Jueves, 10 Marzo, 2011 - 21:21

Correo de nuestros lectores
Difamar, descalificar y deformar no significan gobernar

Las autoridades provinciales, casi sin excepciones y comenzando por el mismo Gobernador, pareciera que han olvidado completamente sus propios antecedentes y militancias, sus propias trayectorias. Pero, lo que es peor aún, han olvidado el para qué los ha elegido la ciudadanía, para ocupar los puestos que ocupan, en los casos en que sus puestos son electivos.

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Otros, que ni siquiera fueron elegidos por el voto, ni por capacidades propias, en los mas altos niveles, como firmes obsecuentes, siguen sus ejemplos.



Todo se maneja mediante la política de la negación de los problemas, de la división, la confrontación y el enfrentamiento permanentes.



El Gobernador de la Provincia, Sr. Jorge Capitanich, ahora fiel discípulo del kirchnerismo que gobierna en la Nación, al igual que antes fue fiel discípulo del duhaldismo y antes del menemismo, etapas que pareciera ahora quiere olvidar o esconder, se erige como si fuera el dueño de la verdad eterna y nunca cambiada, como si fuera el hacedor de sólo éxitos y ningún error o fracaso. Tal vez lo sea si considera éxitos toda la etapa de destrucción que significó el menemismo al que acompáñó fielmente durante diez años, por ejemplo.



Menemismo y cavallismo en el que fue Subsecretario de Estado, época que significó la entrega de nuestra soberanía, la sumisión absoluta y total al Consenso de Washinghton, la destrucción del campo y de la industria nacional; la etapa de mayor desempleo en nuestra historia; la destrucción del federalismo y de las economías regionales, la etapa de mayores exclusiones y destrucción de lo social, a la vez que una de las épocas de mayor corrupción, muy emparentada con la actual.



Tampoco podemos olvidar, para quienes ahora se erigen en los mayores defensores de los derechos humanos, que fue la época y el gobierno de los indultos a genocidas y terroristas.



Hoy pretenden olvidar ese pasado, hoy pretenden desprenderse de ese oprobio. Los mismos que hoy gobiernan, erigiéndose como revolucionarios, eran los mismos que entonces aplaudían, fervorosos, a uno de los gobiernos mas infames de nuestra historia. Algunas veces pienso que algunos políticos son capaces de transformarse y travestirse de tal manera que convierten situaciones ya vividas en lo mismo que las actuales.



Aplaudían sin vergüenza a ese gobierno que se desentendió de la salud, de la educación, traspasándolas a las provincias, obligándolas a endeudarse, a emitir un festival de bonos para pagar a sus empleados y cumplir con sus obligaciones mínimas. Cuasi monedas las llamaban.



La pobreza y miseria de la gente de entonces, se contradecía con los lujos de aquellos “admirados” gobernantes.



Pobreza y miseria que iban, necesariamente, acompañadas por la destrucción de las instituciones republicanas, por campañas publicitarias exitistas que nos colocaban en un supuesto primer mundo.



Hablaban entonces de que estaban construyendo un país moderno, el país del futuro. El país de la re re reelección de ese gobierno triunfalista que decía que todo lo hacía pensando en el pueblo y en las grandes mayorías populares. Igual que ahora.



Utilizan todos los medios, sin escrúpulos, para mostrarse victoriosos y eternos. Muestran sus peores desatinos y defecciones como si fueran triunfos, son incapaces de escuchar críticas u aportes.



Al igual que antes, sus únicas preocupaciones pasan por las elecciones y las re re reelecciones, pasan por sus negocios públicos y privados, muchas veces confundidos entre sí.



Leía hace un rato las declaraciones del Gobernador en su Twiter, tratando de descalificar afirmaciones del Diputado Peche, a quien en lo personal tengo muchas críticas que hacerle, pero eso no invalida el reconocer cuando dice la verdad y más cuando lo hace en defensa de la salud pública y de los intereses de la gente. Nadie está excluido o incapacitado para exponer sus ideas, aún los que se equivocaron antes. Todos se equivocaron.



Este Gobierno se la pasa hablando de las obras que hace, es su obligación el hacerlas cuando hay plata, como ahora. Plata como nunca tuvo nuestra provincia, una de las más pobres de la patria, una de las que más necesidades tiene y mantiene.



Podrían hacer mucho más y mejor si, al menos, tuvieran un plan de desarrollo y no meramente un plan electoralista y de sometimiento.



Podrían hacer mucho más si permitieran los controles sobre como se gasta y como se adjudican las obras que se hacen. Nunca sabemos la realidad de sus costos.



La gente de cada lugar sabe perfectamente las obras que se hicieron y si ha mejorado su atención médica o la educación pública.



La gente de cada lugar sabe y ve como cambian las fortunas y las circunstancias personales y familiares de muchos de los que pasan por la función pública.



