Lunes, 10 Enero, 2011 - 11:03

Correo de nuestros lectores
Margarita Belén
Jorge Polich, sinónimo de corrupción y abuso de autoridad

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Recuerdo que tiempo atrás –septiembre de 2010- tuve oportunidad de publicar una carta de lectores, donde hacía referencia a la falta de oposición política en la localidad de Margaritas Belén, y las consecuencias que ello acarreaba para la comuna. En ese sentido, merece en esta ocasión traer a colación una situación que, lejos de asimilarse a lo que se intenta vender desde el municipio cuando se habla de “desagües pluviales concluidos”, tiene que ver con una nueva víctima de la corrupción y la impunidad a la que hace referencia el título de la presente.



Más abajo, algo de lo que ya escuchamos, o –mejor dicho- podemos ver en la localidad.



CUANDO EL PODER CALLA:

Como ya todos –o al menos la mayoría- de los ciudadanos de la comuna sabemos, no solo los desagües no llegaron a la totalidad de su recorrido, sino que además- y he aquí lo grave- solamente algunos vecinos –entre ellos el propio intendente y algunos de sus funcionarios- tuvieron la “suerte” de que las zanjas del desagüe frente a sus domicilios hayan sido tapadas, tal como preveía el proyecto inicial y lo expresado oportunamente por el propio intendente. 



Esto es, en su gran mayoría, el zanjeo quedo al descubierto, con una profundidad de más de un metro, paredes y piso de cemento. Y claro, las consecuencias no tardarían en llegar. Es que, entre otros casos, el presente tiene que ver con una persona, esta vez un chico discapacitado que, ingresando a su domicilio en bicicletas, cae a la zanja, -con la profundidad y características antes mencionadas- y sufre entre otras lesiones, fractura de tibia y peroné.



Lo cierto es que tratándose de una familia humilde, y hasta conocidos del suscripto, acudí a su domicilio particular, donde lo visite a él y su familia. Fue allí donde me comentaron lo sucedido, y que precisaban aproximadamente $ 3.000 para la colocación de clavos en la pierna fracturada. Ahora bien, ante un hecho de esta naturaleza, donde surge evidente la responsabilidad del Municipio por la conducta, o mejor dicho “omisión”, al no terminar la obra de referencia, al no cerrar las zanjas, en fin, al dejar librado a la suerte de cada ciudadano de la comuna la posibilidad de caer en ellas, y que de hecho ha devenido en la lesión a esta persona, correspondía y corresponde una indemnización para la misma. 



Lo cierto, es que la madre del incapaz, desconociendo todo ello, no realizo siquiera denuncia y/o exposición de lo acontecido, sino que humildemente se acerco a una radio local a solicitar la solidaridad y colaboración de la comunidad para poder comprar los clavos que requería su hijo. Ante esta situación, fue que conversando con la misma, y como abogado, la asesore y concurrimos a la comisaría local a realizar una exposición de lo ocurrido. 



A partir de allí, comenzaría, amén de la colocación de los clavos y demás gastos que demande la recuperación del menor, un reclamo ya sea administrativo o bien judicial por la indemnización que, a causa de la incapacidad sobreviniente, le correspondía percibir a esta persona, y en consecuencia a su madre, representante legal necesaria. En ese sentido, convenimos –con la madre- realizar un poder judicial el día lunes siguientes a favor del suscripto, a fin de que pueda este representarlos a ambos en dicho reclamo.

 

Pero, sorpresivamente, recibo el día domingo –antes al lunes acordado para la suscripción del poder- un llamado de la madre del lesionado, donde me manifiesta que no deseaba realizar reclamo alguno, porque “no podía ir en contra del intendente…“.- Bueno, hasta aquí el relato de mi experiencia, queda a imaginación y criterio del lector lo que “quizás” pudo haber acontecido… y, es que el silencio muchas veces dice más que las palabras… Otra demostración de impunidad, de abuso de autoridad, en fin, de corrupción.



