Lunes, 7 Marzo, 2011 - 20:56

Violencia de género: la multisectorial de la mujer llama a la reflexión

Desde la Comisión Provincial Multisectorial de la Mujer de la Cámara de Diputados de la provincia, convocan a legisladores y candidatos a sumarse al pedido de levantamiento de reservas hechas sobre El Cairo y Beijing. Explican que “la permanencia de las mismas impide el tratamiento de leyes fundamentales por los derechos de las mujeres, y cumplimiento de consensos internacionales firmados por nuestro país”.

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Así lo afirman en un comunicado:



“Como todos los años dudamos en hacer un balance de lo logrado o un conteo de lo que falta. 



En este año electoral se anuncia que los proyectos “conflictivos” no se trataran, solo los que generan grandes consensos serán considerados. 



Han pasado 16 años de la Conferencia de Beijing y mucha agua bajo el puente de los gobiernos de América Latina, nada justifica que se sigan manteniendo las reservas hechas sobre El Cairo y Beijing. 



Proponemos desde el movimiento de mujeres sumar a los-las legisladores-as actuales, candidatos a TODOS los cargos el compromiso del levantamiento de dichas reservas. La permanencia de las mismas impide el tratamiento de leyes fundamentales por los derechos de las mujeres, y cumplimiento de consensos internacionales firmados por nuestro país.

Asimismo la Comisión de Equidad de Género, adhiere a todas las actividades programadas en defensa de los Derechos de las mujeres con motivo de este 8 de marzo.





MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO: FEMICIDIOS



La violencia de género es un flagelo que ha ido adquiriendo características alarmantes; la ley 26485 “Ley de protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales”, define los principios y derechos exigibles para el desarrollo de políticas públicas para combatir y suprimir la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos y si bien ha significado un logro muy positivo se deberá avanzar en la creación de normas sancionatorias y nuevas tipificaciones penales.



Para la efectiva implementación de la misma es necesario crear políticas públicas activas y sostenidas en el tiempo; es imprescindible una gran difusión de la problemática que promueva un fuerte involucramiento del conjunto de la sociedad.



La toma de conciencia de este fenómeno debe impulsarse en todos los niveles de actuación, desde los familiares y vecinos más cercanos que generalmente son conocedores de la situación pero optan por no intervenir, hasta el cuestionamiento a la complicidad pseudo legalista de las prácticas policiales y judiciales.



Entre todas las formas de violencia, por la excepcional gravedad que reviste, el femicidio amerita algunas consideraciones especiales:



Del 1 de enero 2010 al 31 diciembre 2010 se registraron 260 femicidios, en 27 casos existía denuncia previa de violencia de género, en 6 casos existía una orden judicial de exclusión del hogar. La mayor cantidad de víctimas (174) se encontraban entre los 19 y los 50 años de edad.



En este conteo han sido omitidos los casos de mujeres que ingresaron a los hospitales con lesiones que resultaron fatales y cuya causa de muerte fue registrada como paro cardiorrespiratorio y aquellas que se suicidaron víctimas de violencia sexista.



En el año en análisis se registró un aumento del 12.5 con respecto al año 2009 que se produjeron 231 y en 2008 fueron 207.



Estas cifras demuestran una tendencia al incremento de los femicidios, y en los últimos tiempos la sociedad asiste atónita a una nueva modalidad, prenderles fuego, que ya se ha cobrado siete víctimas, algunas de ellas fallecieron, en lo que va del año 2011.



Es probable que esta forma de femicidio tenga antecedentes no registrados pero frente a la opinión pública la muerte de una joven incinerada por su esposo, conocido en el ambiente de la música, adquirió gran notoriedad quizás por la metodología o tal vez por los personajes implicados.



A partir de ese momento se produjeron nuevos femicidios con la misma modalidad sin que sea posible determinar a ciencia cierta si se produjo un “efecto contagio” - en parte promovido por la cobertura periodística que actuó muchas veces con enfoques cuestionables – o los femicidas visualizaron una alternativa más sencilla y para la que es más difícil reunir elementos probatorios.



Desde febrero del 2010 a la fecha – febrero 2011 - 26 mujeres terminaron en llamas y 13 murieron. En los últimos quince días siete mujeres resultaron quemadas y cuatro de ellas murieron.



Cuatro casos ocurrieron en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, y los otros tres en Corrientes. Dos de las parejas están detenidos, y otros son acusados por familiares de la víctima.

Frente a estos hechos aberrantes es preciso manifestar el más profundo repudio y solicitar que en el menor tiempo posible se arbitren los medios necesarios para una efectiva política de prevención del femicidio y asistencia a las mujeres a través de la creación de nuevos hogares de acogimiento, donde puedan albergarse junto con sus hijos, y el otorgamiento de subsidios económicos.



Asimismo es necesaria la creación de un nuevo protocolo de actuación que indique a las fuerzas de seguridad en tiempo y forma el procedimiento para recabar la evidencia ya que la tardanza en efectuar los procedimientos permite modificar el lugar del hecho y deshacerse de los elementos incriminatorios.



La existencia de la violencia de género, y su forma más extrema, que es el femicidio requiere la adopción de medidas urgentes: políticas que estimulen la difusión del tema, promover el cambio en las relaciones interpersonales, medidas de prevención y nuevas figuras penales.



El derecho a una vida libre de violencia es un derecho humano, para su ejercicio y goce las mujeres y los hombres deben repudiar estos hechos partiendo de la aceptación que lo personal es político y que la exigencia por más eficaces medidas institucionales y políticas de prevención y sanción lejos de ser una cuestión de mujeres se ha convertido en un imperativo ético para toda la sociedad”.