Sábado, 16 Marzo, 2013 - 15:15

Por Rosa Myrian Petrovich (*)
Carta abierta al Gobernador de la Provincia, Jorge Milton Capitanich

Señor Gobernador, el que calla otorga...

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En virtud de no haber recibido respuesta alguna al requerimiento expreso que a través de carta documento el pasado lunes le hiciera, en mi carácter de Secretaria General de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chaco ?A.T.E.CH.-, para que en un plazo de cuarenta y ocho horas, ratificara o rectificara la afirmación que a usted se le atribuye en la sección "Siete días en el Chaco" que escribe el titular de diario Norte, donde se consigna "?el Gobernador Capitanich apreciaba ayer desde Buenos Aires que, después de su diálogo personal con Rosa Petrovich en la misma noche en que se echaron las bases de un acuerdo basado en la mejor propuesta que se le podía ofrecer a los docentes a partir del 12 % en marzo?" afectando grave y severamente mi prestigio y honra individual, dejando entrever con ello la existencia de un acuerdo espurio entre el gobierno provincial y la Asociación que represento, cuando en realidad jamás establecí acuerdo individual con usted, ni como ciudadano ni como primer mandatario provincial en relación al reclamo o conflicto docente, siento el deber moral de expresarle lo siguiente:
Primero, en lo personal, mi profundo desagrado por la falta de hombría de bien de su parte para decir la verdad: que nunca existió charla personal conmigo sobre el tema y menos aún las bases para un supuesto "acuerdo".
Segundo, como ciudadana chaqueña, la enorme decepción que me provocan actitudes como ésta que involucran, nada menos, a quien ha merecido la confianza de la mayoría de los chaqueños quienes lo han erigido en su máximo representante; confianza que usted mismo se esmera en destruir dejando que cualquier voz se arrogue la potestad de ser, a juzgar por su silencio, su portavoz más fiel, a menos que, entre ustedes sí haya "acuerdos" para confundir a la ciudadanía, en el mejor de los casos; o, desde oscuros intereses secundarios, sembrar cizaña.
No acostumbro a lo que, para otros resultará moneda corriente:sellar acuerdos a espaldas de mis colegas representados. En mis más de 25 años de militancia gremial jamás he traicionado la voluntad de mis compañeros docentes.
A usted le consta señor Gobernador, cuando ganó las primeras elecciones como tal, la respuesta espontánea que recibió de mi parte ante su ofrecimiento del cargo de titular del Ministerio de Educación: muchas gracias, pero no acepto, sería una estafa moral para mis colegas. Recuerda? Ni siquiera le contesté que lo iba a pensar. Y no fue un acto de cobardía o de inseguridad alguna mi respuesta, sino sencillamente por mi plena convicción de la certeza que reviste alguna enseñanza bíblica diciendo "No podrás servir a dos señores al mismo tiempo porque amarás a uno y aborrecerás a otro"? Y a los hechos me remito advirtiendo las conducciones ministeriales que vamos teniendo. Por ello decidí y decido estar siempre en las huestes del Sindicato que represento. Nos honra en él, el no tener "amos". Nos hace dignos.
La firmeza, la coherencia y la independencia de todos los gobiernos de turno, y del suyo en particular, -como de cualquier partido político- del accionar del Sindicato que orgullosamente represento, me eximen de mayores comentarios. Puedo asegurarle, y asegurar a la comunidad toda del Chaco, que soy, ante todo, leal a mis principios y celosa custodia de los mandatos fundacionales de nuestro Gremio. Sabe usted, sobradamente, que jamás nuestra Entidad, y menos de manera individual, ha "negociado" un ápice de nada y que todo lo mucho o poco logrado fue sólo a través de la lucha frontal en aras de la defensa de los intereses de los trabajadores de la educación agremiados a la ATECH. Para ser más explícita aún, le consta a usted y a todos sus funcionarios de Educación que nuestra Entidad, por regla inquebrantable, no afilia ni mantiene como afiliados a quienes se convierten en funcionarios o representantes políticos lo que nos da la posibilidad y derecho de expresarnos libremente y estar liberados de condicionamientos o "acuerdos" de cualquier naturaleza. Mucho menos haría una excepción de esa regla justamente para mí.
No todo fue color de rosas para con mi representación desde el cargo gremial que ocupo por el voto directo y secreto de mis colegas nucleados en la Entidad, y no lo fue en ninguno de los gobiernos a su turno, tampoco en el suyo. Y bien viene hacer propicia la oportunidad para expresar públicamente, que, a pesar del parentesco que existe entre usted y yo, -que creo es con lo que muchos especulan para llevar agua para sus respectivos molinos-, jamás le he solicitado ni he obtenido absolutamente nada de favor del gobierno que usted encabeza, (ni de ningún otro) ni para mí, ni para la Organización que represento. Debería saber, Sr. Gobernador, que es un deber de los gobernantes para con sus gobernados, decir siempre la verdad, aristotélica virtud que hoy parece esfumada por las sombras de la conveniencia y la connivencia. No se equivoque con su silencio, porque no es sólo a mí a quien le atribuye la condición de " acuerdista" sino a todos los afiliados a la Entidad Gremial, quienes, justamente nos caracterizamos por haber sufrido embates de toda clase, hasta económicos, de muchas administraciones políticas, exactamente por no" acordar" con los caprichos de los gobiernos. Pero es esto lo que nos ha dignificado gremial y personalmente, dignidad que no sé si muchos podrán exhibir.
En lo personal encabezo junto a toda mi familia, la lista de parientes más alejados del calorcito oficial que aparenta marear a muchos de sus afectos allegados -que antes no parecían ser tanto, ni tantos?-. No le hemos requerido absolutamente nada de favor, ni hemos accedido a ningún cargo ni político, ni administrativo, contrato, convenio, empleo, asesoría, plan, etc.
A usted le consta que formo parte de una familia de laburantes de toda la vida, y todos desde muy chicos, y a mucha honra.
Por eso señor Gobernador, no le voy a permitir a usted ni a nadie que eche ningún manto de duda sobre mi accionar gremial transparente, sincero, frontal y más que respetuoso de mis colegas docentes. En el Gremio que represento, desde nuestro gran equipo de trabajo, no sabemos de traiciones, de trenzas, de tranzas, de enroques, ni de tomas y dacas, a los que algunos estarán acostumbrados.
Hubiese querido hoy saludar su hombría de bien por haber dicho la verdad. Pero usted decidió que no fuera así. Y creo que vale la pena poner blanco sobre negro, para terminar con aquel discurso fácil de los que no tienen propuestas, y por ende toman el camino del ataque y del agravio gratuitos para con mi accionar y el de la Entidad que represento, intentando ligarlo a mi parentesco con usted, que en todo caso además, es lo único que nos une.
Espero finalmente que le quede claro que soy una mujer de compromiso, de firmes ideales, de irrenunciables convicciones y más sólidos principios. Dijo Mahatma Gandhi alguna vez, y que tiene un gran significado para la ocasión: "El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino". Y vaya si los hemos tenido y muchos en lo que van sus dos gestiones de gobierno, como en todos los gobiernos anteriores!!!
(*) Secretaria General de ATECH.