Miércoles, 2 Marzo, 2011 - 18:12

Inversión en El Impenetrable: ¿Se leyó la Constitución?

Ante el anuncio de Convenio de Entendimiento que puede o no concretarse, del Gobierno con el grupo inversor Al-Khora-Yef, que tiene por finalidad una inversión millonaria para desarrollo productivo en el Impenetrable, se pueden asumir dos posturas: los que creen en esto -valdría preguntarle a los de la zona de El Impenetrable, no a quijotes capitalinos- como proyecto productivo y con viabilidad legal, y los otros, que para oponerse, nada mas buscan artilugios del tipo “no respetan la constitución…”.

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No me encargaré de los primeros, de gente que vive en el medio del monte, que se esperanzan con la electrificación rural, que se esperanzan con el enripiado de sus caminos polvorientos; aquellos que cuidan mejor que nadie sus montes, pero que sus quijotes nunca se preocupan en dar respuesta por el servicio ambiental que brindan a costa de su propio sacrificio; no es aquí repetir la importancia de el desarrollo en esta zona, el acrecentamiento de su valor, el derivar las ganancias para reinversión en esta zona pobre, y que la tierra no se entrega en propiedad; y que ven con agrado esta inversión.



Me referiré a los que se embanderan con la letra de la Constitución y la ley.



Uno no puede dudar que cuanto menos esas declaraciones estan teñidas de clara intencionalidad política, cuando tan solo se copia o hace referencia a una parte de nuestra Carta Magna, en cuanto efectivamente manda que “la adjudicación de tierra publica debe tener fines de fomento, desarrollo y producción, que prevea la entrega en propiedad, la explotación directa y racional por el adjudicatario, unidades económicas de tipo familiar, entrega a ocupantes, pequeños productores, aborígenes, el tramite preferencial para otorgar los títulos”- Articulo 42 de la Constitución Provincial.



En esta intención y télesis nadie creo estará en desacuerdo.



Pero debieron leer un artículo de la Constitución Provincial que esta a continuación del que hacen referencia, que manda: “No podrán ser adjudicatarias las sociedades mercantiles…excepto mediante Ley aprobada por los 2/3 de los legisladores, para caso de emprendimientos de interés general, basado en la inversión, incorporación de tecnología, generación de empleo, radicación de agroindustrias, y la preservación ambiental”



Con el agravante que nunca se habló en adjudicar tierras en venta, sino tan solo la concesión por un periodo de tiempo con reversión al estado.



Con el agravante que nunca se insinuó o habló de violar la Constitución, la Ley de Colonización o no cumplir con la Ley de Ordenamiento territorial de Bosques Nativos ni la Ley Ambiental.



Pero hay más; la propia Ley de Colonización 2913 a la que se hace referencia, nos da la solución para este tipo de situaciones. “Las tierras fiscales que se sometan a planes especiales de colonización tendrán como objetivos…atraer inversiones de capital...contemplando…el establecimiento de adecuadas vías de comunicación, fomento de industrias transformadoras, aumento del nivel de ingresos de la región…Y podrán ser ejecutadas por empresas privadas de colonización, con acuerdo de la Cámara de Diputados.



Pero hay mas; quien puede lo mas puede lo menos; Así, todas estas previsiones son para el caso de adjudicación en venta, pero no para arrendamiento por parte del Estado de sus propias tierras, por lo que cabria en un análisis posterior, ver si el propio Estado lo lleva adelante sin la intervención de la Legislatura;



Ahora bien.



Habrá que escuchar a los hombres y mujeres de El Impenetrable para ver que opinan, o si a caballo de violación de cuanta ley enarbolan, seguirán condenando a la miseria a esta región pobre o le darán oportunidades de desarrollo sustentable; eventualmente discutiremos en el seno de la Legislatura.



Pero si la Constitución lo prevé, previo 2/3 de la Cámara o la Ley 2913 lo permite con la sola aprobación de la Cámara, y el propio gobernador anuncia públicamente que enviará el proyecto a la Cámara, para su publica discusión, surge con evidencia dos cosas, una mas preocupante que la otras: o es pura intencionalidad política o no leyeron bien nuestra Constitución.



(*) vicepresidente 2º de la Cámara de Diputados