Viernes, 29 Marzo, 2013 - 18:26

Su primer Vía Crucis en el Coliseo
"Los cristianos deben responder al mal con el bien", recordó el Papa

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Conmemora el calvario de Cristo hasta su crucifixión.

El Papa argentino Francisco rezó este Viernes Santo por Oriente Medio y la amistad con los musulmanes en su primer primer Via Crucis, celebrado en el Coliseo romano, como líder de la Iglesia católica.
"Los cristianos deben responder al mal con el bien", dijo Francisco, quien recordó el viaje de su predecesor, el Papa Benedicto XVI al Líbano en septiembre pasado, cinco meses antes de renunciar al pontificado.
"Hemos visto la belleza y la fuerza de la comunión de los cristianos de aquella Tierra y de la amistad de tantos hermanos musulmanes y muchos otros", recordó.
Vestido con un abrigo blanco, Francisco siguió desde la terraza del Palatino las 14 estaciones que rememoran el calvario de Cristo escenificadas alrededor del Coliseo romano, donde, según la leyenda, fueron arrojados muchos cristianos a los leones en losprimeros siglos.
Varios miles de personas de todo el mundo, muchos de ellos latinoamericanos, e incluso egipcios de confesión musulmana, se dieron cita en este incomparable marco para conmemorar este punto álgido de la liturgia pascual.
"Adoramos todos al mismo dios, no debería haber problemas", dijo a la AFP la egipcia Naglaa Shahin, de 35 años y la cabeza cubierta con velo. "El 90% de los musulmanes pensamos lo mismo", dijo.
La falta de visibilidad y el mal sonido, hicieron que muchos acabaran yéndose mucho antes del final del Vía Crucis, retransmitido por televisión a varios países incluidos algunos árabes, y que concluyó con un canto maronita.
Y es que los maronitas libaneses, una rama del cristianismo, fueron los protagonistas del Rito de la Pasión celebrada poco antes en la Basílica del Vaticano.
El Papa pudo escuchar las meditaciones de dos jóvenes libaneses que hablaron de las guerras que desangran Oriente Medio, en particular la guerra de Siria, y escenario de la difícil coexistencia entre musulmanes y cristianos, el auge del islam y la huida de muchos cristianos de la región ante la persecución que sufren, en particular en Egipto.
"Que la sangre de las víctimas inocentes sea la semilla de un Oriente más fraterno", que vuelva a ser la "cuna de las civilizaciones", dijeron.
El papa emérito Benedicto XVI había encargado antes de su renuncia estas meditaciones al patriarca de la Iglesia maronita libanesa Bechara Rai y éste encomendó su redacción a dos jóvenes.
Las meditaciones también aludieron a las amenazas a la vida en los países occidentales, según la Iglesia, como el aborto, la eutanasia, las manipulaciones genéticas.
Estas han puesto de manifiesto el "fundamentalismo violento" y el "laicismo ciego que ahoga los valores de la fe y de la moral en nombre de la supuesta defensa del hombre".
Conceptos que Francisco, que alza constantemente su voz a favor de la "protección", asume plenamente.
El papa argentino, de 76 años, ha acortado y simplificado algunas de estas ceremonias litúrgicas, como reconoció el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
El papa Francisco preside este viernes en Roma su primer Vía Crucis nocturno alrededor del Coliseo romano, que conmemora el calvario de Cristo hasta sucrucifixión.
El nuevo pontífice llegó a las 20H00 GMT al célebre monumento romano, en donde miles de personas, la mayoría con antorchas, lo esperaban.
El Papa argentino, de 76 años, sigue como espectador, desde la colina del Palatino, buena parte del Vía Crucis, sin recorrer a pie las 14 estaciones.
El nuevo pontífice, elegido el pasado 13 de marzo, fue recibido por el alcalde de la ciudad, Gianni Alemanno, y estaba acompañado por el prefecto de la Casa Pontificia, monseñor Geor Gänswein, secretario particular del papa emérito Benedicto XVI y quien se encarga de su agenda.
Según la leyenda, fue en el Coliseo donde los cristianos fueron arrojados a los leones durante las persecuciones de los primeros siglos.
Este año, el Vía Crucis tiene la impronta de su predecesor, Benedicto XVI, quien había encargado las meditaciones que se leen en cada estación al patriarca de la Iglesia maronita libanesa Bechara Rai y éste encomendó a dos jóvenes su redacción.
Se trata de una forma de destacar el drama que vive Oriente Medio, con la guerra de Siria, pero también la difícil coexistencia entre musulmanes y cristianos, el auge del islam y la huida de muchos cristianos de la región ante la persecución que sufren.

