Viernes, 21 Enero, 2011 - 10:32

Llevaba consigo una importante suma de dinero
Sospechoso del doble crimen de Castelli fue atrapado en Resistencia

Según informó la policía, en la tarde de este jueves, en Soberanía Nacional y Avenida Chaco, efectivos del Departamento Investigaciones Complejas que se encontraban tras los dos sospechosos de asesinar al productor Manuel Roseo y su cuñada Nelly Bartolomé el pasado 13 en Castelli, lograron la detención de uno de los supuestos autores del doble crimen que tendría ribetes mafiosos al ser identificados los sujetos buscados como “sicarios”.

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Efectivos del Departamento Investigaciones Complejas que se encontraban trabajando a fin de esclarecer un hecho delictivo caratulado como “supuesto doble homicidio en ocasión de robo”, que ocurrió el pasado 13 en Castelli y cuyas víctimas fueron dos personas mayores de edad de 75 y 73 años, procedieron a la aprehensión de un sujeto de 45 años, a fin de establecer fehacientemente su participación en el ilícito.



El procedimiento se llevó a cabo a raíz de sendas tareas investigativas, lográndose tras las averiguaciones realizadas que este sujeto rondaría la zona sur de la ciudad. Así, el jueves, en horas de la tarde, el sujeto buscado fue aprehendido en Soberanía Nacional y Avenida Chaco. En la ocasión se halló en su poder una importante suma de dinero y una motocicleta marca Guerrero Trip en la que circulaba.



Posteriormente, fue trasladado a la unidad donde se lo notificó de la presente causa, con intervención de la Fiscalía de Investigación Nº 1, continuándose con las pesquisas a fin de lograr el total esclarecimiento del doble homicidio.



EL HECHO DE SANGRE

Los malvivientes mataron a Manuel Roseo (75 años, de nacionalidad italiana) y Nelly Bartolomé (73 años, cuñada de Manuel Roseo) en un brutal asesinato conforme a la modalidad y alevosía con que fueron masacrados. Roseo era propietario de la Estancia "La Fidelidad" y todos en su ciudad conocían de su poder adquisitivo.



En el marco de este suceso, un empleado de la pareja había aparecido en Tres Isletas, desvanecido después de haber sido torturado por los ladrones, aunque nadie supo cómo lo trasladaron hasta el lugar. El lamentable cuadro había sido descubierto por una vecina que de inmediato dio aviso a la policía de este horrendo suceso.



Cuando llegaron los efectivos a la vivienda ubicada en la planta urbana de la ciudad donde residía el matrimonio encontraron que estaba revuelta totalmente y con manchas de sangre en diferentes sectores de la misma. Los fallecidos tenían sus cabezas cubiertas por bolsas de nylon, múltiples golpes en todo el cuerpo, las manos atadas con cinta adhesiva y signos de haber sido torturados.