Domingo, 24 Marzo, 2013 - 19:04

Cuatro de cada diez argentinos sufre trastornos del sueño

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Algunos trastornos pueden prevenirse cumpliendo buenos hábitos
Los trastornos del sueño
constituyen un problema epidémico global, que además de
importantes repercusiones económicas tienen un impacto negativo en
la salud y la calidad de vida de más del 45 por ciento de la
población en todo el mundo.



Según datos relevados por la Asociación Argentina de Medicina

del Sueño (AAMS), en la Argentina hay un 40 por ciento de la
población que padece trastornos para conciliar el sueño y además
duerme poco y mal.



Es por esto, que cuatro de cada diez argentinos sufre

trastornos de sueño.



A raíz de una encuesta elaborada a fines de 2004 por AAMS a

nivel regional (México, San Pablo y Buenos Aires), dos de cada
tres entrevistados reconoció tener problemas para descansar de noche.



Un 25 por ciento admitió que la falta sueño repercute en su

salud y un 22,7 por ciento dijo que padece de trastornos crónicos.



Además, el estudio reveló que la gravedad de las patologías

aumenta con la edad, y se da más entre mujeres que en los hombres.



Para la AAMS el problema reside en la desinformación del

paciente y en la mala comunicación que este tiene con el
especialista que lo atiende.



"Durante las consultas, los pacientes no relatan sus

alteraciones de sueño y, por supuesto, omiten los síntomas que
esto les provoca. Y por otra parte, los médicos no consultan a las
personas sobre la calidad de su descanso", sostuvoStella
Valiensi, miembro del Servicio de Neurología del Hospital Británico.



Aunque muchos afirmen que sólo necesitan cuatro o cinco horas

de sueño por día para estar descansados, lo cierto es que dormir
poco puede convertirse en un hábito negativo que provoca
decaimiento, desinterés, alteraciones del carácter y somnolencia
durante el día.



Cada trastorno tiene su tratamiento específico. Desde lo más

simple, pero a su vez más difícil de cumplir, que es la higiene
del sueño y medicamentos específicos. De ahí la importancia de la
consulta a médicos especialistas para evaluar al paciente como un
"todo" para brindar el mejor tratamiento para cada patología.



En cuanto a los trastornos respiratorios, los tratamientos van

desde procedimientos no invasivos, como la presión respiratoria
positiva continua (CPAP o, una máquina que emite aire a una
presión predeterminada a través de una máscara colocada sobre la
nariz), aparatos orales diseñados para mantener lo que se denomina
orofaringe en forma abierta, a la cirugía para extirpar el exceso
de tejido.



Algunos trastornos pueden prevenirse cumpliendo buenos hábitos

para dormir y lograr una mejor calidad de sueño.



En primera instancia, es importante evitar el alcohol, el

sobrepeso/obesidad, el sedentarismo, el consumo de tabaco, dormir
en decúbito lateral y eliminar los medicamentos sedantes.



Otra manera de prevenir este problema es realizando actividad

física durante el día ya que de esta manera podremos incrementar
nuestro sueño.



Cada edad tiene sus trastornos del sueño específico. Desde el

neonato hasta el anciano cambian las horas del sueño como los
trastornos del sueño. Los neonatos pueden presentar apneas
denominadas de tipo central (pausas respiratorias) que pueden, en
algunos casos, provocar la muerte súbita.



Los niños pueden presentar apneas obstructivas, ronquidos,

síndrome de piernas inquietas durante el sueño, provocando que de
día presenten somnolencia en clases, déficit de atención e
hiperactividad.



Los adolescentes suelen presentar alteración en el ritmo

circadiano (se acuestan muy tarde y se levantan muy tarde, por
atraso de fase).



En jóvenes y adultos, en el caso de los varones suelen

presentar ronquidos y/o apneas obstructivas. Las mujeres
manifiestan insomnio a veces influenciado por el
embarazo/lactancia y menopausia.


En adultos mayores el síndrome de piernas inquietas, las apneas

y el insomnio, son las causas más frecuentes de
trastornos del sueño.

Fuente Agencia NA