Lunes, 21 Febrero, 2011 - 12:43

El marido de la ex concejal advirtió que rechazará la suma
Caso Carballeira: imputados pidieron la suspensión del juicio y ofrecieron $ 45.000 a Sergio Funes

Ante lo que consideró un “intento de burla” por parte del cirujano plástico, Jorge Díaz García, y del anestesista, Héctor Meza, quienes a modo de reparación del daño, ofrecieron $ 15.000 y $ 30.000 respectivamente, el marido de Marilín Carballeira los trató de “descarados”, por intentar suspender el juicio y “librarse así de una condena segura y una inhabilitación para el ejercicio profesional”. Alegó que resulta “inviable la suspensión del juicio a prueba, cuando el hecho provocó una verdadera conmoción pública”.

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042


El marido de la ex concejal Marilín Carballeira realizó esta mañana una conferencia de prensa para anunciar la suspensión de la audiencia de debate, programada para este jueves 22 de febrero, y explicó que los imputados por la causa que investiga irregularidades en la operación que dejó a la ex edil y presidente del concejo en estado vegetativo irreversible.



“A Marilín la dejaron en estado vegetativo irreversible y ahora Díaz García y Meza se burlan de mis hijos ofreciendo una suma de dinero, que sea cual fuere, me generó una sensación que oscilaba entre burla y bronca contra nosotros”, explicó Sergio Funes.



Lo que Funes busca es una condena y una inhabilitación para el ejercicio profesional de ambos, “ya que una condena los llevaría no solo a prisión, sino que además los privaría volver a delinquir a través del bisturí”. Explicó que la fiscal estimó procedente la propuesta de la reparación económica, efectuada por los imputados, pero anticipó que ellos no la aceptarán.



Sin embargo afirma tener fe en la justicia y que habrá que seguir esperando, “la sensación que tengo es mala, pero continúo mi búsqueda de encarcelarlos y lograr la inhabilitación para ambos”. Sobre si volvió a tener contacto con los acusados, el marido de Carballeira explicó que no, pero que se enteró “por el boca a boca” que uno de ellos ejerce en Buenos Aires y el otro en Corrientes, pero que espera con ansias la evolución de la causa para que se haga justicia por la vida de su mujer.