Viernes, 20 Diciembre, 2019 - 20:46

2019: la campaña permanente y nuevas (pero conocidas) autoridades

Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624518042
Son varios los especialistas políticos que afirman que con el avance de las redes sociales y ‘gurús’ de la política, se vive en una campaña permanente.
 
A eso hay que sumarle que cada dos años se vota, por lo que el año intermedio entre sufragio y sufragio se va preparando la cancha para lo que será la disputa en las urnas.
 
Y si queremos agregar una variable más, sabíamos que en el 2019 se elegían autoridades de los Ejecutivos nacional, provincial y municipales.
 
Así nos fuimos inmiscuyendo en un año que para Chaco arrancó mal meteorológicamente hablando, con una serie de inclemencias climáticas que azotaron a toda la provincia, con una impresionante cantidad de evacuados que necesitó de la ayuda del Ejército para enfrentar las severas lluvias. Además, también lo sintieron de lleno los productores agropecuarios, que sufrieron terribles pérdidas.
 
Pero mientras los afectados continuaban trabajando para reconstruirse, los tiempos políticos continuaron corriendo.
 
Y el año electoral se puso en marcha.
 
Jorge Milton Capitanich comenzó con un trabajo de hormiga desde comienzos de año. Si bien no confirmaba su candidatura, realizó incontables reuniones con distintos sectores políticos y sociales en toda la provincia. “Voy a estar en el lugar que el pueblo quiera”, había dicho.
 
Pero lo cierto es que tenía decidido competir por volver al sillón de Obligado. Y la competencia, lejos de estar afuera, estaba adentro.
 
Domingo Peppo, su elegido en el 2015, mantuvo hasta donde pudo sus ganas de ser reelecto. Dio pelea. Juntó las adhesiones de más de 40 intendentes que se pusieron de su lado, pero nunca pudo despegarse de un mote que le pusieron los K más duros: que fue “aliado de Macri”.
 
Ante la suspensión de las PASO provinciales, algo pedido por Peppo y apoyado por Gustavo Martínez, no había forma de dirimir la candidatura. El mecanismo que encontraron fue la candidatura testimonial. Tanto Capitanich como Peppo encabezaron la lista de senadores de sus respectivos espacios en las PASO nacionales del 11 de agosto. Jorge Capitanich obtuvo un rotundo triunfo.
 
Pero Peppo y Martínez, que para ese entonces ya habían dado a conocer su alianza interna, no se vencieron. Y la pelea se tensó hasta el punto de que el sello del Partido Justicialista no pudo participar de las elecciones.
 
Fue finalmente Alberto Fernández el que eligió. Con un rotundo triunfo en las PASO ante Mauricio Macri, Fernández ya se movía como presidente electo. Le dijo a Peppo que se corra y deje el lugar a Capitanich, a cambio de una embajada.
 
Finalmente Jorge Capitanich logró su cometido y volvió a ser el jefe provincial, esta vez acompañado por una candidata “coquista”: Analía Rach Quiroga, quien se convirtió en la primera vicegobernadora de la provincia. A su vez, Capitanich alcanzó dos logrós que quedan para los libros: el primer gobernador en ejercer tres veces el mandato constitucional y el primer intendente de Resistencia que salta directamente del Ejecutivo capitalino a Casa de Gobierno.
 
NACIÓN
 
A nivel nacional el año empezó convulsionado en todos los frentes. En Cambiemos Mauricio Macri siempre tuvo las ansias de ser reelecto pero un ala de la UCR también quiso poner un candidato para que vaya a internas, cosa que no consiguió.
 
Además, también hubo una “guerra” de asesores. Es que el círculo interno de Macri pedía que no se desdoblen las elecciones en Buenos Aires, con las ansias de que María Eugenia Vidal le otorgue votos. Desde el lado de Vidal, querían desdoblar ante el temor de que Macri se convierta en un salvavidas de plomo. Finalmente no se desdobló.
 
Por su parte, el PJ se mostró más fragmentado que nunca entre los kirchneristas duros, los peronistas no K y los que esperaban a ver cómo se movía el mapa electoral para jugarse.
 
