Miércoles, 2 Marzo, 2011 - 08:42

Correo de nuestros lectores
Paro docente: derecho y deber

Comenzó el ciclo lectivo y sin embargo los chicos están sin clases a causa del paro que mantiene dos ejes "gremiales duros" dice la prensa: ATECH y SITECH Federación. Sin embargo, escuchando sus argumentaciones, son válidos sus reclamos, por lo que el paro desde esa óptica, es legítimo. La inflexión a esta problemática se da si "es legal".

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A lo que la respuesta sería no. Tanto la Constitución Nacional, la Constitución provincial, los Derechos del Niño, y los Derechos Humanos garantizan el derecho a la educación. Y hoy por el paro docente ese derecho no se está cumpliendo ya que vieron con desilusión que las clases no comenzarían.



Ahora si nos colocamos en la vereda de enfrente, los docentes también tienen derecho a hacer huelga cuando sus reclamos no son escuchados, y sus derechos a un salario justo no son cumplidos.



Hay que tener en cuenta que los docentes están enseñando, orientando en el conocimiento a los futuros dirigentes, que en 20 ó 30 años conducirán los destinos del Chaco. De ese semillero saldrán los médicos, jueces, abogados, enfermeros, maestros, arquitectos, ingenieros, contadores, empresarios, etc.



Desde esta perspectiva, estos niños, potenciales adultos, ven manifestarse con intolerancia el ejercicio de los derechos docentes frente al valor de su derecho a educarse.



Poniendo en una balanza esta correlación "derecho-deber", de parte de los gremios. Diría que es un "derecho" legítimamente válido de hacer paro porque no se les reconoce el valor justo de sus salarios. Pero asimismo es un "deber" como cuerpo docente de asistir a las aulas a dictar clases.



Pero si nos ponemos del lado de los educandos también es un "derecho" del niño/a de recibir el dictado diario de materias y el "deber" de ese alumno/a de asistir al colegio, cumplir con sus tareas y respetar al docente. Pero ¿el docente que hace paro, respeta al alumno?



Creo que aquí la convivencia social que debería encaminarse armónica entre el "derecho y el deber" de cada lado: educador y educando se quebró. Y el único que puede armonizar el engranaje de este binomio es el Gobierno. Mientras tanto, los niños están sin clase y las aulas permanecen vacías de conocimiento.



(*) Abogada. DNI 17697156