Ahora bien, luego de estos sucesos en relación a los desagües pluviales incompletos, cabe la siguiente pregunta: ¿es necesario que ocurra una muerte para que la Municipalidad concluya dicha obra? Máxime, teniendo en cuenta que se trata solamente de una sola obra de las tantas cuestionadas a esta gestión del intendente Polich, quien en sus reiterativos y hasta “utópicos” discursos hace referencia a “obras terminadas”.



LA CORRUPCIÓN COMO AVASALLAMIENTO INSTITUCIONAL:

Ahora bien, durante el mes de noviembre del pasado año, fue publicado en diferentes medios periodísticos la manifestación de los ediles de la comuna, donde denunciaban irregularidades por parte del intendente, manifestando asimismo una grave situación institucional en la localidad. 



Se habría iniciado allí –por unanimidad del cuerpo colegiado- un procedimiento para la separación del cargo del intendente Jorge Polich, “por no respetar este la división de poderes” –según los propios ediles- “al vetar las resoluciones del propio consejo municipal”, e ingresando en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados de la Provincia, una comunicación de la Fiscalía de Investigaciones administrativas, quien debía expedirse al respecto.



A medida que trascendían estas acusaciones, tanto del propio intendente hacia los ediles, como de estos a aquel, el grado de incertidumbre en la localidad crecía, ya que la pregunta era, quien dice la verdad?, claro, lo que esta quizás a la vista no se podía desmentir, y me remito nuevamente a aquella publicación de septiembre de 2010 –desagües pluviales incompletos, remodelación de la plaza por un presupuesto que en la práctica no se evidencio, el pavimento social que nada de social tuvo ni tendrá a esta altura, la soberbia del propio intendente en el manejo de las relaciones para con el consejo municipal y, sobre todas las cosas, la falta de respeto al ciudadano de Margarita Belén.



Es que, como dijera oportunamente, la falta de oposición política habilito y habilita a tales excesos, y quizás haya sido un poco tarde el momento en el cual los tres “ex ediles” decidieron “recordar” que eran justamente esos, concejales elegidos por el voto popular, por el voto del ciudadano de Margarita Belén, y que justamente a ellos debían defender durante los cuatro años de mandato, desde el primer día en que asumieron y hasta la finalización mismo. 



Claro, llama también poderosamente la atención los tres años de “pasividad” de los ediles, de consentimiento si se quiere para con las actitudes y decisiones del intendente Polich, y, de pronto, un planteamiento tendiente a lograr su destitución… bueno, también dejo aquí a interpretación del lector las posibles –no muchas- conjeturas.

 

Y a propósito de la falta de oposición política en la comuna, lo triste es que a posteriori, cuando aparentemente los ediles “decidieron” transformarse en oposición –paradójicamente luego de más de tres años de gestión- devinieron acusaciones cruzadas entre el cuerpo colegiado y el intendente Polich, tal lo relatado ut supra. Interin, el ¿robo? a la Municipalidad de Margarita Belén, donde por primera vez se ven “delincuentes” interesados en cierta documentación… y que quizás guarde, digo quizás, alguna relación con las acusaciones del intendente hacia los ediles, y que culminaran en la orden judicial de que los mismos cesen en sus mandatos y asuman los nuevos concejales. 



Es que sorpresivamente, una orden del Juez de Garantías Nº 2 de Resistencia, Dr. Emiliano Albarenga, dispuso el cese de los tres ediles –electos por la voluntad popular- en sus cargos, y la orden al intendente de que tome juramento y ponga en función a los nuevos y reemplazantes concejales.- Claro, el tiempo y la justicia determinaran la suerte tanto de los “ex ediles” como del propio intendente, aunque resulte a priori, y a mi criterio, arbitraria y hasta inconstitucional dicha medida, en tanto no se ven garantizados los derechos del debido proceso, ni se respeta la voluntad y soberanía popular, amparados constitucionalmente, máxime teniendo en cuenta el avasallamiento que ello significa sobre la “voluntad popular” que ha elegido libremente a los ediles destituidos a mi criterio –insisto- arbitrariamente.



