Miércoles, 23 Febrero, 2011 - 11:56

Se le ofreció un acuerdo "humanitario"
UNITAN rechaza acusación de "ocupante" de un terreno

“No se trata del caso de una familia amenazada por un desalojo arbitrario sino de un intento de apropiación de un inmueble de propiedad de un tercero”, sintentizó Carlos Meneghesso, apoderado de la firma UNITAN SAICA de Puerto Tirol en respuesta a la denuncia de Horacio Espíndola, que habita junto a su familia una parcela ubicada entre la planta industrial y el Río Negro y se niega a acatar la orden judicial de desalojo. “Por razones humanitarias la empresa no diligenció el desalojo” y le ofreció firmar un contrato de comodato para quedarse reconociendo que el predio es de la taninera, aseguró.

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Meneghesso rechaza las declaraciones de Espíndola publicadas en DiarioChaco.com: “Ocultan la actitud de la empresa que respetando al máximo los derechos del supuesto damnificado y atendiendo a la situación familiar que plantea, buscó pacientemente dar una solución razonable a la cuestión”.



SENTENCIA FIRME

Asimismo agregó que contrariamente a los dichos de Espíndola, “no existe cuestión litigiosa alguna, ya que la empresa inició y obtuvo por sentencia firme la orden de desalojo del inmueble, ocupado originariamente por Alberto José Cavalleri y en el cual ante el fallecimiento de éste, Espíndola se introdujera sin conocimiento ni autorización de la propietaria”. Según Meneghesso sigue en el lugar sin tener derecho alguno sobre él a pesar de todos los requerimientos que se le efectuaran para desalojarlo.



EJERCIÓ SUS DERECHOS

La causa, caratulada ESPINDOLA, ROLANDO HORACIO -E/A "UNITAN SAICA C/ SUCESORES DE ALBERTO JOSE CAVALLIERI Y/O CAVALLERI S/ DESALOJO" 6446/01 S/Incidente de Nulidad” (Expte.N° 4915/08) que se tramita ante el Juzgado Civil y Comercial N°9 de Resistencia, es, dice el apoderado de la taninera, una demostración de que de hecho Espíndola pudo objetar la sentencia judicial.



Eventualmente esa demanda fue rechazada por sentencia firme a la fecha, y como consecuencia se libró el correspondiente mandamiento para proceder al desalojo de la parcela. “No obstante, por razones humanitarias la empresa no diligenció el desalojo y le ofreció a Espíndola celebrar un contrato de comodato que le permitía a él y a su familia mantenerse en el inmueble, pero reconociendo a UNITAN SAICA la propiedad de esa parcela”.



Meneghesso concluyó que “no se trata del caso de una familia amenazada por un desalojo arbitrario, sino, por el contrario, de un intento de apropiación de un inmueble de propiedad de un tercero, sin que exista derecho alguno sobre el mismo”.