Sábado, 30 Marzo, 2013 - 07:33

Semana Santa
Miles de fieles revivieron las 14 estaciones del Vía Crucis en Buenos Aires

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Los peregrinos caminaron por la Avenida de Mayo evocando la pasión y muerte de Jesucristo en la cruz.
Numerosos jóvenes y familias con niños caminaron a paso lento por la tradicional arteria porteña, donde se recrearon las 14 estaciones de la vía dolorosa.

Al llegar a la Plaza de Mayo, los asistentes escucharon un mensaje del obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García.

"Más 40.000 personas participaron de este encuentro de fe y unidad, en el recuerdo de nuestro Papa, Bergoglio, que nos acompañó durante años por estas calles porteñas", dijeron a DyN voceros de la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, a cargo de la organización junto con el Arzobispado de Buenos Aires.

El Vía Crucis se inició con la representación de la condena a muerte de Jesús sobre una tarima levantada en la Plaza Lorea, próxima al Congreso, después de una meditación de monseñor García.

"El Papa nos acompaña desde Roma", gritó un joven en medio de aplausos.
Los fieles fueron precedidos por la imagen del Cristo del Buen Amor, réplica de la original que se preserva en la Catedral, que fue cargada por el ex futbolista Héctor Scotta, entre otros.


Además fueron trasladadas por la multitud una imagen de la Virgen Dolorosa y una Cruz Procesional de 15 metros.

Al llegar a Plaza de Mayo, los fieles fueron testigos de la representación de la crucifixión de Jesús, teatralizada por un grupo de actores en un escenario a modo de Monte Calvario.

Luego se realizó la ceremonia simbólica del entierro de Jesús, cuya imagen yaciente fue llevaba después en medio de un pasillo de velas hasta la catedral metropolitana, donde fue recibida y depositada junto al altar mayor para su veneración.

A instancias de la "papamanía", numerosos fieles y turistas se acercaron este Viernes Santo a la catedral metropolitana, donde se rezaron las laudes solemnes y un grupo de seminaristas recibió a los visitantes, impartió bendiciones y entregó estampas religiosas y del Papa.
También encabezaron el vía crucis en el interior del templo.
Los estudiantes del Seminario de Villa Devoto también guiaron la visita a las siete iglesias, que incluyó los templos históricos de San Ignacio, San Francisco y Santo Domingo.

El rector de la catedral, sacerdote Alejandro Russo, dijo a DyN que "sorprende la alegría y la esperanza de la gente" por el Papa, y destacó que a lo largo del día numerosas personas se acercaron al sacramento de la reconciliación o confesión.

Ayer, en el comienzo del triduo pascual, el administrador arquidiocesano de Buenos Aires, monseñor Joaquín Sucunza, leyó en la misa crismal una homilía que Bergoglio escribió antes de ser elegido Papa, en la que incluye críticas a los sacerdotes que se encierran en sí mismos y no salen al encuentro de los más necesitados.

El prelado porteño también presidió la misa de la Cena del Señor en la parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé, en la villa 21-24, del barrio porteño de Barracas.


Allí, Sucunza realizó el lavatorio de los pies de doce madres que sufrieron las muertes de sus hijos en casos de violencia, siguiendo la tradición que Bergoglio cumplía en Buenos Aires cada Jueves Santo "junto a los olvidados", tal como los llamaba.
Fuente: 
DyN