Y, a modo de corolario, paradójicamente, fue el mismo intendente Polich quien ante las acusaciones de los ediles resalto la necesidad de “respetar la división de los poderes” y la institucionalidad, cuando, ante lo acontecido, se evidencia el avasallamiento a la figura e institución de los tres ediles elegidos libre y voluntariamente por el pueblo de Margarita Belén.- Asimismo, llama aun más la atención, que el propio intendente manifieste en diferentes medios que los concejales fueron cesados en sus cargos por ser deudores municipales, “algunos inclusive desde el año 2004”, cuando en realidad los tres ediles cesantes asumieron en el año 2007, y lo paradójico es que, quien les recibiera juramento fue justamente el mismo intendente. 



Esto es, surge evidente el siguiente interrogante: no advirtió en Sr. Intendente al momento de tomar juramento a los ediles -2007- que tenían deudas desde el año 2004? insisto, queda a criterio del lector –si así lo desea- interpretar todas estas cuestiones. Claro está, y como se dijera precedentemente, será la justicia quien determine la suerte de los ediles dejados cesantes, y en consecuencia, del propio intendente, pero creo en el fondo, que mas allá de todo ello, será la ciudadanía quien, al momento de elegir a sus representantes locales, realizaran cada uno su análisis y ello se evidenciara finalmente en las urnas durante el mes de septiembre próximo.



NUEVOS EDILES, NUEVOS AFINES:

Es que luego de aquella orden judicial, la cual dejaba cesantes a los tres concejales –Lavia, Vega y Vechiietti- y en forma maratónica, el intendente tomo juramento a los nuevos concejales, -Dellamea, Caram y Zacarias-, quienes amen de pertenecer –dos de ellos- a partidos políticos diferentes al intendente, ya nuevamente –y lamentablemente- han demostrado cierta “afinidad” para con el intendente Polich, donde ha llamado la atención la celeridad con la que han tratado temas tan trascendentes como las partidas de compensación del 2010, el presupuesto municipal, el cronograma de vencimiento del 2011, base de recaudación de los municipios, según sus propias manifestaciones, y en donde sorprende –insisto- la “unanimidad” de criterios y pensamiento de los ediles que, evidentemente –y casualmente?- se identifican con el intendente.



Todo ello, demuestra nuevamente la falta de oposición política a la que la comuna se expone nuevamente –y por casi un año más-, consecuencia de lo que ya todos sabemos, y que el titulo de la presente publicación bien refleja.-Finalmente, vale decirlo, ha llegado el 2011 -año electoral- y año en el cual los ciudadanos de Margarita Belén tendremos un gran desafío al llegar a las urnas nuevamente. Es que a esta altura, no creo que un arbolito de navidad en la plaza central, un pan dulce, o un camión repartiendo caramelos por los barrios puedan hacer olvidar al pueblo todas las irregularidades y abusos cometidos por el intendente actual. 



Ya bien dice el conocido refrán: “no se puede tapar el sol con las mano.”, y es que el ciudadano de Margarita Belén ya no doblega su voluntad de elegir libremente en las urnas por una “plan semanal” que otorga el municipio ($150), o por un por un beneficio –derecho- de nivel nacional –jubilación, pensión- que por ley le corresponde, y que lamentablemente es utilizado muchas veces a fin de “convencer” a los ciudadanos al momento de emitir su voto, voto este recordemos, que es secreto, universal y sobre todas las cosas “libre”. 



Por todo ello, confió en que en estas elecciones venideras, realmente el ciudadano de Margarita Belén elegirá con libertad y conciencia las nuevas autoridades que decidirán –apuesto y confió a que esta vez con responsabilidad- el destino de nuestra localidad, y amén de todas las cuestiones precedentemente mencionadas, y que seguramente seguirán vigentes, pero claro que hemos madurado, y justamente por ello, y en pleno ejercicio de mi derecho constitucional de libre expresión, y como ciudadano de Margarita Belén, es que publico la presente.



(*) DNI: 32.184.224. Abogado de Margarita Belén.