Massa, Pichetto, Schiaretti y Urtubey conformaron un espacio que hasta tuvo nombre: Alternativa Federal. Era, como su nombre lo indica, la alternativa a Macri y Fernández de Kirchner. Una “amplia avenida del medio”, como siempre le gustó decir a Massa, que logró convocar a la gran mayoría de gobernadores y se imponía como un serio espacio a quedarse con la presidencia.
 
Pero un sábado de mayo, por la mañana, CFK sorprendió a todos. En un hecho sin precedentes, se anunció como vicepresidente y ungió a Alberto Fernández como su candidato a presidente.
 
Y comenzó la sangría en Alternativa Federal. Los gobernadores –Peppo entre ellos- tomaron como un “gesto de grandeza” que CFK se corra de la presidencia y que ese lugar lo ocupe alguien más “conciliador” como Alberto Fernández.
 
Finalmente, se conformó el Frente de Todos liderado por la fórmula Fernández-Fernandez, que logró succionar a Massa.
 
La respuesta de Macri llegó poco tiempo después: anunció al peronista Miguel Ángel Pichetto como su compañero de fórmula, en una señal de apertura de la coalición.
 
Urtubey, por su parte, armó fórmula y fue el candidato a vicepresidente de Roberto Lavagna, mientras que Schiaretti dejó de jugar y centró en su Córdoba, donde logró la relección con más del 57%.
 
Así se llegó a las PASO, con encuestas que le daban un triunfo por poco puntos a Alberto Fernández y que ya pronosticaban un balotaje con Macri. Menos una, que a dos días de las elecciones decía que ganaba Macri.
 
Pero el 11 de agosto Fernández logró un importante triunfo, sacándole 16 puntos de ventaja a Macri y superando el 45% que en unas generales ya lo convertían en presidente.
 
Y el 12 de agosto la economía se vino abajo. El dólar que el viernes había cerrado a $46,65 el lunes tocó los 61 pesos y cerró y 57. La bolsa argentina cayó un 37% en pesos y 46% en dólares.
 
Macri aseguró que “el kirchnerismo no despierta confianza” y arrancó con la campaña para las generales de octubre.
 
Se olvidó de los trolls, las redes sociales, la microsegmentación y salió a hacer política a la calle. Recorrió el país, llenó plazas de diferentes localidad en las conocidas marchas del Sí se puede -estuvo en Sáenz Peña- y cerró la campaña con la Marcha del Millón en una repleta Plaza de Mayo.
 
No dio vuelta el resultado, pero alcanzó el 40% de los votos, mejorando considerablemente la performance de las PASO y se plantó como el jefe de la oposición.
 
De igual manera, más allá de que el equipo de comunicación haya intentado dejar los resultados como una pequeña victoria, lo cierto es que fue una derrota y en primera vuelta.
 
Alberto Fernández, que fue jefe de Gabinete de Néstor y Cristina Kirchner, se convirtió en presidente y CFK en vice, demostrando que el al peronismo unido es realmente difícil ganarle.
 
RESISTENCIA
 
En la capital chaqueña se votó el 10 de noviembre y fueron las últimas del año. Ya se notaba que el trajín de una campaña interminable estaba pasando factura tanto en candidatos como en un público saturado, lo que quedó registrado en un bajo número de convocatoria.
 
Así y todo, para la clase política eran unas elecciones clave. Gustavo Martínez volvió a intentar ser jefe comunal, al igual que Leandro Zdero, mientras que Diego Arévalo fue el elegido de Capitanich para sustituirlo.
 
Sí, el peronismo fue dividido.
 
Y eso le da más relevancia al triunfo de Gustavo Martínez, que alcanzó la intendencia ganándole a un Leandro Zdero que quería recuperar para la UCR el principal distrito y a un Diego Arévalo que contaba con el apoyo del recientemente electo gobernador.
 
Martínez consiguió el 40% de los votos, contra el 35% de Zdero y un 17% de Arévalo, quedándose con la capital chaqueña pero también sumando poder para su espacio interno, la Corriente de Expresión Renovada, de la que también son parte importantes jefes comunales, como María Luisa Chomiak de Charata, y que hasta tiene representación parlamentaria con cuatro diputadas provinciales.
 
El calendario marca que en abril del 2020 habrá internas justicialistas. Capitanich, Peppo y Martínez pondrán en juego su poder interno.