En el oficialismo gobernante son incapaces de escuchar, de reflexionar, de aceptar sugerencias. Son ellos, son la verdad, son los únicos argentinos, son los únicos peronistas, son los únicos capaces, son los únicos revolucionarios, son los únicos que piensan en el pueblo, lo afirman sin pudor. Todos los demás somos, siempre según su concepción absolutista y amañadamente setentista, enemigos a los que hay que enfrentar, descalificar, difamando si es necesario, deformando la realidad a su antojo y conveniencia. Nuevamente nos someten a divisiones y violencias que creíamos terminadas



Para ello no trepidan en cambiar la historia, en cambiar hasta lo que dijeron los grandes pensadores. Hasta he visto citar a Sartre, por alguien que lo debe haber conocido por Wilkipedia, o sabría que no tiene nada que ver con el peronismo, con los demás autores que cita y mucho menos con el kirchnerismo que dice defender. Todo manipulan y acomodan.



El Gobernador no es capaz de escuchar los reclamos ni siquiera para aceptar la posibilidad de revisar un proyecto como el de las supuestas inversiones árabes en El Impenetrable, no fue capaz de revisar los gravísimos perjuicios que causará el funcionamiento de la planta de Arrabio, no tuvo problemas en firmar acuerdos con Monsanto para semillas transgénicas; no fue capaz de impedir y sancionar la violencia y los atropellos ocurridos en Las Palmas.



No le interesa hacer modificaciones que permitan solucionar gravísimos problemas de salud provocados por algunos agrotóxicos. Tampoco los daños ecológícos que originarán sus proyectos. Daños ecológicos y ambientales irreversibles, en muchos casos. Algunos, como en el caso de las inversiones árabes, absolutamente fuera del marco legal existente.



Ocultan, manipulan, cambian a su antojo hechos e informaciones. O desconocen la realidad o inventan la que desean. Hasta inventan revoluciones que no realizan ni les interesa.



Manipulan todos los datos que no están de acuerdo a sus conveniencias personales o políticas.



Hablan de disminución de la inseguridad mientras todos la padecemos, hablan de que no hay inflación, mientras todos vivimos cada dia adecuándonos a mayores restricciones, mientras otros directamente padecen hambre.



Hablan de la creación de empleos , mientras fomentan la cultura del subsidio permanente, el que genera cada vez más rehenes políticos que sirvan a su modelo. Modelo lamentable de reelección y no de progreso.



Hablan de la salud porque construyen hospitales, mientras los pagan como si fueran del primer mundo y no los proveen de médicos, enfermeros, personal, medicamentos e insumos mínimos necesarios. Sirven para la foto, no para la gente.



Hablan de la educación y piensan que porque se construyan algunas escuelas nos van a conformar, si todos vemos la decadencia precipitada en que nos encontramos.



Se molesta el Gobernador cuando le reclaman asistencia para los inundados, pero es sólo después del reclamo, que visita la zona. Con eso considera que está resuelto el problema. Es incapaz de comprender la tragedia que significa para cualquiera de los inundados el perder aunque sea una gallina. Y ni hablar de los demás problemas referidos a la alimentación, a la seguridad, a la salud de quienes nada tienen, de los excluidos.



Hablan de derechos humanos y se olvidan de los derechos humanos de nuestra gente de hoy, se olvida de las gravísimas violaciones y atropellos que se cometen cada dia, especialmente contra los que menos tienen; se olvida de las torturas denunciadas, de los hechos de la comisaría 7ª y la 12ª, así como de tantos otros que subsisten. Derechos humanos que se violan con una mayor pobreza, en medio del crecimiento económico que sólo favorece a algunos pocos.



Pero también va este reclamo para toda la clase política, incluidos mis correligionarios, las elecciones son una circunstancia en la vida de ,los pueblos democráticos. No son la totalidad de sus problemas ni significan la totalidad de la democracia.



Es un momento que exige el vigor y el valor que deben tener los estadistas. Hay demasiadas cosas que cambiar. Nadie debe tener ni aceptar ambiciones personales, es hora de grandezas, de renunciamientos. Es hora de pensar en el bien común. Para eso es la democracia.



Pero es el oficialismo quien tiene las mayores responsabilidades, para eso fueron elegidos. Basta de resguardarse haciendo comparaciones imposibles con otras épocas. Las circunstancias son enormemente distintas y lo saben.



Basta de transmitir tanta seguridad en el triunfo y de hacer creer que son la única opción. Lo mejor de la democracia es precisamente la alternancia. Los que se enquistan en el poder terminan corruptos y alejados de la realidad. Ya lo hemos vivido y no debemos repetir más esa historia.



Seguramente ahora comenzarán las descalificaciones en los comentarios. No me interesan. No estoy buscando votos, estoy buscando una sociedad mejor, más justa y solidaria, una sociedad con paz, con libertad, con esperanzas, con un proyecto de futuro.



Impunidad y soberbia son los peores enemigos de la democracia.



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