Martes, 8 Marzo, 2011 - 12:48

Diez goles a favor y uno en contra

Ayer revelamos que Eduardo Aguilar es futbolero, y de los que hacen muchos goles, pero también descubrimos que a veces los mete en contra. Fue cuando encontramos en su Facebook una referencia a un error que la semana pasada dio lugar a una polémica menor: si el ministro conocía o no los barrios de Resistencia.

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El jueves 3 publicamos una nota titulada “Aguilar recorrió villa Libertad junto a vecinos de la zona”. Al día siguiente un matutino local reprodujo declaraciones de vecinos y funcionarios municipales que aseguraban que “Aguilar se equivocó de barrio”.



Enseguida trató de aclarar la confusión en su Facebook: “A propósito, e DiarioChaco titulan que eso es Villa Libertad (que no es). Hoy el municipio hace una nota de casi media pagina en PL diciendo me que confudí de Barrio. Les aclaro que es un error del portal. No hay ninguna declaración mía que mencione a esas cuadras como pertencientes a V. Libertad”.



Como el ministro cuestiona públicamente nuestro trabajo, nos vemos en la necesidad de explicar cómo fueron en verdad las cosas.



El día de la publicación de esa nota recibimos una gacetilla remitida por las personas que se ocupan de su prensa de la campaña, titulada “Aguilar dialogó con vecinos de villa Libertad y gestionó ripio para calles del barrio”. En la bajada se leía: “El ministro de Economía y precandidato a intendente de Resistencia, Eduardo Aguilar, recorrió villa Libertad, donde fueron enripiadas seis cuadras de la calle Los Hacheros, ante los pedidos de los vecinos de ese barrio de la ciudad”.



Claro como el agua: la nota que publicó DiarioChaco.com no difiere en esencia de aquel informe, especialmente en lo que respecta a la precisión geográfica que generó la polémica. Quien envió la gacetilla anticipó desde el título cuál era el lugar en el que había estado Aguilar: Villa Libertad.



En tren de especular, imaginamos al ministro enterándose del yerro y poniendo el grito en el cielo, y a un periodista dándole una respuesta de ocasión: “No fui yo; fueron ellos”. El ministro, seguramente por lealtad, creyó la versión del muchacho.



En síntesis: Eduardo Aguilar, igual que Lío Messi, tiene días excelentes en los que convierte 10 goles, y días grises en los que le pega al balón “con tres dedos” y termina haciendo un gol en contra.