Viernes, 20 Septiembre, 2013 - 20:30

Responden a Brasil
Empresarios argentinos destacan importancia de defender la industria nacional

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Respondieron al canciller Figueiredo quien advirtió que las restricciones a las importaciones pueden "contaminar" el comercio bilateral.
Empresarios argentinos salieron hoy a responder al canciller brasileño Luiz AlbertoFigueiredo, quien advirtió que las restricciones a las importaciones que aplica el país pueden "contaminar" el comercio bilateral "en su totalidad", y resaltaron la importancia de "salvaguardar" la industria doméstica.
Así lo expresaron el presidente de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica del país (CAMIMA), Pablo Reale, y el vicepresidente octavo de la Unión Industrial Argentina (UIA), el empresario gráfico Juan Carlos Sacco.
"Brasil no es un país que pueda discutir mucho del tema, porque bastantes trabas nos ponen a nosotros", enfatizó Sacco.
Sacco se expresó en estos términos después de que el nuevo canciller brasileño, Figueiredo, en su primera visita oficial al país, pidiera a la administración que lidera Cristina Kirchner "atender" y "resolver" los obstáculos del comercio bilateral.
"Cuando existen barreras en el comercio, las partes buscan otros socios", sostuvo el funcionario brasileño, quien afirmó: "No podemos dejar sin solución algunas cuestiones en el área comercial, ya que pueden contaminar la relación comercial (conArgentina) en su totalidad".
Sacco instó a los gobiernos de ambos países a "ponerse de acuerdo" sobre qué productos deberían quedar exentos de cupos y restricciones para facilitar el flujo comercial entre ambas naciones.
"No puede ser que ellos un día nos paran una cosa en la frontera y nosotros al otro día les paramos otras. Tendría que haber un consenso entre ambas partes para facilitar un tráfico normal de determinados productos", agregó el también vicepresidente de la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (FAIGA).
Reale, por su parte, destacó la importancia de que el gobierno nacional defienda la industria nacional, administrando el comercio exterior, pese a las presiones que pueda recibir de parte de su principal socio en el Mercosur.
"Yo creo que la Argentina no puede renunciar a administrar el comercio exterior, porque lo hace todo el mundo y se debe hacer en función de preservar la industria nacional", sostuvo Reale.
El presidente de CAMIMA dijo que si bien sería posible alcanzar un "punto de equilibrio" entre ambas naciones, tomando incluso en consideración intereses brasileños y no tanto argentinos, el país "no tiene que abandonar la defensa de la industria local".
"Esto no quiere decir no importar nada, sino que la importación tiene que hacerse salvaguardando el desarrollo de la industria nacional", subrayó.
Un "problema" que debe solucionarse.
En la noche del jueves, Kirchner recibió en la Quinta Presidencial de Olivos a Figueiredo, quien asumió sus funciones el pasado 28 de agosto en reemplazo de Antonio Patriota y realizó su primera visita oficial al país.
Según trascendió, en su encuentro con Cristina, el diplomático elogió la expansión del comercio bilateral, que se quintuplicó desde 2002 para alcanzar los 34.500 millones de dólares el año pasado.
De todos modos, el canciller dijo que el sistema argentino de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), que autoriza el ingreso de productos e insumos desde el extranjero, tiene un impacto negativo en la comunidad empresarial y en la opinión pública brasileñas.
En el vecino país, consideran que ese procedimiento entorpeció el flujo de mercaderías a la Argentina con el objetivo de preservar el superávit comercial doméstico.
El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil se explayó más detenidamente al respecto en una charla que mantuvo con su par argentino, Héctor Timerman: "La DJAI no está afectando de manera radical el comercio de los dos países, pero es un problema que debemos solucionar", dijo, al término de esa reunión.
"Hay una verdadera voluntad política de ambas partes para llegar a una solución sobre esta cuestión", comentó Figueiredo, quien precisó, en declaraciones a la prensa brasileña, que el equivalente al 10 por ciento del flujo de comercio entre su país y la Argentina se encuentra "retenido".
"Tenemos que destrabar estas cuestiones", insistió, y agregó: "No queremos que una relación que fue construida hace tantos años, con tanta comprensión, en busca de soluciones mutuas, puede verse perjudicada por problemas específicos".
El funcionario remarcó que "si un proveedor de un país tiene dificultades para entrar al mercado argentino, busca otro socio, en otro lugar".
"Y ninguna de las partes quiere que eso ocurra", aseguró Figueiredo, después de sus encuentros con Cristina y Timerman, acompañado por el embajador de Brasil en Buenos Aires, Everton Vieira Vargas.
A la reunión con la Presidenta, asistió además el embajador de Argentina en el país vecino, Luis María Kreckler.
Fuente: 
NA