Lunes, 3 Enero, 2011 - 09:25

Eran oriundos de Almirante Brown
Tres turistas murieron ahogados en aguas del río Corrientes

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Llegaron junto a amigos y familiares a un camping local y eligieron ir a bañarse a una zona apartada y no habilitada. Fuentes oficiales indicaron que primero uno de ellos habría desaparecido de las aguas y los otros dos murieron al intentar rescatarlo.

Tres hombres perecieron ahogados simultáneamente mientras se bañaban en aguas del río Corrientes cerca del camping municipal de la localidad de Felipe Yofre. Las víctimas son dos turistas bonaerenses y uno mercedeño que los acompañaba y ayer la Prefectura logró recuperar uno de los cuerpos.



El desgraciado episodio habría ocurrido alrededor de las 18, cuando Hugo Galarza (19), Mauro Da Costa (30) y Carlos Serda (25) concurrieron junto a otros amigos y familiares a pasar la tarde en el complejo camping municipal de la localidad de Felipe Yofre, distante unos 211 kilómetros al Sur de la capital provincial.



Con una jornada de altas temperaturas y propicias para refrescarse en aguas del río, los hombres se alejaron de la zona exclusiva para bañistas y tomaron como opción un sitio altamente peligroso, según indicaron algunos voceros oficiales.



“Esta gente se fue a bañar justamente donde el río Corrientes tiene un recodo y es altamente potenciada la velocidad de su curso, por eso no se recomienda para bañistas”, explicó un entendido de la zona.



Lo cierto es que ni Serda ni Da Costa, oriundos del partido bonaerense de Almirante Brown, ni Galarza que es oriundo de la ciudad de Mercedes, tenían conocimiento de aquel dato crucial.



Tras conocerse el hecho por llamados telefónicos que alertaban del desgraciado incidente, la Policía se movilizó al lugar, junto con personal de la Prefectura Naval Argentina, que de inmediato comenzó el rastrillaje por las aguas del correntoso río.



Algunas fuentes consultadas indicaron que al parecer uno de los muchachos, todavía no se sabe quién de ellos, fue el primero en desaparecer de la superficie del río, los otros dos al ver lo que sucedía habrían intentado rescatarlo y uno a uno fueron desapareciendo de la superficie.



Todo ese dramático cuadro frente a varios turistas que pese a intentar hacer algo se vieron impedidos por la voracidad del río que reclamó tres nuevas víctimas.



Ayer, con las primeras luces del día, efectivos de la Prefectura Naval con asiento en Goya y dos embarcaciones volvieron a “peinar” el río con resultados negativos hasta pasado el mediodía, donde se hizo un breve parate.



Los trabajos se retomaron a los pocos minutos y no fue sino hasta las 15:30 que los rescatistas dieron con el primer cuerpo sin vida de los infortunados bañistas.



El cadáver rescatado resultó ser el de Mauro Da Costa, cuyo cuerpo estaba “trancado”, a unos 200 metros de donde desapareció junto a sus compañeros.



Luego de ser recuperado, el cuerpo de Da Costa fue entregado a sus familiares para su inhumación, aunque varios de ellos quedaron a la espera de que los prefecturianos también puedan hallar a su otro compañero, Carlos Serda, para que ambos sean trasladados hacia la provincia de Buenos Aires donde serán velados sus restos.



Un dato a tener en cuenta y según los primeros trascendidos es que el hecho no se habría registrado dentro de los límites del camping municipal, cuyo radio exclusivo para los turistas estaría bien demarcado. Según indicó la Policía, los tres infortunados bañistas se habían alejado unos 300 metros del lugar, buscando un sitio “exclusivo”, pero que lamentablemente no estaba permitido para el ingreso de personas.



Ayer por la tarde, la búsqueda de los otros dos hombres desaparecidos continuaba por parte de los efectivos de la Prefectura y algunas embarcaciones particulares que colaboraron con las tareas de rastrillaje.



Lamentablemente, la historia de los ríos, riachos y lagunas de la provincia de Corrientes sigue escribiéndose de manera trágica. En los últimos años las cifras de personas que perecieron ahogadas en aquellos lugares, sobre todo en zonas turísticas, pero con playas no habilitadas, ha crecido drásticamente y esto habla no solamente de la falta de control, sino también y sobre todas las cosas de la imprudencia total de los bañistas, que desafían constantemente las reglas de la naturaleza.
Fuente: 
La Republica