Lunes, 10 Enero, 2011 - 09:00

Otro fin de semana sangriento en México dejó 60 muertos

En las paradisíacas playas de Acapulco, las víctimas fatales fueron 31, Quince de ellas murieron decapitadas y otras tres aparecieron colgadas de un puente. En la violenta Ciudad Juárez, las autoridades contabilizaron 14 decesos. Todos vinculados con el crimen organizado.

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La Policía mexicana confirmó que se trató de las dos jornadas más violentas desde que este 2011 comenzó. El foco crítico se localiza en Acapulco, la playa más concurrida por los mexicanos, ubicada a unos 400 kilómetros al sur de Ciudad de México. 



El presidente Felipe Calderón ya anunció el envió de un comando especial de agentes y militares que intentarán contener la violencia para que, al menos, la industria turística no sufra las consecuencias.



El sábado 8 de enero, las autoridades recibieron una alerta por varios vehículos incendiados. Al llegar, abrieron los maleteros y dieron con el macabro hallazgo: 15 cuerpos degollados, incluidos dos menores. Los restos estaban acompañados de narcomensajes que, según los investigadores, no aportan datos, ya que "buscan confundir".



Además, la Policía encontró diez cuerpos más sin vida, aparentemente vinculados con el episodio de los decapitados. También en Acapulco, este domingo 9, aparecieron colgados de un céntrico puente los cuerpos de otras tres personas . En esta zona, actúa el cártel de La Familia, que libra una pugna con Los Zetas y su aliado, el cártel del Pacífico Sur.



Esta misma zona fue escenario de otra matanza en octubre de 2010. En esa oportunidad, una banda criminal secuestró y ejecutó a un contingente completo de 20 turistas mexicanos, que fueron hallados en el mes de noviembre - a más de un mes de su desaparición- en una fosa común. Calderón admite repetidamente que hay que tener paciencia, pero hay zonas de México que han quedado prácticamente vedadas para el turismo.



En el estado de Chihuahua, en la frontera con los Estados Unidos, murieron 17 personas en crímenes relacionados con el narcotráficos, 14 de ellas, en Ciudad Juárez. En el Estado de Sinaloa, fueron asesinadas seis personas. En Tijuana, un policía fue acribillado cuando salía de su casa. Uno de los agresores también murió.



En el estado de Jalisco, las autoridades encontraron los restos de tres hombres. Estaban maniatados y presentaban signos de tortura. En Durango, también fue asesinado el dueño de una carnicería.



Hasta diciembre de 2010 se contabilizaron 12.456 muertes. Un panorama desalentador para el Gobierno de Calderón, que desde 2006, año en que asumió, registra más de 30 mil víctimas fatales en episodios ligados al crimen organizado.
Fuente: 
Infobae