Sábado, 30 Marzo, 2013 - 09:35

Viernes Santo
Sáenz Peña vivió el Vía Crucis

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Monseñor Barbaro pidió que "Cristo se refleje en nuestras vidas".
Miles de fieles católicos participaron la tarde noche del día viernes del tradicional Vía Crucis, que partió a las 18:00 de la Catedral San Roque y finalizó con el mensaje del Obispo Hugo Barbaro al pie de la Cruz de la Evangelización en la intersección de las Ruta 16 y 95 de la ciudad de Sáenz Peña.
En sus palabras a los fieles recordó que "Jesús murió en la Cruz. Con gran amor dejan a Jesús en el sepulcro. Acababa de cumplir la Voluntad del Padre, ofreciéndose en Sacrificio y ganarnos la vida de Dios, una vida santa que acabará en el Cielo para toda la eternidad".
"Hemos acompañado a Jesús en este Via Crucis porque Dios ha tocado nuestros corazones en este recorrido; le pedimos que no sea como un fuego artificial que desaparece rápidamente". "Que se nos grave a fondo en el alma que Cristo murió por nosotros para que nosotros vivamos la Vida de Dios. No abandonemos esta Vida, no nos cansemos de volver a Jesús".
Pidió que "Cristo reine en nuestro interior, en nuestros pensamientos, en nuestros deseos. Busquemos que Cristo se refleje en nuestra vida, que lo reconozca el Padre en cada uno de nosotros. Que reconozcan también los demás a Cristo en nosotros, que vean su comprensión, su misericordia, su generosidad, su Amor sin límites".
Reconoció que "hay mucho sufrimiento en este mundo que podrían evitarse, muchas injusticias, faltas de amor. ¿Cómo es posible que haya tantas consecuencias del pecado cuando Cristo nos ha redimido? Sucede que Dios respeta nuestra libertad; es como si nos dijera: acá tenés el remedio, yo te lo gané en la Cruz, podés usarlo o podés seguir en la miseria, en el pecado, y seguir contaminando con el pecado a las familias, a tu entorno, a toda la sociedad".
Destacó que el Papa decía en el Domingo de Ramos: "Jesús en la Cruz siente todo el peso del mal, y con la fuerza del amor de Dios lo vence, lo derrota en su Resurrección". "Este es el bien que Jesús nos hace a todos en el trono de la Cruz". "La Cruz de Cristo, abrazada con amor, nunca conduce a la tristeza, sino a la alegría, a la alegría de ser salvados y de hacer un poquito eso que ha hecho Él aquel día de su muerte."
"Cristo murió por nosotros; el mal no puede tener entonces la primera palabra en tantas situaciones de la vida. Quienes llenos de dolor sepultaron a Cristo soñarían con el fruto de la Redención: gente con una vida mejor, más santa; familias felices viviendo el ideal de Cristo; una sociedad purificada de tanta corrupción y miseria, y me refiero no solo a la miseria material sino en primer lugar a la miseria moral que causa tantos males: egoísmos, avaricias, orgullos, desinterés por el otro, placer a cualquier precio, calumnias y críticas, y tantos otros males". "Aprovechemos hermanos tanta Gracia para purificarnos y para llevarla a los demás, para que impregne todos los ambientes".
Dijo además que "la Semana Santa no es un simple recuerdo, es un tiempo muy especial para acercarnos a Dios y enriquecernos de Él; vamos a aprovecharla muy bien, pedimos ahora esta Gracia para todos, dijo Monseñor Barbaro al recordar a los fieles que recen por el papa."Como buenos hijos vamos a apoyarlo con nuestra oración. Que la Santísima Virgen custodie a nuestro Papa Francisco, que nos custodie a cada uno de nosotros", concluyó.