Jueves, 10 Marzo, 2011 - 09:25

El encuentro fue presidido por Ricardo Alfonsín y otros dirigentes
Mastandrea analizó el posicionamiento de la mujer en congreso nacional

En Capital Federal se realizó el Primer Congreso Nacional de Mujeres realizado e impulsado a nivel país por las que apoyan la candidatura de Ricardo Alfonsín a la presidencia de la Nación. La legisladora chaqueña por la Alianza Alicia Mastandrea que tuvo a su cargo la coordinación del panel “La Mujer en Política”. “Muchas mujeres en política cambia la política si logramos el poder del voto”, expresó.

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042


En el marco del Día Internacional de la Mujer, la diputada del interbloque de la Alianza Frente de Todos Alicia Mastandrea participó del Primer Congreso Nacional de Mujeres realizado en Capital Federal e impulsado por mujeres de todo el país que apoyan la candidatura de Ricardo Alfonsín a la presidencia de la Nación.



El encuentro fue presidido por el propio Alfonsín acompañado por el presidente del Comité Nacional de la UCR Angel Rozas, el presidente del bloque de senadores Ricardo Gil Lavedra, el senador Gerardo Morales, la titular del GEN Margarita Stolbizer, la vicegobernadora de Santa Fe Griselda Tessio, diputadas nacionales y provinciales, profesionales de la “Fundación Mujeres por la Igualdad” y de la Universidad de San Andrés, representantes de la asociación civil “La Casa del Encuentro” y de la Fundación “Friedrich Ebert”, entre otros.



Mastandrea, que tuvo a su cargo la coordinación del panel “La Mujer en Política”, señaló que “se decidió impulsar un programa de discusión para elaborar la agenda sobre políticas para la igualdad y que seguramente formarán parte de los programas de gobierno de Ricardo Alfonsín”.



En su disertación la legisladora por la Alianza del Chaco hizo un análisis del posicionamiento de la mujer en distintos ámbitos incluyendo el político “En Argentina, actualmente más de la mitad de las mujeres trabajan en forma rentada. Y hago esta aclaración, para recordar que la mujer ha trabajado siempre. La diferencia que comenzó en el siglo pasado, es que lo hace en forma rentada, en vez de en la casa”, aclaró.



“Mientras hace 100 años, la presencia femenina en el mercado laboral era ínfima, hoy ocupa cerca del 40%, las posibilidades laborales ampliaron el incentivo a la educación, y poco a poco, también el acceso a los derechos civiles. Al principio del siglo pasado la presencia femenina en la universidad era prácticamente inexistente mientras que en estos momentos, en Argentina, hay más mujeres en la escuela secundaria y en la universidad, que hombres”, destacó.



“La expansión de los derechos civiles de la mujer, su educación y su rol en el trabajo, han contribuido enormemente para expandir la economía, pero además, ha mejorado la sociedad no solo por su contribución dentro de la familia, sino a través de su participación política. Son voces femeninas las que se levantan en el campo y la ciudad en defensa de la tierra y sus hijos, la inclusión activa y participativa de la mujer en programas de salud, de vivienda y al frente de pequeños y medianos emprendimientos productivos, ha demostrado ser más efectiva para revertir situaciones de pobreza”, expresó.



“Pero lamentablemente, cuando se incorporan datos de brecha de ingreso entre la mujer y el hombre sobre acceso a cargos jerárquicos y bien remunerados, tanto en el sector privado como en cargos ejecutivos del sector público, estamos muy por debajo. Según un estudio reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la Argentina la brecha salarial entre hombres y mujeres alcanza el 39% y es la mayor diferencia de ingresos entre géneros que se registra en la región latinoamericana”, señaló.



“En Argentina, a pesar que la mujer muestra mayor nivel de educación que los hombres, el acceso a cargos gerenciales y ejecutivos, sigue siendo mínimo, solo en la parte legislativa, y porque tenemos una ley que lo obliga, las mujeres llegamos a una representación política superior al promedio de los otros países, con lo cual podemos detectar claramente que la falta de acceso de la mujer a cargos políticos ejecutivos es una realidad en el mundo entero”, manifestó.



“¿Cuál es el desafío? Lograr que las mujeres voten juntas un modelo de país distinto, que se involucren no solo para ser más, sino para que se haga realidad que muchas mujeres en política cambia la política si logramos el poder del voto, pensando primero en la vulnerabilidad de muchas de nosotras y no cayendo en falsos temas de agenda”.