cierto que el tratamiento sobre “Voto Electrónico” duerma en la Legislatura: el uso de tecnología informática para votar y escrutar fue aprobado en 2004. Cierto es que hay una pretendida intención de alterar la aplicación del sistema de voto electrónico para que el mismo sea dispuesto a gusto y paladar del actual primer mandatario, eliminando las facultades que el Tribunal Electoral de la Provincia posee actualmente de acuerdo a lo que se dispusiera cuando el kirchnerismo ni soñaba con ser gobierno en el Chaco.

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El 19 de mayo de 2004 los legisladores chaqueños sancionaron la Ley 5388 que modifica el Artículo 48 de la Ley 4169 (Régimen Electoral Provincial) incorporando al inciso “D” del mencionado artículo lo siguiente: “Indicación del Sistema Electoral aplicable. El Tribunal Electoral de la Provincia queda facultado a incorporar y adecuar tecnología informática para la emisión y escrutinio de votos en forma gradual y progresiva, conforme con la factibilidad presupuestaria, adaptando los procedimientos establecidos en la presente ley, sin que ello implique alterar el sistema electoral previsto".



No es lo mismo decir que el Tribunal Electoral de la provincia queda facultado a incorporar y adecuar tecnología informática para la emisión y escrutinio de votos en forma gradual y progresiva, que disponer que sea el Poder Ejecutivo quien implemente total o parcialmente el sistema de voto electrónico y en los distritos que considere más adecuado para cada elección. O que sea el mismo Ejecutivo el que determine el sistema de voto electrónico que considere más adecuado para cada elección o que reglamente esta ley y que la misma termine siendo el mamarracho criticable que es la reglamentación “a piacere” de la Ley Electoral Nacional.



Evidentemente a la información brindada, debieron habérsele consignado estas cuestiones que están contenidas dentro del proyecto de Ley 2559/2008, que pretende dar esta gracia al Poder Ejecutivo, cuando en realidad lo que se debería lograr es evitar todo tipo de intromisión de poderes extraños en los procesos electorales y encomendar al Tribunal Electoral del Chaco (cuyos funcionarios gozan de un alto prestigio local y nacional) que sean los encargados de la aplicación de sistemas que han sido probados en estos días con 100% de fiabilidad, tanto para los partidos políticos participantes como para los ciudadanos que no han tenido inconvenientes a la hora de la emisión de su voto a través de sistemas electrónicos, y me refiero a la experiencia del 33% de Salteños (50% de la capital y el resto de algunas comunas) que han elegido todos los cargos en juego y donde no han existido siquiera quejas respecto a la implementación y utilización del sistema de boleta de voto electrónico.



Lejos estamos de copiar la valentía del Gobernador Urtubey que dispuso los fondos necesarios para que el Tribunal Electoral de Salta implemente este sistema de votación que no altera en lo mínimo el sistema electoral vigente y que pretende llegar al 100% para el 2015, cuando precisamente se elija nuevo gobernador sin que el actual pueda participar y gozar del beneficio de haber instalado un sistema que permite a la gente decidir con libertad.



Es lo que se debe hacer en el Chaco. Disponer los fondos necesarios y dejar actuar al Tribunal Electoral en la implementación de éste o algún sistema con confiabilidad similar, y que sean los ciudadanos los que sientan que no hay posibilidad de burlar su decisión a través de un fraude que sea similar al Caso Proconsult brasileño y los chaqueños seamos tapa mundial por no hacer las cosas como debemos.



Nota: tanta acumulación de poderes fue útil para la primera fase de la existencia del TSE; las denuncias de fraudes a gran escala desaparecieron de la vida política brasilera hasta el año 1982, cuando por primera vez se recurrió al uso de la computación en el proceso electoral. Ese año, se realizaron las primeras elecciones generales después del período militar y el TSE permitió que se utilizara una computadora para el recuento de votos en el estado de Río de Janeiro. La totalización de los votos debió suspenderse porque se detectaron indicios graves de fraude, en lo que fue conocido como el Caso Proconsult (Proconsult era el nombre de la empresa contratada para completar la totalización de los votos por computadora).
Fuente.

Fuente: 
(*) Diputado provincial del interbloque Alianza Frente de Todos.