El Papa argentino Francisco preside este Viernes Santo su Vía Crucis, que se celebra en el Coliseo romano, como líder de la Iglesia católica, a la que quiere despojar de sus oropeles y acercarla a los más necesitados.
La ceremonia empezó a las 16HOO GMT en la basílica de San Pedro con la liturgia de la pasión del Señor, que recuerda las últimas horas de la vida de Jesús.
A partir de las 20H15 GMT se inicia el Vía Crucis, un recorrido de las 14 estaciones del Vía Crucis con las últimas horas de Cristo, que coronará las actividades de este ViernesSanto, en el Coliseo romano, del primer papa latinoamericano.
Este quizá sea uno de los pocos actos de la Semana Santa de este año que lleva la impronta de su predecesor, Benedicto XVI, que había encargado las meditaciones al patriarca de la Iglesia maronita libanesa Bechara Rai y éste encomendó a dos jóvenes suredacción.
Se trata de una forma de destacar el drama que vive Oriente Medio, con la guerra de Siria, pero también la difícil coexistencia entre musulmanes y cristianos, el auge del islam y la huida de muchos cristianos de la región ante la persecución que sufren, en particular en Egipto.
El mensaje de estas meditaciones encargadas por el ahora Papa emérito podrían centrarse en la defensa de la vida, amenazada por guerras, intolerancia, opresión, y también, según la Iglesia, por las leyes (aborto, eutanasia) que no defienden lo suficiente los derechos de los más pobres.
Conceptos que Francisco, que alza constantemente su voz a favor de la "protección", asume plenamente.
Lombardi reconoció que el nuevo Papa argentino ha acortado y simplificado algunas de estas ceremonias litúrgicas.
CERCANIA A LOS MAS NECESITADOS
Francisco, el primer jesuita que llega al sillón de Pedro, ha dejado claro en poco más de dos semanas de pontificado que quiere un cambio para esta milenaria institución cuya imagen se ha visto empañada en los últimos años por las luchas intestinas de poder, los sacerdotes pederastas o la turbia actividad económica del banco del Vaticano.
Aunque los analistas predicen que no lo tendrá fácil por las resistencias de los que prefieren mantener el status quo en la Iglesia.
Quizá, el mensaje más contundente lo dio el Papa el Jueves Santo, cuando se desplazó a una cárcel de menores de Roma, "Casal del Marmo", donde ofició una misa ante medio centenar de jóvenes y lavó los pies a 12 de ellos en una ceremonia que conmemora laúltima de cena de Jesús con los doce apóstoles.
Arrodillado en el frío suelo sobre un simple paño blanco, Francisco lavó, secó y besó los pies de diez chicos y dos chicas, dos de ellos, de confesión musulmana, sacando esta simbólica ceremonia de su marco habitual, la suntuosa basílica de San Juan de Letrán.
"Quien está en lo más alto debe servir a los otros", "ayudar a los demás", les dijo el Papa argentino, trayendo al corazón de la Iglesia de Roma una costumbre que como arzobispo y cardenal Jorge Mario Bergoglio solía llevar a cabo en Buenos Aires.
Poco antes, en la misa crismal, ante 1.600 religiosos pidió que vistan una "humilde casulla" y se conviertan en "pastores con olor a oveja", en "pescadores de hombres" y sirvan a los "pobres", a los "cautivos" y a los "oprimidos".
El sábado, el Papa seguirá con el maratón de actos con la Vigilia Pascual, que celebra en la noche de Pascua la resurrección de Jesús. El Papa bautizará a cuatro adultos convertidos al catolicismo: un albano, un italiano, un ruso y un estadounidense de origen vietnamita.
El domingo celebrará en la Plaza de San Pedro la misa de Pascua ante decenas de miles de peregrinos y pronunciará la tradicional bendición "Urbi et Orbi" ("a la ciudad y al mundo").
Fuente: 
NA