Jueves, 3 Marzo, 2011 - 09:44

Pidió cambios en la legislación antidrogas
La ONU quiere que en Argentina el "coqueo" sea delito penal

La ONU reclamó ayer al gobierno argentino la prohibición de todo uso de las hojas de coca y reclamó que se modifique la ley antidrogas para sancionar penalmente ese hábito arraigado en el norte argentino. La lógica establecida por la ONU determina que deben disminuirse los consumidores de hoja de coca para que retroceda la producción final de cocaína.

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En Salta, Jujuy, Catamarca, incluso entre obreros de la construcción en Buenos Aires, es común encontrar la imagen de hombres que retienen por horas en sus bocas una mezcla de compuestos vegetales. Tienen la costumbre de coquear. Hasta gobernadores y senadores nacionales mastican en privado hojas de coca. Una acción que quedó bajo la observación del organismo antinarcóticos de las Naciones Unidas.



La ONU reclamó ayer al gobierno argentino la prohibición de todo uso de las hojas de coca y reclamó que se modifique la ley antidrogas para sancionar penalmente ese hábito arraigado en el norte argentino.



La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) presentó ayer su informe anual. En ese documento, se indicó que la Argentina había aplicado las recomendaciones expuestas tras la misión de observadores internacionales a nuestro país en 2006. Celebró así los avances encontrados en la coordinación de la lucha contra el narcotráfico con relación a esa anterior visita. Pero realizó, a su vez, una fuerte advertencia por el consumo permitido de hojas de coca.



"La Junta observa que la legislación vigente en la Argentina sigue permitiendo el consumo de la hoja de coca (por masticación o en la forma de infusión) y su posesión para esos fines. La Junta insta al gobierno a que vele por el pleno cumplimiento de las obligaciones contraídas en tratados internacionales, incluida la obligación de acabar con todos los usos de la hoja de coca", se aseveró en el trabajo, que fue expuesto en forma coordinada ayer en todos los países. La presentación local se realizó aquí en la sede local de la ONU, con la participación de funcionarios de esa delegación y de José Granero, a cargo de la Sedronar.



EL PROBLEMA DE BOLIVIA

La mira internacional puesta en la práctica del coqueo tiene que ver con la sospechosa actividad que en los últimos años se desarrolló en torno a la producción de hojas de coca en Bolivia. El presidente Evo Morales es un ferviente defensor del tradicional consumo de la hoja de coca en el altiplano. Incluso llevó su impulso a reuniones de la JIFE en Viena. Pero no convenció al mundo. Eso también quedó reflejado en el informe difundido ayer.



La oficina de la ONU a cargo del control de estupefacientes instó al gobierno boliviano a "adoptar políticas más eficaces para la eliminación del cultivo del arbusto de coca y de la producción de hojas de coca". Y dio su opinión sobre lo que los especialistas internacionales consideran que ocurre en Bolivia: cada vez hay más posibilidades de desvío de la producción hacia laboratorios de cocaína. Marcó, además, una señal de alarma al apuntar que la potencial producción de hojas de coca es la más alta en los últimos 15 años. Se estimó en 40.000 toneladas.



La lógica establecida por la ONU determina que deben disminuirse los consumidores de hoja de coca para que retroceda la producción final de cocaína. Frente a esa táctica global quedó en falta la permisividad argentina.



La ley antidrogas no deja lugar a dudas. Está permitido el coqueo. Así lo señala el artículo 15 de la ley 23.737: "La tenencia y el consumo de hojas de coca en su estado natural, destinado a la práctica del coqueo o masticación, o a su empleo como infusión, no será considerada como tenencia o consumo de estupefacientes".



De todas maneras, algunas acciones directas tienden a desalentar esa costumbre. No está permitida la importación de hojas de coca y se incrementa cada año la captura de cargamentos ilegales. Cuando las fuerzas policiales descubren el ingreso de hojas de coca decomisan el producto por tratarse de una infracción aduanera, pero no se aplica la ley antidrogas. El año pasado, la Gendarmería incautó algo más de 40 toneladas de hoja de coca. Claro que eso no detiene el consumo.



Instalado por tradición cultural o por hábito adquirido en los procesos de migraciones, incluso en la ciudad de Buenos Aires se desarrolló un foro internacional sobre las hojas de coca en 2006. En esa oportunidad, los diputados Edgardo Depetri, Claudio Lozano y Diana Conti propusieron declarar de interés parlamentario ese encuentro. Uno de los argumentos utilizados entonces renueva su vigencia: "En toda la región el alcohol y el tabaco proveen numerosas víctimas, pero ningún gobierno osa legislar ni erradicar los cultivos de uva, caña de azúcar o tabaco". La ONU no opinó lo mismo.



CLAVES

En contra . En su informe anual, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de las Naciones Unidas instó ayer al Estado argentino a que modifique la legislación para prohibir el consumo de hojas de coca en todas sus formas, tanto como coqueo como en infusiones.



Permiso de consumo . El artículo 15 de la ley antidrogas establece que no debe considerarse siquiera como infracción a la ley de estupefacientes la tenencia o el consumo de hojas de coca. El coqueo está arraigado en las provincias del Norte, en especial en Salta y Jujuy.



Mercado negro. Sí están prohibidas la importación y la comercialización de hojas de coca. El año último fueron decomisadas más de 40 toneladas, pero se toma sólo como una infracción aduanera y no como narcotráfico.



La mira en Bolivia. La ONU apunta a desalentar el consumo de hojas de coca en un intento de frenar la producción, que alcanzó en Bolivia el récord de 40.000 t.
Fuente: 
Lanación