Martes, 26 Febrero, 2013 - 12:14

Muerte y miserias

Consideraciones sobre la muerte de Reinaldo Rodas, atropellado por Pablo García.

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La muerte de Reinaldo Rodas, atropellado por Pablo García, mientras viajaba en su bicicleta por la Autopista Panamericana hubiese merecido muy poca atención periodística.
Apenas unas líneas de la sección Policiales de los diarios y unos minutos en los noticieros de la tele. Es una más de las 22 personas que mueren cada día en accidentes en las calles y rutas argentinas. Tres cuestiones le dieron una amplificación inusual: García, el conductor de 28 años, estaba alcoholizado (1,45 cuando el máximo es 0,5 para poder conducir con las facultades a pleno); trasladó el cuerpo del ciclista 17 kilómetros hasta una estación de peaje y se trata del hijo del conocido periodista Eduardo Aliverti. Insólitamente, no fue el accidente ni sus características el eje de la discusión mediática sino la posición política de Aliverti. Desde los comentarios en las redes sociales a la cobertura de los grandes medios de comunicación hubo actitudes miserables.
García es un asesino bestial o un joven que cometió una imprudencia según el posicionamiento político y empresario del narrador de esta historia. Un periodista crítico del gobierno habló del hijo de "un progre ladri" y un conductor de tele afín a las políticas oficiales, señaló la "irresponsabilidad del ciclista". Esta mañana, Clarín publicó la noticia en tapa como la nota más destacada del día y le destinó las primeras páginas del diario. Entre otros datos en la cobertura se señala que García viajó con el cuerpo de Rodas durante 17 kilómetro en el capot, algo que no se pudo comprobar debidamente todavía, y Página/12 destinó la información a un pequeño recuadro en página 16 y no consigna que el chico había bebido más de lo permitido por la ley. Una verdadera locura que revela hasta qué punto medios y periodistas han cruzado todos los límites éticos en el tratamiento de la información.
Quiero hacer algunas consideraciones:
1. Lo que ocurrió es una tragedia. La víctima, y no hay que confundirse, es Reinaldo Rodas, el ciclista que perdió la vida. Es cierto que tuvo una conducta imprudente al manejar una bicicleta en una autopista cuando esto es tremendamente peligroso y está prohibido. Pero la familia que quedó destrozada es la suya. El hijo que quedó sin papá es suyo.
2. El victimario es Pablo García, quien estaba alcoholizado. Y que por esa razón debería haberse imaginado que podía ocasionar un daño a terceros al conducir en ese estado y por eso debería ser imputado por dolo eventual y no por homicidio culposo. También, cuando avance la investigación, se sabrá cuál fue su conducta posterior a la colisión y si esa conducta puede agravar su situación penal.
3. Es increíble que todavía, para asignar responsabilidades judiciales, se siga considerando de la misma manera a una persona que mata conduciendo alcoholizada o drogada o manejando a 200 kilómetros por hora que a otra que maneja en condiciones óptimas y a velocidad permitida y tiene la mala fortuna de atropellar a alguien que se movió imprudentemente. Hay un proyecto ?de la senadora Parrilli- que tiene media sanción de la Cámara de Senadores para agravar los delitos por accidentes viales pero la Cámara de Diputados se resiste a tratarlo. La falta de vocación política de las bancadas mayoritarias es tan evidente como inexplicable. Por la ausencia de esa legislación García fue liberado de inmediato.
4. ¿Por qué las muertes en accidentes de tránsito (el 60 por ciento producto de la ingesta de alcohol, según algunos especialistas) no están en la agenda de la política?
5. Y algo más: Pablo García es hijo de Aliverti pero podría ser el hijo de Morales Solá (sólo por nombrar, como ejemplo, a un periodista crítico al gobierno). En ese caso, ¿Página lo mandaba a la tapa y Clarín a la página 16? García podría ser el hijo de cualquier ciudadano y, de esa forma, deberá ser juzgada su conducta.
6. ¿Todo se utiliza políticamente en la Argentina? ¿Hasta una tragedia? ¿Desde cuándo importa más afectar al otro ("al enemigo") que decir la verdad? ¿Todo vale?
Fuente: 
Blog del autor.