Martes, 18 Enero, 2011 - 09:01

El próximo año el evento contará con nueve noches
Anoche cerró la 21º edición de la Fiesta Nacional del Chamamé

Luego de haberse suspendido el domingo por el amenazante clima, los correntinos lograron anoche concretar el cierre de oro de la fiesta más grande del mundo de la música chamamecera. Los organizadores del evento ya adelantaron que la próxima edición tendrá nueve noches y se desarrollará nuevamente sobre las tablas del imponenente anfiteatro Tránsito Cocomarola.

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Después de la postergación por tormenta de viento y algo de lluvia, anoche finalmente concluyó la 21º Fiesta Nacional del Chamamé y 7º del Mercosur. La próxima edición tendrá 9 veladas.



EL DATO

“Los músicos no tuvieron ningún problema y en una decisión mancomunada llegamos a un acuerdo para seguir en la noche del lunes”, indicaron los organizadores.



LOS NUMEROS

9 serán las noches que se programarán para la próxima edición de la Fiesta del Chamamé en el Cocomarola.



Si bien la lluvia fue escasa, el avance de una tormenta sobre el Anfiteatro “Mario del Tránsito Cocomarola”, obligó a suspender el domingo la última noche fiestera en honor al chamamé. Las entradas estaban agotadas, el público colmaba el amplio predio y ya habían actuado algunos artistas, pero antes que el agua, fue el fuerte viento el que produjo algunas averías en la cartelería del escenario y para evitar mayores consecuencias, la decisión vino por parte de los organizadores, tal como lo informó ayer El Litoral.



Quizá muchos consideraron que la medida fue apresurada, si se tiene en cuenta el receso del fin de semana que llegaba a su fin y los turistas que debían volver a sus lugares de origen. Pero preservar la integridad de la gente fue prioritario y en tal sentido, se dio por aprobada la decisión.



En perfecto orden y con algún paraguas agitado en el aire, el público se retiró con la promesa de volver ayer por la noche, si las condiciones meteorológicas favorecían a la despedida con gloria de la 21º Fiesta Nacional del Chamamé y 7º del Mercosur.

El gobernador Ricardo Colombi estuvo hasta el final y sólo cuando las gotas de lluvia caían con fuerza sobre el cemento de los bancos del Cocomarola, ensayó el gesto de la retirada. Antes, siguió de cerca el trabajo de los operarios que en lo alto del techo escénico, desprendían ayudados por cuerdas, los cartelones del frente, ya casi al caer sobre la figura de Pedro Ranaleti, Orlando Olmedo y sus músicos, que entusiasmados como estaban con el canto, no entendían las señas de cuidado que les advertían del peligro.



Sin apuro y de buen humor a pesar del chapuzón, Colombi dejó el anuncio de dos noches más para la fiesta en su edición 2012.



LOS ARTISTAS

En la última de las siete noches en programa, a las 21, la Orquesta Folklórica de la Provincia que dirige el maestro Alfredo Suárez abrió el telón de la Fiesta del Chamamé.

Paquito Aranda, también maestro de la interpretación, fue cálidamente recibido por el público. Además de su indiscutido talento, José Octaviano lleva más de 45 años de estrecha relación con la música.



El magistral guitarrista Mateo Villalba, sucedió a este número, dando cuenta de los valores artísticos esenciales con los que cuenta la provincia para proclamarse capital del chamamé.



Invitada y esperada fue la aparición de la misionera María Ofelia que cantó entre otros temas “Posadeña linda” de su comprovinciano Ramón Ayala y convocó además a Los Hermanos Barrios, sus compañeros de grabación hace 30 años y amigos del arte escénico. A la dama le pidieron más de un bis.



Los goyanos del grupo “Curupí”, con Oscar Macías a la cabeza, dejaron su garra festiva a puro chamamé. Tanto ellos como el público disfrutaron por igual, con el repertorio y la alegría que imprimieron a ese codiciado momento.



Se anunciaba la presencia de Ofelia Leiva cuando el ventarrón dijo también presente y la gente entre sorprendida y confiada, comenzó a mirar hacia el cielo con cierto temor. Al mal tiempo, buena cara se escuchó decir a varios que pretendían seguir la fiesta a buen resguardo, entre amigos. La transmisión en directo por televisión ya había cortado su señal cuando por el micrófono del Cocomarola, Maia Sasovsky anunció la suspensión del evento.

En primera fila estaban como cada noche, Boni Vera, Simón de Jesús Palacios, su esposa y Zamba Quipildor. “Un día más de fiesta, es señal de que esto debe estirarse para el año próximo”, auguró Zamba.

MONI MUNILLA
Fuente: 
La República, El Litoral