Viernes, 19 Abril, 2013 - 20:36

Los trayectos de Pedraza

El ex líder de la Unión Ferroviaria (UF) condenado hoy por el crimen de Mariano Ferreyra.
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José Ángel Pedraza, el ex líder de la Unión Ferroviaria (UF) condenado hoy por el crimen del joven militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, protagonizó una dilatada carrera sindical que comenzó en los extremos de la izquierda y culminó como virtual empresario, después de haber pasado por las distintas tendencias del peronismo.
Nacido en la ciudad cordobesa de Deán Funes en 1943, hijo de un peón ferroviario, en 1960, cuando aún era menor de edad, Pedraza entró a trabajar como obrero en el Ferrocarril Belgrano, en una época de apogeo del sistema de trenes argentino.
El dirigente dio sus primeros pasos políticos adhiriendo al marxismo-maoísmo, pero poco después empezó a militar en el peronismo, también en el ala izquierda, cuando se plegó a la CGT de los Argentinos, de la cual el líder histórico era el sindicalista gráfico Raimundo Ongaro.
Siempre en las filas ferroviarias, Pedraza padeció cárcel y participó en acciones combativas en una etapa en la que fueron más los años de dictadura militar que de democracia.
Tras ir escalando posiciones en la organización gremial, en 1979 participó de un paro general histórico contra la dictadura militar que tenía como presidente a Jorge Videla.
En las postrimerías del régimen de facto y en los comienzos de los '80, con la democracia recuperada, fue uno de los referentes de la Comisión de los 25 -identificado con el peronismo renovador- que estaba enfrentada con el PJ ortodoxo representado por Herminio Iglesias y Lorenzo Miguel, entre otros.
Así, en 1985, al frente de la tradicional Lista Verde, llegó a la Secretaría General de la UF, mientras actuaba como uno de los cerebros de la CGT que lideraba el cervecero Saúl Ubaldini, que le hizo una docena de paros al Gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989).
Atildado, didáctico, persuasivo y de perfil bajo, el "Negro" Pedraza -pelo encrespado, bigotes tipo mexicano y cultor del buen vestir- también fue mejorando sus gustos y nivel de vida. Por ejemplo, habitó lugares importantes y costosos como Villa Devoto, Villa Sarmiento (en el oeste del conurbano, donde tenía una casa que fue comprada por un futbolista) y Puerto Madero, su último domicilio conocido.
El veterano dirigente tuvo un don especial para leer la política y adecuarse a sus vaivenes. De tal manera, con el arribo del menemismo, se convirtió en uno de los pilares sindicales del nuevo tiempo que se inició en los '90, y fue uno de los más fervientes adherentes al esquema de las privatizaciones, quintaesencia del Gobierno de Carlos Saúl Menem.
Con el nuevo sistema, la UF sufrió una sangría de empleados que fueron despedidos o se acogieron a los retiros voluntarios, mientras el ferrocarril perdía dramáticamente el lustre de décadas anteriores.
El advenimiento del kirchnerismo encontró a Pedraza de la vereda del nuevo Gobierno, alentando entusiastamente e incluso participando de las políticas oficiales. Tanto con Néstor Kirchner como con su esposa y sucesora, Cristina Fernández.
Así llegó prácticamente, por ejemplo, a manejar el ferrocarril Belgrano Cargas, a través de su esposa, que ejerció la presidencia de esa empresa, una de las pocas compañías ferroviarias rentables que quedaron en pie.
De todas maneras, en 2006 comenzó a ver frustradas sus intenciones de una vida y una carrera sin tropiezos, ya que la Justicia lo procesó y embargó por 50 millones de pesos por el presunto desvío de 34 millones de pesos de aportes de afiliados de su sindicato.
Igualmente mantuvo el control del gremio, pero en febrero de 2011 fue detenido, acusado por el crimen de Mariano Ferreyra, hasta llegar al decisivo juicio oral condenatorio que sin dudas pone fin a su encumbrada historia.
Fuente: 
Agencia DyN