Lunes, 25 Abril, 2011 - 16:38

Por declaraciones radiales vertidas el año pasado
Aída Ayala pide el desafuero de Ricardo Sánchez para que enfrente demanda que ella misma le inició por injurias

El hecho por el que la jefa comunal de Resistencia inició la querella por injurias contra el presidente de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados se remonta al 16 de noviembre de 2010, cuando éste había dicho por radio que Ayala llevaba adelante “una extorsión legislativa”. Ahora un oficio del Juzgado Correccional Nº 2 solicita a la Legislatura que suspenda los fueros de Sánchez para que enfrente el juicio.

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La causa Nº 1-36414/10 tramitada en ese fuero señala que Sánchez había vertido “expresiones injuriosas, atentatorias a crédito y honra” de Aída Ayala. Entre otras cosas, el legislador había dicho que “El bloque de diputados justicialistas plantea una extorsión legislativa que está llevando adelante la señora Intendente, pretendiendo que los diputados radicales no voten lo que es claramente una necesidad absoluta para todo el interior de la provincia”; y “estaríamos aquí frente a una intendenta que está diciendo `yo soy dueña de los diputados y no van a aprobar esto, salvo que a mí me aprueben otra cosa´”.



Si bien Ayala se presentó inmediatamente ante la Justicia, recién a través de la Resolución Nº 47 del 23 de febrero de este año se avanzó en la “cuestión subjetiva”: decidir si si las declaraciones de Sánchez estaban encuadradas en las garantías constitucionales que tiene todo miembro del Parlamento por las expresiones que profiera.



Según el artículo 102 de la Constitución Provincial, “los diputados son inviolables por razón de las opiniones vertidas y de los votos emitidos en el desempeño de sus cargos. Ninguna autoridad podrá interrogarlos, reconvenirlos, acusarlos o molestarlos por tales causas”, protección que se extiende a las que no han sido pronunciadas en el recinto.



La jueza Lucía Martínez Casas entendió que si bien Sánchez era diputado al momento de verter sus opiniones (agraviantes a juicio de Ayala), no se advierte que sus dichos “hayan sido proferidos en el marco del privilegio consagrado constitucionalmente, como garantía de la libre expresión de sus opiniones en el ámbito del órgano legislativo”, protección que se extiende a las que no han sido pronunciadas en el recinto.



Así pues, remitió a la presidencia de la Cámara de Diputados el Oficio Nº 545 en el que pide, para poder avanzar en la querella por injurias iniciada por Ayala, que se suspendan los fueros de Ricardo Sánchez (con los correspondientes dos tercios de los votos de sus pares).