Miércoles, 5 Enero, 2011 - 18:04

Aporte de nuestro lectores
No era cuento... fue una pesadilla real

Es conocida la magnitud del NBCh para los chaqueños, la importancia y el hábito de operar en los cajeros automáticos, sus servicios han agilizado la vida del usuario. Partiendo de la premisa que nada ocurre sin causa, fue sorprendente cuando se anunciara que existía un tope de extracción, fue decepcionante constatar que los cajeros carecían de efectivo y enojoso cuando en muchos negocios rechazaron la tarjeta Maestro por no tener sistema. Es decir, sin efectivo y una tarjeta de débito convertida en plástico.

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En cuestión de horas se informa que el Banco ya autorizaba extracciones mayores, pero los cajeros continuaron vacíos. La gente deambuló casi obedientemente, no había tiempo para lamentar, existía una necesidad y los vencimientos seguían vigentes. Y la última noticia es que se recibiría desde Nación un volumen que permitiría normalizar la situación. Aunque a esta fecha este desorden financiero, del que ya se tiene memoria, provocó pérdidas, dolores de cabeza y modificaciones en la economía doméstica.



Da para pensar, porque ocurrió esto solamente al Banco del Chaco y la banca privada pudo operar normalmente. No escapa a la observación en la fecha ocurrieron estos hechos. Y surgen algunas dudas.



Los acontecimientos siempre tienen un motivo que desencadenan una circunstancia, a veces son problemas técnicos, otros administrativos y muchas veces intereses por parte de las instituciones.



Como la ciudadanía está acostumbrada a yerros, a veces sólo rezonga. Pero esta vez, el Nuevo Banco del Chaco, un Banco que se lo quiere defender por su identidad, una entidad de la que depende una gran masa de asalariados, empresarios, comerciantes y aquellos a los que sumisamente esperan el cobro de su magra pensión graciable.

Quienes están a la cabeza de la institución, profesionales idóneos que administran los bienes de los chaqueños, es necesario que:



se informe la verdad de lo que está ocurriendo, por respeto a cada uno de los clientes, que se revea la manera de re organizar los sistemas informáticos, que tomen seriamente en cuenta la modalidad de pagos en la sucursal de avenida Alberdi, que extendiendo los horarios, habilitando más cajas, dejando las exclusivas para mayores y discapacitados, se podría brindar un servicio pensando en la gente, que también favorece al empleado bancario que se ve desbordado en fechas puntuales. Es decir tener en cuenta la organización y la salud laboral de los suyos (que es un compromiso).





Si no resuelven estas dificultades en la atención al cliente, nuestro Nuevo Banco del Chaco, se podría pensar, está en manos incompetentes, o con otros mandatos, a los que deben responder en la intimidad de la entidad bancaria. No es un tema menor, no debería reiterarse circunstancias que ofrecen soluciones, si se las quiere resolver.



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