Sábado, 14 Septiembre, 2013 - 18:33

Cinco años de quiebra de Lehman y una historia que no termina

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A 5 años de la quiebra del banco Lehman, los coletazos de la crisis financiera internacional aún se sienten.
Al cumplirse cinco años de la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, los coletazos de la crisis financiera internacional aún se sienten, y no existe una hoja de ruta clara sobre cómo mantener estable y sana a la economía global.
Desde que el 15 de septiembre de 2008 a las 14.00 el abogado Harvey Miller presentó formalmente la quiebra en nombre de Lehman varias cosas han cambiado y seguramente lo seguirán haciendo.
Por un lado, a nivel local, en los Estados Unidos las críticas al manejo de la crisis no parecen haberse apagado.
Así, una encuesta del Pew Research Center realizada la semana pasada determinó que para la mayoría de los norteamericanos, los grandes beneficiados por la crisis han sido los sectores más acomodados de la población.
Según la encuesta, las medidas del Gobierno federal tras la caída de Lehman beneficiaron sobre todo a las grandes corporaciones (41 por ciento de las respuestas múltiples), a los bancos (40 por ciento) y a la gente rica (38 por ciento).
Sólo el 8 por ciento consideró que se había actuado en beneficio de los pobres, el 6 por ciento a favor de la clase media y otro tanto a favor de las pequeñas empresas.
Hay que recordar también que a partir de la crisis se gestaron movimientos de protesta como "Occupy Wall Street", que salieron a reclamar medidas a favor del "99 por ciento" de la población norteamericana, en contra del "1 por ciento" más rico.
Luego de la quiebra de Lehman, otro banco de inversión, Merrill Lynch, debió ser comprado por el Bank of America; el gobierno norteamericano tuvo que rescatar al American International Group (AIG), Goldman Sachs y Morgan Stanley debieron acotar su campo de acción, y la Casa Blanca impulsó un programa de rescate de nada menos que 700 mil millones de dólares par el sistema financiero.
Cada tanto surgen informes de sectores que plantean que la crisis está superada, pero apenas el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, habló este año de retirar los estímulos al mercado -una política monetaria expansiva- se registraron tensos movimientos en los mercados a uno y otro lado del globo.
La crisis financiera internacional tuvo su impacto en la Argentina: aquel colapso motivó al Gobierno a estatizar las AFJP en 2008, en tanto que la economía entró en caída libre en 2009, año en el que el oficialismo perdió unas elecciones legislativas clave.
Aquel año, la Casa Rosada tomó la decisión de implementar la Asignación Universal por Hijo (AUH) como medida de contención social, en tanto que un año después avanzó con medidas estructurales como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
En tanto, Europa aún continúa fuertemente golpeada por la crisis, sobre todo los países del Sur del continente, que vieron dispararse sus deudas públicas, así como sus tasas de desempleo.
No todos perdieron con la crisis, como suele ocurrir: el sitio Market Watch destacó en las últimas horas que desde la quiebra de Lehman, la cotización del oro subió un 70 por ciento, en tanto que la plata lo hizo un 96 por ciento.
También un viejo conocido de la Argentina se vio beneficiado: el magnate Paul Singer, dueño del fondo Elliott Management, el fondo buitre que litiga contra el país por la deuda pública.
Como buen "buitre" compró papeles de la deuda de Lehmnan a precio vil a acreedores que no estaban dispuestos a esperar el tiempo necesario, o temían quedarse sin un dólar.
El mismo sitio web especializado en los mercados financieros estimó que desde entonces, Singer embolsó al menos 700 millones de dólares por ese negocio.
En una nota de opinión reciente, Anat Admati, profesora de la Stanford Graduate School of Business, advirtió que el sistema financiero mundial sigue siendo "peligroso y disfuncional" tras lo que ha sido la crisis más extensa y profunda desde la GranDepresión.
"Un sector bancario sobredimensionado ha dejado economías destruidas en Irlanda, Islandia y Chipre. Bancos en Italia, España y otros lugares no están prestando lo suficiente", advirtió la especialista.
Para la experta, que escribe para el sitio Project Syndicate, aún peor, "a pesar de años de debate, no se ha llegado a consensos sobre la naturaleza de los problemas del sistema financiero":
"Esto parece reflejar el poder político de los bancos", evaluó Admati.
La información disponible hace pensar que, aún en una situación más estable, luego de un lustro el mundo -lo que incluye los países del Sur- aún no ha escuchado la última palabra sobre las consecuencias de la quiebra de Lehman.
(*) Especial para NA
Fuente: 
NA