Lunes, 21 Febrero, 2011 - 20:59

Familia de Tirol se resiste a desalojo pedido por UNITAN

Horacio Espíndola tiene seis hijos y su esposa espera el séptimo. Viven a la vera del Río Negro desde 2004 en la localidad de Puerto Tirol, pero el terreno en el que construyeron su casa está en disputa: la taninera Unitan afirma que le pertenece y consiguió que se librara una orden de desalojo. Espíndola y sus abogados dicen que la empresa no tiene derechos sobre el predio y que cometió errores formales que hacen nulo el procedimiento.

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El de Espíndola no es el primer caso en el que Unitan intenta mantener libre de ocupantes la zona que se extiende entre la planta industrial y el río. En otros casos, según relató el denunciado a DiarioChaco.com, se apeló a contratos de comodato para que los vecinos permanecieran en el lugar con la condición reconocer explícitamente que la propiedad de la tierra es de la empresa.



Pero este caso es distinto y sólo se dio con otro vecino, Raúl Quiroz, que en sustancia planteó a la Justicia objeciones similares a las de Espíndola. Quiroz alegaba que esa parcela había sido ocupada desde 1928 y que en 1955 la Organización del Catastro de la Provincia Presidente Perón le había extendido a la ocupante original la autorización para habitar el predio; más tarde, en 2001, ésta le transfirió ese permiso a Quiroz.



Espíndola también afirma contar con documentación que demuestra que el terreno en el que construyó su vivienda está habitado desde hace al menos cuarenta años, y que desde 2004 él junto a su familia se afincaron allí.



REFUTACIONES

Espíndola asegura que las mensuras que se realizaron sobre esos terrenos a lo largo de los años son incompatibles entre sí llegando a generar corrimientos de límites de hasta 43 metros, todos aprobados y presuntamente legítimos, lo que imposibilita establecer con claridad dónde empieza y dónde termina cada parcela. Por eso pidió varias inspecciones a la intendencia y al Concejo Municipal de Puerto Tirol, que hasta ahora no se realizaron.



También expone un error formal en la medida solicitada por la taninera. La causa, caratulada “UNITAN SAICA C/ SUCESORES DE ALBERTO JOSE CAVALLERI Y/O CABALLERI S/ DESALOJO”, claramente no está dirigida a Espíndola. Este detalle no es menor porque impide a los abogados del denunciado ejercer su derecho a defensa, tal lo expresa en un escrito.



El pedido de nulidad de todo lo actuado se refuerza por un “tecnicismo” que podría derivar en que Espíndola, su esposa y sus siete hijos permanezcan en esa parcela sobre el río más allá de este episodio, y es que según él (también fue un argumento en el rechazo al pedido de desalojo de Quiroz), “no se desprende ni acredita de manera alguna la titularidad del bien a favor de UNITAN SAICA, sino de INDUSTRIAL CHACO”. Es decir que las tierras adquiridas en la primera década del siglo veinte por INDUSTRIAL CHACO nunca fueron transferidas a la firma actual.