Sábado, 16 Marzo, 2013 - 12:37

La zona euro y el FMI acuerdan rescate para Chipre

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Acordaron este sábado, tras cerca de diez horas de negociaciones, un rescate para Chipre de hasta "10.000 millones de euros", bastante menos de los 17.000 millones de euros que había solicitado la isla mediterránea.

El rescate "abre un nuevo futuro económico al pueblo
chipriota", celebró el líder del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.
Sin embargo, tal como se pronosticaba, las negociaciones
fueron muy tensas. "La posición dura del FMI y de otros socios
generó un clima pesado", admitió el ministro de Finanzas
chipriota, Michalis Sarris.
Así Chipre, se convirtió en el quinto país de la zona euro en
ser rescatado, siguiendo el paso de Grecia, Irlanda, Portugal. La
zona euro también dio una millonaria ayuda a España destinada a
su sector financiero.
Con este rescate "hemos evitado recortes en los salarios y
pensiones", dijo Sarris, a diferencia del resto de los países que
recibieron asistencia financiera.
El acuerdo contempla imponer una tasa de hasta 9,9% para los
depósitos bancarios superiores a 100.000 euros y un 6,75% a los
inferiores a esa suma, tanto para los residentes como para los no
residentes en la isla.
Es decir que todos los depositantes de los bancos chipriotas
deberán asumir pérdidas.
Así la zona euro espera recaudar 5.800
millones de euros.
Este era justamente uno de los puntos más controvertidos del
rescate para la isla mediterránea, cuyo sector financiero es
cinco veces mayor al volumen de la economía del país.
La idea es imponer esta tasa a partir del martes (el lunes es
feriado bancario en Chipre) para evitar una corrida bancaria.
El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, adujo
que "la medida es excepcional debido al tamaño del sector
financiero chipriota".
A cambio del rescate, Chipre deberá elevar su impuesto de las
empresas desde el 10% actual al 12,5%, una de las medidas que
generaba más resistencia en el país.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI),
Christine Lagarde, explicó que propondrá al consejo de la
institución con sede en Washington "una contribución" al rescate,
aunque no dijo a cuánto se elevará.
"Nosotros queríamos un rescate que contemplara tres puntos
fundamentales: una solución que fuera sostenible, que estuviera
en el interés de la economía chipriota y que distribuyera
adecuadamente la carga", señaló Lagarde.
Pese a que Chipre representa tan sólo el 0,2% del PIB de la
zona euro, el bloque se resistía a dar un rescate financiero a un
país que tiene a la mayoría de sus bancos financiados por
depósitos y gran parte de ellos (más del 25%) procedentes de
clientes rusos, sospechosos de ser miembros de la mafia.
Muchos países se resistían a dar dinero a un país sospechoso
de ser un centro internacional de lavado de dinero utilizado
principalmente por la mafia rusa.
El gran desafío era lograr un rescate que no comprometiera la
sostenibilidad de la deuda del país, es decir que no la elevara
por encima del 100% del PIB en 2020.
De lo contrario el FMI había advertido que no iba a
participar. Un rescate de 17.000 millones de euros,
correspondiente al PIB total del país, hubiera elevado la deuda
pública del país hasta un 140%.
El rescate levantaba además varios interrogantes sobre el
impacto que pudiera tener en las primas de riesgo de países como
España o Italia, hundidos en la recesión.
"El rescate tiene una importancia sistémica.
Pese a su pequeño
tamaño, una falta de acuerdo hubiera minado los avances hechos en
la zona euro", consideró el alemán del directorio del Banco
Central Europeo (BCE) , Joerg Asmussen.
Chipre, con solo 1,1 millones de habitantes, desarrolló un
sector financiero hipertrofiado y muy expuesto a Grecia que,
junto al turismo, constituyó durante años su principal motor de
crecimiento.
El país entró en recesión a finales de 2011 luego de haber
invertido alrededor del 10% de su PIB en la reconstrucción de la
mayor planta eléctrica del país, destrozada por una negligencia
en el almacenamiento de explosivos.
El estallido de la crisis en Grecia en 2010, y la quita
impuesta dos años más tarde a los tenedores privados de bonos
griegos, entre ellos los bancos chipriotas, contribuyeron a
hundir aún más al país en la recesión. Ahora, el gobierno
advirtió que si no recibe la ayuda, quedará en la ruina.
El lunes Sarris acudirá a Moscú para pedir una
reestructuración de la deuda con Rusia por 2.500 millones de
euros.
Fuente: 
NA